Al menos diez personas murieron en Estados Unidos por el frío extremo de la gran tormenta invernal Fern. En el estado de Texas confirmaron tres muertos, dos en Luisiana y otras cinco en Nueva York.
Considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, la tormenta provocó intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente “catastróficas”, según el Servicio Nacional de Meteorología de EE.UU. (NWS).
El organismo advirtió que la población enfrentará condiciones similares la mañana del lunes y que las condiciones heladas seguirán durante varios días: “Los impactos de la nieve/aguanieve persistirán bien entrada la próxima semana y mantendrán las superficies heladas y peligrosas, tanto para manejar como para caminar”.