La Secretaría de Trabajo entendió además que la medida de fuerza implementada por la UTA es “ilegal”. El gremio pretende una nueva mejora salarial que los empresarios consideran inviable.
El secretario de Trabajo y Empleo, Juan David Rajoy, declaró la conciliación obligatoria en el conflicto del transporte en Capital por lo que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) levantó el paro y los colectivos volvieron a circular en la ciudad de Corrientes.
El jueves, el sindicato resolvió llevar adelante la medida de fuerza en el transporte urbano que dejó sin el servicio a miles de usuarios capitalinos. El paro se concretó a pesar de que las empresas depositaron la totalidad del sueldo acordado entre la Cámara de Empresarios del Transporte Urbano de Corrientes (CETUC) y los representantes de los choferes.
El conflicto se suscitó porque desde la UTA pretenden una mejora salarial que eleve el básico inicial de $1.200.000 a $1.370.000 (con el lógico corrimiento de la escala) y la suba del viático diario de $8.000 a $13.000 para cada chofer. Tal reclamo de la UTA fue considerado por los empresarios como inviable.
El jueves por la tarde, Rajoy recibió a las partes en la sede de la Secretaria de Trabajo. Allí, el vocero de la CETUC, Gustavo Larrea, les pidió juicio y sensatez a los representantes sindicales y delegados. El referente de los empresarios les recordó la baja en la carga de los colectivos, el incremento en los valores de los insumos de la producción y la caída de los subsidios nacionales.
Nada de lo expuesto importó a los representantes de los trabajadores, quienes mantuvieron la medida de fuerza. Por ello ayer, Capital amaneció por segundo día consecutivo sin el servicio.
Ayer a media mañana, Rajoy rubricó la disposición en la cual, además, declaró como “ilegal” la medida de fuerza implementada por el sindicato de los trabajadores del volante.
Un rato después, pasado el mediodía, la UTA emitió un comunicado en el cual informaron que acataban la decisión de la Secretaría de Trabajo.
Por ello, de a poco, los colectivos comenzaron a salir de los galpones e inició el proceso de normalización de la prestación del servicio.