La funcionaria anticipó viajes, operativos y trabajo coordinado con provincias, especialmente Rosario y Buenos Aires.
Alejandra Monteoliva asumió este martes como ministra de Seguridad de la Nación en una ceremonia colmada en el Salón Blanco, donde el Gobierno buscó dejar un mensaje claro de continuidad. Javier Milei le tomó juramento en un acto que funcionó tanto como despedida de Patricia Bullrich —quien se retira del Ejecutivo para asumir como senadora— como presentación formal de la funcionaria entrante. Lejos de marcar un giro, Monteoliva replicó el discurso de firmeza que caracterizó a su antecesora: aseguró que el despliegue territorial y la lucha contra el narcotráfico “mantienen la misma dirección” y afirmó que “la doctrina Bullrich sigue fuerte”.
En su primera intervención, Monteoliva ratificó la continuidad del Plan Bandera y anticipó un viaje próximo a Rosario para sostener reuniones con fiscales, fuerzas federales y autoridades provinciales. La ministra remarcó que la coordinación en los territorios más críticos será una prioridad, especialmente en la provincia de Buenos Aires, que consideró un distrito “de preocupación permanente”. Aunque reconoció que algunos funcionarios del Ministerio pasarán a ocupar bancas en el Congreso, sostuvo que el equipo mantendrá su estructura casi sin cambios para evitar sobresaltos en un área que no admite improvisaciones.
El acto contó con una amplia presencia del gabinete nacional: Manuel Adorni, Karina Milei, Luis Petri, Luis Caputo, Sandra Pettovello, Diego Santilli y el canciller Pablo Quirno estuvieron en primera fila. También participó el flamante embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, mientras que la ausencia de Santiago Caputo y otros asesores estratégicos no pasó desapercibida. Incluso un episodio curioso —la caída de la bandera que decoraba la jura— sumó un detalle llamativo al cierre de la ceremonia.
La salida de Bullrich se formalizó mediante el Decreto 851/2025, publicado este martes en el Boletín Oficial, y fue acompañada por un mensaje de agradecimiento del Gobierno. Monteoliva, por su parte, expresó en redes sociales su compromiso con “una conducción con resultados y convicción”, apoyada en un recorrido técnico que incluye experiencias en Córdoba, Colombia y gestiones nacionales. Con desafíos abiertos en Rosario, el Conurbano y en materia de crimen organizado, el Gobierno apuesta a que la nueva ministra combine perfil técnico y cohesión política para sostener un rumbo que considera estratégico en un momento donde no quiere abrir nuevos frentes de incertidumbre.