El brote de rabia activó un operativo entre organismos provinciales y nacionales. Insisten en la detección temprana y en evitar el contacto con animales con síntomas.
Un caso de rabia paresiante en bovinos fue confirmado recientemente en la localidad de Aurora, lo que encendió las alertas sanitarias en la provincia. El episodio, detectado hace unos diez días, motivó la intervención de distintos organismos para contener la situación.
“Trabajamos con Salud Pública, con el SENASA y el Ministerio del Agro, que son los entes directos que actúan ante un brote de rabia”, explicó el subsecretario de Producción y Desarrollo Animal, Carlos Caraves.
El funcionario remarcó que, ante la sospecha de la enfermedad, es fundamental dar aviso inmediato. “Siempre pedimos que el productor informe a la policía, al veterinario o al municipio para poder hacer la valoración correspondiente”, señaló.
El diagnóstico es realizado por el SENASA mediante análisis de laboratorio. Una vez confirmado el caso, se activan medidas de control en la zona, incluyendo la vacunación preventiva. “Nosotros les proveemos las vacunas a los productores menores de 50 cabezas”, indicó.
Síntomas y riesgos de contagio
La rabia paresiante es una enfermedad zoonótica que afecta al ganado y puede transmitirse a las personas. En los animales, suele manifestarse con signos neurológicos y cambios de comportamiento.
“Si el animal está deambulando, no puede caminar bien, está babando o como masticando chicle, hay que prestar atención”, advirtió Caraves.
Uno de los puntos más importantes es evitar el contacto directo. “No hay que poner la mano en la boca porque es una forma de contagio directo”, enfatizó.
La enfermedad es transmitida principalmente por murciélagos hematófagos. “Le muerden a la vaca y de esta manera se infecta”, explicó.
En el caso reciente, un productor tuvo contacto con el animal afectado, aunque no presentó síntomas. De todas maneras, se activaron los protocolos correspondientes desde el sistema de salud.
Manejo del animal y control del brote
Desde el área sanitaria remarcan que la rabia es mortal en bovinos, por lo que el animal infectado no sobrevive. Sin embargo, insisten en la importancia de actuar correctamente.
“El animal siempre se muere, pero lo que hay que hacer es avisar para poder tomar una muestra”, explicó Caraves.
En ese sentido, advirtió sobre prácticas que dificultan el control de la enfermedad. “Mucha gente lo quema o lo entierra antes de tener un diagnóstico y ahí se pierde información”, señaló.
Otros casos y vigilancia en la provincia
El brote de Aurora no es un hecho aislado. En las últimas semanas se registraron otros casos en diferentes puntos de Misiones, lo que refuerza la necesidad de mantener la vigilancia.
“Estamos teniendo muchos perifocos en la provincia”, afirmó el funcionario, y mencionó situaciones recientes en Aristóbulo del Valle, Campo Grande y San Vicente.
Debido a la capacidad de desplazamiento de los murciélagos, estos focos pueden extenderse en un radio considerable. Por eso, las autoridades insisten en la notificación temprana y en el trabajo coordinado.
“Hay que dar aviso para que se pueda proceder de la mejor manera”, concluyó Caraves.