La devoción por San Cayetano fue ratificada una vez como amplificadora de la crisis social y económica que se vive de cara a la proximidad de una instancia de definición política como la Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. En las homilías de los obispos y curas párrocos el llamado a garantizar un empleo digno y la denuncia de la “maldita inflación que se come los bolsillos de los trabajadores” se multiplicaron a lo largo y ancho de Argentina, y Corrientes no fue la excepción.
Una multitud se dio cita en cada templo que lleva la advocación del Patrono del pan y del trabajo. En el santuario del barrio homónimo, a unos 15 kilómetros de la capital, se vivieron jornadas de vívidas, manifestaciones de fe con una multitud que colmó cada una de esas capillas y parroquias en territorio argentino.
Lo marcó la propia Arquidiócesis cuando instaló el lema de la convocatoria de este año: “Celebrando a Cristo, caminamos en la fe” para gestar en comunidad una “Iglesia Sinodal que escucha, discierne y misiona”. “Rogamos a Dios que, por intercesión de San Cayetano, no falte ni el pan ni el trabajo que dignifica en los hogares correntinos”.




Con esa consigna se desarrollaron los actos de fe en cada jornada de preparación para el día litúrgico, desde el inicio de la novena a la procesión y misa central en cada uno de los templos (Ver página 4). Desde la Arquidiócesis también se destacó la visita del obispo de Goya Adolfo Canecín, en las celebraciones de Loma de Vallejos, que por estos días celebraba una fiesta tradicional local.
Claro que la preocupación de las comunidades católicas también se centra en los problemas que vive sus integrantes que no son alcanzados por “la bendición de un empleo sin las condiciones mínimas de seguridad y de salud, para que recuperemos con entusiasmo la cultura del trabajo y pongamos en el centro de nuestra vida y de nuestro sistema económico el sagrado valor de la persona y del trabajo”, como lo explicó el arzobispo Andrés Stanovnik, al bendecir la peregrinación de los trabajadores del domingo 6, caminata que acompañó como un devotó más .
Stanovnik también pidió el esfuerzo personal al expresar: “De poco nos sirve hacer una novena al santo, o levantarnos temprano para peregrinar hasta el santuario, si no estamos dispuestos a tratar bien a los familiares, a la esposa, el esposo, hijos, parientes, vecinos, compañeros de trabajo. Así, San Cayetano, como todo santo, por diversos caminos, nos enseña lo esencial del Evangelio, que el amor a Dios y al prójimo van de la mano”.
Esos conceptos fueron similares a lo expresado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien exhortó a los feligreses en el barrio de Liniers “a no conformarse con lo que tienen y a pedir por más pan y más trabajo”.
“Por más que muchos tienen trabajo no alcanza, no hay bolsillo que alcance”, enfatizó el Arzobispo al remarcar que si bien el índice de desempleo del primer trimestre, que llegó al 6,9%, puede ser más bajo que en otros períodos “no hay que conformarse”, afirmó el sacerdote que encabezó su primera misa central de San Cayetano luego de su asunción en el cargo, el 15 de julio.
“Cuántos hermanos viven situaciones de precariedad: trabajo mal pago, trabajo en negro, trabajo esclavo que aleja de familiares y amigos; y donde, además, lo que te llevas al bolsillo se lo come la maldita inflación”, indicó al poner como ejemplo a aquellas personas que “trabajan en negro”, como los cuidadores de enfermos o los recicladores urbanos, y que pasan muchas horas fueras de su casas para llevar el pan a la mesa
García Cuerva le pidió a San Cayetano “un trabajo digno y bien remunerado” para todos lo argentinos. Y agregó: “También le pedimos paz para nuestro pueblo atravesado por la violencia de la inseguridad social y económica; la inseguridad de no tener un futuro alentador, ni esperanzas para los hijos y nietos. Le pedimos políticas públicas que reconozcan el esfuerzo y la actividad de tantos hermanos que se desloman todos”.
Un peregrino más

Todos los años se realiza la peregrinación de los trabajadores, que van desde la ciudad de Corrientes hasta el santuario de San Cayetano; caminan unos 15 kilómetros para manifestar su agradecimiento y devoción por el santo del pan y del trabajo.
Es habitual que curas párrocos, ministros de la eucaristía de distintas capillas acompañen a los feligreses y también se pudo ver al arzobispo Andrés Stanovnik entre los promeseros que hicieron la caminata desde la rotonda de la Virgen en el acceso a la capital de la provincia hasta el barrio San Cayetano.
Junto a los devotos, que en Corrientes son una muchedumbre, el titular de la Iglesia Católica de la provincia compartió los cánticos, la charla y hasta el mate que se lleva para este tipo de demostración de fe. También encabezó la celebración principal de la peregrinación de los trabajadores.
Masiva muestra de devoción en Loma Alta

En la capilla de San Cayetano del Barrio Loma Alta de la capital se cumplió una procesión y jornada de devoción para el santo del trabajo con una masiva concurrencia de vecinos de toda la ciudad, con una emotiva demostración de fe para agradecer por los favores recibidos y peticionar por la bendición de un empleo.
La convocatoria de este año se realizó bajo el lema : “Iglesia sinodal con San Cayetano, escucha, discierne y misiona”. Este es un lema que toda la Iglesia Universal la está tomando”, al mismo tiempo que remarcó que al igual que el papa Francisco “estamos trabajando hace tres años con este tema que es la sinodalidad”.
La feligresía que participó de todas las actividades programadas para ayer se reunió en torno a la capilla “sobre todo para darle gracias a Dios, ya que hay muchas más necesidades también, pero hay mucho para agradecer, sobre todo la vida que tenemos; le digo a la gente, mientras haya vida todavía hay esperanza”, según explicaron los sacerdotes que oficiaron la misa.
Vale consignar que entre las 16 y las 19 se realizó la procesión por las calles del barrio, en la que la comunidad vivió con goce la celebración de un santo que fue ejemplo de entrega por la gente humilde y trabajadora.