El domingo último se viralizó la filmación de un hecho de violencia que sucedió en la localidad chaqueña de Sáenz Peña. Un muchacho fue atacado por un grupo de cuatro jóvenes, quienes a patadas y golpes le sustrajeron sus pertenencias. Se supo después que es un jugador de vóley correntino, quien participa de un torneo deportivo en ese poblado.
En la filmación, que dura menos de un minuto, se observa cómo entre cuatro jóvenes lo atacan a patadas y uno de ellos hasta lo golpea con una botella por la espalda y la cabeza, mientras que otro agresor logra robarle el par de zapatillas. Tras llevarse además una campera y su teléfono móvil, lo dejaron tirado para luego escapar a las corridas. El muchacho identificado luego como Fernando Sánchez, de 29 años, fue auxiliado por vecinos.
Judith es madre de la víctima y a la prensa contó que su hijo le dijo que no tuvo inconvenientes con nadie como para terminar agredido. La mujer relató que Fernando juega al vóley y que tuvo la posibilidad de participar en Chaco, por lo que decidió ir. Durante el sábado 22 de julio le envió y hasta subió en sus redes sociales fotos de los partidos y de cómo estaba disfrutando del momento deportivo. “Esa noche cocinaron en la casa de un amigo cerca del club donde paraban los jugadores. Estaban todos contentos porque su equipo sacó buenos resultados ese día, así que decidieron salir después a bailar”.

Y siguió: “Cuando decidieron volver, él quedó rezagado porque quiso ir al baño y tenía que retirar su campera. Él les dijo a los otros que se adelanten, que ya los seguía. Así que quedó solo. Él cree que posiblemente uno de los que lo atacaron estaba ahí en el club. Cuando salió hizo unos metros mientras se ponía la campera y sintió que alguien le llegó de atrás y le hincó en la espalda”.
Judith dijo que intentó defenderse y en el forcejeo logró sacarle el cuchillo al agresor y fue cuando llegaron sus amigos y comenzaron las patadas y golpes en la cabeza con una botella.
Contó que su hijo “quería pararse y no podía. Se arrastró por la vereda a lo largo de unas tres casas para pedir ayuda. Perdió un montón de sangre, tenía la vista nublada. Uno de los vecinos llamó a una ambulancia y a la Policía”, afirmó.
“Me duele en el alma, pudo haber muerto”, manifestó la mujer y agregó: “Está con muchos hematomas internos por los golpes, botellazos y patadas que sufrió. Siento una impotencia terrible porque mi hijo se fue a compartir un momento con sus amigos del deporte que tanto ama”.
Fernando resultó con cortes en la cabeza, en el cuero cabelludo, por los botellazos que recibió y en los pulmones también tiene golpes, al igual que en los riñones.
“Confío en la Justicia de Chaco y creo que con todo lo que están haciendo van a lograr detener a estas bestias”, aseguró la madre de Fernando.