La provincia de Corrientes logró posicionarse en el séptimo lugar del ranking nacional de visitas durante el segundo fin de semana largo de 2026, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).

Con una oferta centrada en la naturaleza y propuestas culturales gratuitas, los mayores niveles de reservas se concentraron en los corredores Paraná Sur, Paraná Norte y los Esteros del Iberá, consolidando el flujo de turistas regionales y escapadas de corta estadía.
En la capital correntina, la actividad se apoyó en una agenda que incluyó el Festival de San Patricio, ferias de emprendedores y circuitos guiados. Estas propuestas convivieron con las actividades conmemorativas por el Día de la Memoria, manteniendo un alto nivel de circulación en playas y costaneras pese a la inestabilidad climática.
El escenario nacional: impacto y consumo
De acuerdo con el informe de Came, un total de 1.012.000 turistas se desplazaron por todo el país, generando un impacto económico directo de $231.084 millones.
Si se compara con el mismo periodo de 2025, la cantidad de viajeros creció un 48,8%, suba explicada por la mayor extensión del descanso y una mejor predisposición a las escapadas breves.
Sin embargo, el perfil del viajero 2026 estuvo marcado por la austeridad:
- Gasto promedio diario: se ubicó en $103.793, lo que representa una caída del 7% respecto al feriado de Carnaval de febrero y un 1,6% menos que el año pasado (a precios reales).
- Estadía promedio: fue de apenas 2,2 noches, una cifra corta para un fin de semana de cuatro días, reflejando la fragmentación de los viajes y el impacto del encarecimiento de los combustibles.
Tendencias: cercanía y gratuidad
El relevamiento destaca que el turista priorizó destinos próximos a su lugar de origen. La oferta recreativa este año estuvo volcada a lo cultural y conmemorativo, con una fuerte presencia de actividades de acceso libre. Asimismo, sorprendió la cantidad de turistas internacionales circulando en los principales centros urbanos, lo que aportó dinamismo a la gastronomía y las ferias locales.
A diferencia de otros años, la dinámica no mostró picos marcados, sino una dispersión territorial donde primaron las experiencias antes que el consumo intensivo.
El clima inestable, con alternancia de sol, lluvias y viento, no impidió que las ciudades mantuvieran un buen ritmo de actividad, especialmente en propuestas nocturnas y eventos al aire libre.