El escenario itinerante recibió a Ita Pucú de Mercedes e Imperio Bahiano, quienes dieron un espectáculo imponente en la quinta noche del desfile. Ya está todo listo para el gran cierre en la Costanera Sur, con la presencia de Ara Berá.
Fue otra noche inolvidable, un carnaval barrial que muestra la importancia que tiene y que de a poco se va metiendo entre las más importantes del país, no sólo por el crecimiento artístico que demuestra, sino también por ser un escenario a la altura de las “grandes”. En la quinta noche de competencia en el barrio Juan de Vera, además de las 25 instituciones locales, participaron Imperio Bahiano y, desde Mercedes, la histórica Ita Pucú.

Desde la Municipalidad de Corrientes aseguran que pasaron unas 50 mil personas por el corsódromo itinerante, ubicado por avenida Colón desde Zárate hasta Ayolas. El secretario de Cultura y Educación, José Sand, declaró: “Estamos viviendo una verdadera fiesta de la familia, nuestro carnaval barrial cada noche nos sorprende con la convocatoria del público y los comparseros con toda su energía, brillando y derramando magia. La verdad que para nosotros son noches especiales, porque llevamos el carnaval en la sangre”.

Competencia
El Carnaval de la Ciudad llegó hasta la instancia final de la competencia, sólo resta un escenario que será el 14 de febrero en Costanera Sur, que permitirá develar quiénes serán los ganadores de esta edición. Cada agrupación están dispuesta a dar todo de sí y eso lo volvieron a demostrar el jueves sobre la avenida Colón, con un despliegue imponente de coloridos trajes y mucha alegría.
Después del desfile de Furia Loca, la primera en cortar tela fue Camba Cuá Show, que sacó su álbum de fotos para contar “60 años de carnaval”, un recorrido imaginario que inicia con la encantadora Alegre, que representa las “Luces del centro”.
La comparsa desplegó todo su colorido entre ritmos y mostacilla, al brillo de la noche correntina, cuyo desfile mostró destacados trabajos de emplumados y lentejuelas. La comparsa tiene distinguidas figuras, como Díaz, que representa “Corrientes en Niza” o el Rey Momo, , Ana Paula Ruiz Díaz vestida de dorado, como también su bastonera , que suelta su samba con intensidad y hasta dos bastones. También para destacar, su tremenda banda integrada sólo por dos músicos no videntes, en voz y Marcos , en teclados que suenan como si fueran diez.
La alegría de Belleza Unida es su gran virtud para presentar este año “Eventos”, que muestra varios momentos destacados. Uno de ellos es el homenaje a los enfermeros y bomberos. La comparsa trae entre sus manos uno de los temas más de la edición: “Los cuatro elementos”, que despliega una propuesta maravillosa en su inicio, pero que no llega con la misma fuerza hasta el final.
A las 21:40 ingresó una de las favoritas, , que también trae una temática muy y bien desarrollada con “La rubia “. Con base de samba al ritmo del “2×4”, tiene una destacada apertura con malevos y arrabaleras en la noche porteña.
Como cada noche, el homenaje a Patricia Ramírez, nombre que lleva a modo de reconocimiento esta edición de los Carnavales Barriales. La comparsa demuestra excelencia en el diseño de trajes que reflejan perfectamente la cultura porteña. Mientras la banda hilvana acordes de tango y música divertida, la fuerza de “Ñande” se sintió en su desfile. También para destacar la intensidad de su bastonera de la escuela de samba, Nuria Fernández Stopello, quien tiene un sorprendente estado físico y su danza es digna de disfrutarla, ya que acompaña a la perfección a la batería, La Milagrosa.
A minutos de la medianoche ingresó “El Humedal” de Osiris. Un despliegue colorido de flora y fauna desarrolla la temática en torno a la naturaleza y algunas figuras de la mitología guaraní. Si bien la propuesta de la multicampeona es muy llamativa y bien desarrollada, choca con la presentación de temas similares de otras comparsas y agrupaciones que la desfavorecen. Entre sus solistas, la pasión y la alegría son protagonistas, mucho tiene que ver la selección musical, que es muy buena y contagiosa y eso impacta en el público.
Las Langostas volvieron a enloquecer, la escuela de samba fue extraordinaria y eso ayudó al encanto de la samba de Yesica Fernández.
Otra de las que viene con la ola favorable es Ara Porá, que también se inspiró esta edición y presenta “Hawuai”. El desfile es muy interesante, bien desarrollado, con coreografía y vestuario acordes a la presentación. La banda también suena muy bien y es un gran aporte a su desfile. Una destacada presentación de los “hawaianos” de la escuela de samba, que traen intensidad y frescura a la vez, entre sus ritmos y cortes creativos, lo que permite una danza maravillosa y destacada de su bastonera Celina Ferreti.
El final de esta historia quedó en poder de Aramú, que aprovechó ese ambiente de fiesta y con la historia griega “Pegaso”, volvió a brillar. La comparsa hizo todo bien, tiene todo el potencial desde el diseño, la coreografía y la alegría para poder ser la gran sorpresa de la edición.
Párrafo aparte para la presencia de las invitadas: Imperio Bahiano, que desfiló completa junto a la comparsa mercedeña Ita Pucú, que cerró la gran noche.