Los remiseros, taxistas y los servicios de transporte por aplicación sienten la merma de pasajeros en los fines de semanas extra largo (XXL). Al estancamiento de movimiento en estos días, para este feriado nacional el impacto es mayor porque los hoteles cuentan con baja ocupación.
Juan Carlos Rodríguez, remisero de la ciudad, en diálogo con este medio brindó detalles sobre la situación laboral de los conductores ante la proximidad de un fin de semana largo. Según explicó, estos períodos representan un desafío para quienes trabajan en el servicio de remís, ya que gran parte de la población se traslada fuera de la ciudad y la demanda de viajes disminuye notablemente. “En los fines de semana largos, el movimiento es muy poco”, señaló, describiendo la realidad que atraviesan cada vez que se acercan estas fechas.
Rodríguez explicó que, a pesar de la baja actividad, los remiseros deben salir a trabajar para generar ingresos y “buscar el pan” en el día a día. Sobre la situación cotidiana, comentó que el trabajo varía considerablemente: “Hay días que se trabaja bien, otros que no se trabaja casi nada”, reflejando la incertidumbre que caracteriza a la actividad y la necesidad de adaptarse a la fluctuación del mercado.
En cuanto a las tarifas, el remisero detalló que la mínima actual es de $2.500, aunque los precios por kilómetro recorrido pueden variar entre conductores. “Todos tenemos la mínima a $2.500, pero depende del viaje; algunos se elevan si son más largos, otros disminuyen”, indicó, explicando cómo se ajustan los costos según la distancia y la modalidad del servicio.
A pesar de los desafíos, aseguró que los remiseros continúan trabajando con esfuerzo y dedicación. La combinación de días con poca actividad y la necesidad de sostener el ingreso diario hace que esta profesión dependa mucho de la constancia y la adaptabilidad de quienes la ejercen, sobre todo en períodos de baja demanda como los fines de semana largos.