Desde la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz aseguran que”el problema hoy no es la producción, sino la rentabilidad”.
La producción arrocera en Corrientes atraviesa una situación crítica en medio del avance de la campaña 2025/2026, marcada por una fuerte presión de costos y precios deprimidos, que ponen en riesgo la continuidad de los productores.
Según explicó el presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz, Jorge Borsatto, la cosecha muestra un progreso cercano al 85%, con rendimientos que lograron recuperarse tras un inicio complicado. Sin embargo, la mejora productiva no se traduce en resultados económicos favorables.
“El problema hoy no es la producción, sino la rentabilidad: los precios siguen siendo muy bajos y los costos continúan en aumento”, advirtió el dirigente a Valor Agro.
Entre los factores que agravan el escenario, el sector señala el encarecimiento de insumos clave como combustibles y fertilizantes, en un contexto internacional que suma incertidumbre y presión sobre los costos.
Gestiones ante el gobierno
Frente a este panorama, los arroceros iniciaron una serie de gestiones institucionales para buscar soluciones.
Desde la entidad confirmaron que están elaborando un pedido de audiencia con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, con el objetivo de plantear la problemática del sector y avanzar en medidas concretas.
En paralelo, mantienen contactos con el Ministerio de Producción provincial y evalúan elevar una nota a la Secretaría de Agricultura de la Nación para exponer la situación a nivel nacional.
Uno de los principales puntos de conflicto es el costo de la energía, un insumo clave para el riego del cultivo.
Si bien el sector destacó como avance la eliminación del canon de agua, advirtió que no hubo respuestas en materia energética, lo que sigue impactando de lleno en la estructura de costos.
En este contexto, los productores buscarán impulsar: medidas para reducir costos energéticos; y herramientas de financiamiento para la próxima campaña.
“Vamos a proponer un esquema de financiamiento que permita sostener la actividad”, señalaron desde la entidad.
Problemas
La falta de rentabilidad ya empieza a tener consecuencias en el sector. Según advirtieron los productores, algunos establecimientos dejaron de sembrar y, de no mediar cambios, la tendencia podría profundizarse en las próximas campañas.
“Hoy la condición para sembrar es muy mala. Hay rentabilidad cero o negativa, y así es muy difícil sostener la actividad”, resumió Borsatto.