A un movimiento comercial navideño por debajo de las expectativas, se le sumó una previa al Año Nuevo muy austera. Hoy, los comercios atenderán de corrido de 8 a 18, también otros hasta las 19.
El movimiento comercial sobre peatonal Junín descendió abruptamente en una semana. Pese a registrar mayor actividad que un día “normal”, los comerciantes evidencian que “la gente se quedó sin plata” y la mayoría “fue a pasear” en la previa al Año Nuevo.
La mayoría de los comercios atenderá de corrido de 8:30 a 18 sobre la arteria comercial para revertir el panorama. En comparación a la Navidad-Año Nuevo las transacciones fueron menores.
“Está mucho más tranquilo que Navidad y eso que para esta fecha no tuvimos las ventas que esperábamos”, dijo la vendedora de un comercio situado en la esquina de San Lorenzo y Junín. “La gente está llevando shorts remeras, vestidos”, aseguró la mujer y remarcó que en el lugar con unos $20.000 ya se podían vestir de arriba abajo.
“A comparación del año pasado y de Navidad las ventas son inferiores. Hace una semana tuvimos más movimiento el 23 y 24 de diciembre, luego fue una tranquilidad hasta el lunes”, dijo la encargada. Allí, la gente llevaba camisas, bermudas y remeras, y con una inversión inicial de $50.000 ya se podían vestir los clientes para mesa de Año Nuevo.

“Por supuesto que se nota una diferencia con respecto a un día laborable, pero el movimiento es menor que en Navidad. Desde mi punto de vista hay gente que solo está paseando”, expresó una comerciante situada sobre Junín casi Córdoba.
“Me gustan los precios, llevamos remeras y camisas. Están lindos los precios”, sostuvo Pamela, una turista de Posadas que pasó por Capital.
“Las lluvias de la semana pasada afectaron bastante a la clientela. El 24 hubo algunas precipitaciones y llegó menos gente”, comentaron desde un negocio situado sobre Junín casi La Rioja.

En este contexto, los comerciantes coinciden en que el cierre del año encuentra a la peatonal Junín con un movimiento moderado, lejos del impulso habitual de las jornadas previas a las fiestas. Si bien la circulación de personas supera a la de un día común, el consumo se muestra más medido y concentrado en compras puntuales, con un público que mayormente recorre los locales sin concretar demasiadas operaciones.

Con la intención de revertir el panorama, los comercios decidieron mantener horarios extendidos y atender de corrido, apostando a captar a quienes aún buscan opciones para Año Nuevo. Las promociones y los valores competitivos aparecen como la principal herramienta para incentivar las ventas, aunque la comparación con la Navidad y con el mismo período del año pasado evidencia una baja en las transacciones. A esto se sumaron las lluvias de los últimos días, que redujeron la afluencia en momentos clave, configurando un cierre de año con un balance por debajo de lo esperado.