Desazón, desconcierto e incertidumbre, emociones que por estas horas atraviesan carniceros y clientes en la ciudad de Corrientes. Los cortes vacunos y el pollo experimentaron incrementos en las últimas dos semanas. Y lo peor: vendedores y encargados de comercios aseguran que los precios seguirán la tendencia alcista en los próximos días.
Las carnicerías y pollerías viven en un universo paralelo al definido por las estadísticas del Gobierno de Javier Milei. Y muchos propietarios vieron complicadas sus finanzas por reponer el stock. Una media res de novillo les puede costar casi un millón de pesos.
“La res de vaca subió de $6.500 a $6.800 en una semana y del novillo ni hablemos, los 100 kilos (una res entera) pueden llegar a $1.000.000”, brindaron un panorama desde carnicería Huguito en el Mercado de Productos Frescos. Allí, uno de los cortes promocionados era carne para bife a $16.000.
La reposición de stock a su vez se complicó. Para un novillo completo, dos medias reses, invirtieron dos millones de pesos. “¡Y eso que todavía falta para el invierno que es una temporada donde usualmente suben los precios!”, puntualizó el propietario del local.
Por último, en una reconocida carnicería del barrio San Martín, famosa por presentar buenos precios al cliente, coincidían con los panoramas anteriores: “Las carnes subieron y van a seguir aumentando en las próximas semanas”. Allí ya no había cortes baratos y las ofertas se reducían solo a la carne de cerdo. La paleta y el cuarto llegaban a $5.000.
Mientras que los cortes cárnicos eran otra historia. Lo más económico era el osobuco por $9.500 el kilo y le seguía la aguja a $10.000. El vacío costaba $16.000 y el lomito $18.000. Para tener una idea de los incrementos, la molida común pasó de $8.000 a $10.000 en la última semana.
El pollo también sufrió modificaciones y se evidenció con más fuerza en la tradicional caja de patamuslo. Desde diciembre, los 15 kilogramos podían conseguirse por valores cercanos a los $39.000. Sin embargo, ahora oscilan entre $47.000 y $49.000. La opción más económica para esta línea son las cajas de 10 kilos a $32.000.
“La suprema fue lo que más aumentó y seguro habrá cambios en la patamuslo para las jornadas venideras”, dijeron desde una popular carnicería ubicada sobre avenida Pedro Ferré. En el lugar también dieron fe de que todas las carnes tuvieron un retoque.
El porqué
El aumento en los precios de la carne vacuna y del pollo responde a una combinación de factores productivos y de mercado que impactan directamente en la oferta disponible para los consumidores. En el caso de la carne vacuna, especialistas explican que cuando mejoran los precios internacionales, muchos productores optan por retener más animales en los campos para aumentar sus rodeos. Esta decisión implica que se envían menos vacas al matadero, lo que reduce la cantidad de carne disponible en el mercado interno y termina presionando los precios en las carnicerías.
A este escenario se suma un cambio en los hábitos de consumo. Ante los elevados precios de la carne vacuna cuyos cortes más económicos superan los $15.000 o $16.000 muchos consumidores optan por el pollo como alternativa más accesible. Este desplazamiento de la demanda incrementa la presión sobre la producción avícola.
Sin embargo, la oferta de pollo también enfrenta dificultades. Uno de los principales frigoríficos del país, Granja Tres Arroyos, atraviesa conflictos gremiales que afectan su nivel de producción.