El tenista argentino habló sobre lo ocurrido en el Challenger de Rosario, donde Román Burruchaga y el español Nikolas Sánchez Izquierdo recibieron graves amenazas.
Juan Manuel Cerúndolo no se escondió a la hora de hablar de las apuestas deportivas y contó el calvario que viven muchos tenistas, que recién están empezando en el circuito mundial. Después de avanzar a la segunda ronda del Argentina Open, el argentino dejó una frase que expone la presión con la que conviven muchos jugadores: “Recibimos amenazas todos los días”.
Durante la conferencia de prensa tras su gran victoria ante el alemán Daniel Altmaier (5°), Cerúndolo habló sobre lo ocurrido en el Challenger de Rosario, donde el argentino Román Burruchaga y el español Nikolas Sánchez Izquierdo recibieron graves amenazas, y reconoció que “fue bastante fuerte. Lo de Sánchez Izquierdo no sabía; lo de Román fue fuertísimo, veía los mensajes y no lo podía creer”.

Además, contó que “todos los días recibimos amenazas así de ‘te vamos a matar a vos, a tu hermana…’, ya lo naturalizamos”. Y añadió: “Mi Instagram siempre está plagado de comentarios e insultos cuando pierdo. Es algo que pasa desde que juego Futures, así que lo tengo normalizado”.
A su vez, reconoció que “es difícil desde solucionar. Lo ideal sería cancelar las apuestas, pero no es nada fácil. Se llegó a un límite”.
La ATP, junto con la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) y otros organismos globales como la WTA y la ITF, implementó normas estrictas para combatir la corrupción y las apuestas en el tenis.

Ese marco incluye el Programa Anticorrupción del Tenis (TACP), que prohíbe a jugadores, entrenadores y personal apostar sobre partidos y coordinar arreglos de resultados, con sanciones que van desde multas hasta suspensiones prolongadas si se infringen estas reglas.
La ITIA además monitorea alertas de apuestas sospechosas y ha aplicado sanciones en casos concretos de violaciones de estas normas como parte de la protección de la integridad del deporte.
A pesar de esos mecanismos formales, el problema de amenazas vinculadas a apuestas no se pudo erradicar porque gran parte de este acoso ocurre fuera de los controles directos de los organismos deportivos, especialmente en redes sociales y comunicación digital.

Informes recientes de la WTA y la ITF muestran que un porcentaje significativo de mensajes abusivos y amenazantes recibidos por jugadores provienen de apostadores frustrados que reaccionan ante resultados no esperados, lo que no siempre es fácil de prevenir o sancionar para las autoridades.
Este contexto, donde las casas de apuestas y las plataformas digitales no siempre actúan de manera eficaz para reducir mensajes ofensivos, hace que los jugadores sigan reportando intimidaciones incluso con medidas oficiales en marcha.