En total, hubo dos interrupciones de 15 minutos cada una. El show se extendió hasta cerca de las cinco de la mañana, en una jornada atravesada por las altas temperaturas y la intensidad del baile.
El primer baile del año de La Mona Jiménez en el Complejo Forja dejó una postal inesperada en la madrugada del Día de los Enamorados: el artista debió interrumpir su show por la sensación de falta de oxígeno en el escenario.
La noche había comenzado cerca de la medianoche del 14 de febrero, con entradas agotadas y una hora a puro ritmo de Monada como banda telonera. Minutos después, vestido con un traje rojo intenso, el Mandamás salió a escena para encender a un Forja colmado.
Sin embargo, promediando el recital y en medio de la canción “Se fue”, la música se detuvo. El calor era sofocante y el cantante decidió priorizar su salud.
“Yo paro cinco minutos antes que me caiga”, lanzó ante la multitud, visiblemente afectado.
Luego amplió: “Chicos, yo paro cinco minutos antes que me caiga. Y poneme la silla. Voy a sentarme. Voy a parar cinco minutos. Vamos a cambiar el aire. Esto es impresionante. Acá arriba… yo me quedo sin aire, bol… Está faltando un oxígeno acá arriba”.
El público respondió con aplausos y cánticos de apoyo mientras el equipo técnico intentaba mejorar la ventilación sobre el escenario. La pausa, que inicialmente iba a ser de 30 minutos, se reformuló sobre la marcha.
“Paramos cinco minutos, ¿está bien? Tomamos agua, cargamos y volvemos”, explicó. Finalmente, resolvieron dividir el descanso: “En vez de hacer una pausa de 30 minutos vamos a hacer dos de 15”.
Entre el público se destacó la presencia de Carlos Tévez, quien disfrutó del espectáculo tras la victoria de Talleres de Córdoba en el Estadio Mario Alberto Kempes, sumando un condimento especial a una noche que combinó fútbol y cuarteto.