A fines de julio,se informó que algunos centros sanitarios de la provincia, públicos y privados, registraban faltantes en sus insumos por las serias dificultades que esgrimían las empresas proveedoras ante las trabas a las importaciones aplicadas por el Gobierno Nacional.
Ayer, a más de un mes de aquel semblanteo periodístico, este matutino se volvió a comunicar con el director ejecutivo del Instituto de Cardiología, Julio Vallejos, quien graficó que la situación se agravó en las últimas semanas atento a que la devaluación poselecciones Primarias (PASO) complicó aún más la coyuntura.
“Seguimos con las mismas dificultades, implementado un uso racional de los insumos con ciertas prioridades”, dijo a modo introductorio y añadió: “Por suerte contamos con un stock propio que nos permite hacerle frente a este presente”.
No obstante, especificó: “Hay estudios que se hacen solo en caso de urgencia, por ejemplo, hay unas jeringas de inyección para tomografías especificas (de arterias coronarias o pulmonares) que no se consiguen y debemos cuidar las que tenemos”, describió el directivo.
En ese sentido, sobre el impacto que genera en ese sector el desajuste económico que afronta el país, Vallejos sostuvo: “La incertidumbre sigue y hay proveedores ya no saben qué más decirnos”.
De igual modo, remarcó: “Algunos, directamente no cotizan los productos. También nos pasó que hay insumos que tras la escapada del dólar y la devaluación aumentaron un 50% sus precios en lo que va de este mes”.
Finalmente, cerró sus consideraciones al exaltar: “El presente es complicado, pero cumplimos con todos los servicios, lo que se hace es un uso racional de lo que tenemos para no quedar desabastecidos y hay prioridades”.
Riesgo de desabastecimiento
La Cámara de Instituciones de Diagnóstico Medico (CADIME) advirtió que la demora en la entrada al país de insumos estratégicos para el sector de la salud está generando una interrupción en el suministro de prestaciones médicas, a la vez que indicó que sería inminente el riesgo de desabastecimiento de productos indispensables para el diagnóstico y tratamiento de miles de pacientes que atienden las PYME prestadoras del sector de todo el país.
La situación es de extrema preocupación, según un relevamiento efectuado por CADIME, ya que de hecho está paralizada la importación de repuestos o la compra de equipamiento y esto hace que algunos prestadores no puedan operar sus tomógrafos desde hace más de 40 días, lo que imposibilita la administración de estudios.
Además, los proveedores de insumos, como el contraste endovenoso, manifiestan que se encuentran sin stock a raíz de la demora en los trámites de importación y esta situación impacta en la suspensión de prestaciones en las PYME de diagnóstico médico y en una existencia que no supera los 30 días en el caso de los grandes prestadores.
Las tomografías generalmente resultan el mejor método para detectar patologías en tórax, abdomen, pelvis, pulmón, hígado, riñón, ovarios y páncreas debido a que la imagen le permite al médico confirmar la presencia de un tumor, medir su tamaño, identificar su ubicación y el alcance que tiene sobre tejidos cercanos.
Este examen también juega un rol significativo en detectar, diagnosticar y tratar enfermedades vasculares que pueden conducir a derrames cerebrales, insuficiencias renales e incluso la muerte, mientras que es empleado para examinar pacientes con heridas debidas a traumas como los accidentes automovilísticos.
“La carencia de estos insumos se suma al incremento del orden de entre el 30% y el 80% en los precios de otros, como los reactivos de diagnóstico para la salud humana, indispensables para la continuidad del servicio de análisis clínicos y el funcionamiento de determinados equipos instalados en hospitales, clínicas, sanatorios y prestadores ambulatorios”, explicó Guillermo Gómez Galizia, presidente de CADIME.
Es el caso de sondas, catéteres, cánulas de aspiración, equipos de administración de sangre y de soluciones parenterales, equipos para diálisis, agujas para biopsia, puertos para administración de medicamentos oncológicos e insumos oftalmológicos y odontológicos.
“Esto se suma al atraso arancelario y a los plazos de pago superiores a 120 días que reciben los prestadores ambulatorios, lo que está generando inexorablemente una interrupción en sus servicios”, completó Gómez Galizia.