Un ejemplar adulto fue registrado en la reserva privada Alma Guaraní y se convirtió en la primera observación en décadas fuera del proyecto del Iberá.
Investigadores de la UNNE y el CONICET informaron el primer registro documentado de un oso hormiguero gigante en Corrientes fuera del área de reintroducción de Iberá, un hallazgo que no se producía desde hace casi 40 años en territorio provincial. La detección ocurrió en la Reserva Natural Privada Alma Guaraní, ubicada en la localidad de El Sombrero, y fue captada mediante cámaras trampa instaladas en un sector de bosque en proceso de restauración.
La novedad fue presentada durante el IV Encuentro Nacional de Restauración Ecológica Argentina y el II Simposio Internacional de Prácticas de Restauración Ecológica, desarrollado en el Campus Deodoro Roca de la UNNE. Allí, especialistas expusieron cómo los avances del proyecto de restauración ecológica en Alma Guaraní están mejorando las condiciones del hábitat y favoreciendo la presencia de mamíferos nativos de alta sensibilidad ambiental.
Alma Guaraní es una reserva privada que combina restauración pasiva —excluyendo fuego, pastoreo y caza— con acciones de restauración activa, como la plantación de árboles nativos y la regeneración asistida. Este mosaico de zonas forestales recuperadas está cambiando la estructura del ambiente y generando condiciones adecuadas para especies que no se registraban desde hace décadas en la región.
En ese marco, un estudio con cámaras de fototrampeo reveló indicios del funcionamiento del sitio como corredor biológico. Fue así que investigadores captaron imágenes y videos de un ejemplar adulto de Myrmecophaga tridactyla, además de huellas y marcas de alimentación. Se trata del primer registro confirmado de la especie en Corrientes por fuera del Iberá desde su extinción local en los años 80.
El hallazgo fue reportado por un equipo interdisciplinario de especialistas de la UNNE, CONICET e IANIGLA, junto a técnicos del Parque Nacional Iberá. Durante la presentación, la Dra. Verónica Romero destacó que el registro confirma que el paisaje restaurado funciona como corredor biológico y abre interrogantes sobre el origen del individuo: si proviene del Iberá o si llegó desde fragmentos chaqueños cruzando el Paraná en épocas de bajante.

Tras la detección inicial, investigadores instalaron estaciones adicionales de cámaras para profundizar el monitoreo desde el 22 de septiembre. Desde el 1 de octubre se obtuvieron nuevos indicios: huellas con mediciones de zancadas, marcas de alimentación y rastros en troncos en descomposición. Para los especialistas, la evidencia indica que se trata de un individuo silvestre que llegó por dispersión natural.
Las investigadoras Romero y Montiel remarcaron que este registro demuestra el impacto positivo del proceso de restauración que la reserva impulsa desde 2021. Señalaron que el sitio no solo está recuperando su funcionalidad ecológica, sino que además se consolida como refugio y corredor para fauna clave, incluidas especies antes consideradas extintas en la provincia, como el oso hormiguero gigante.
Finalmente, advirtieron que el caso subraya la necesidad de fortalecer la protección a largo plazo de áreas restauradas y consolidar programas de monitoreo que permitan evaluar, de manera conjunta, la evolución del bosque y de su fauna. Los resultados completos del estudio serán publicados en una prestigiosa revista internacional especializada en restauración ecológica.