ANTONIO GUTERRES DESIGNO AL AUSTRIACO VOLKER TURK COMO ALTO COMISIONADO DE LA ONU

El actual secretario general adjunto de Política, de 57 años, sucederá a la chilena Michelle Bachelet en caso de ser confirmado por la Asamblea General

El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, propondrá al austriaco Volker Turk para que sea el próximo Alto Comisionado para los Derechos Humanos, según se desprende de un documento de la ONU publicado este jueves.

Turk, que ahora trabaja en la oficina de Guterres como Secretario General Adjunto de Política, sucederá a la chilena Michelle Bachelet, cuyo mandato finalizó el 31 de agosto. El nombramiento aún debe ser aprobado por la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

El Alto Comisionado desempeña un papel fundamental a la hora de denunciar el retroceso de las libertades en un momento en que las autocracias ganan influencia a costa de la democracia.

Si Turk es confirmado, su reto más inmediato será lidiar con el seguimiento de un informe sobre la región china de Xinjiang publicado por su predecesora minutos antes de su partida.

El informe concluye que la “detención arbitraria y discriminatoria” por parte de China de uigures y otros musulmanes en su región de Xinjiang puede constituir crímenes contra la humanidad. China niega enérgicamente cualquier abuso en Xinjiang.

Este austriaco de 57 años, que lleva más de tres décadas trabajando en el sistema de la ONU, colaboró estrechamente con Guterres cuando éste dirigía la agencia de la ONU para los refugiados.

“En todos los nombramientos anteriores, el candidato recomendado por el secretario general ha sido aprobado por consenso”, señaló el Servicio Internacional para los Derechos Humanos (SIDH) en un comunicado. Los grupos de derechos han estado pidiendo que el próximo jefe de derechos de la ONU tenga el valor suficiente para enfrentarse incluso a los países más poderosos y denunciar las violaciones.

“Lo que está en juego nunca ha sido tan importante”, dijo la directora del programa del ISHR, Sarah Brooks, en el comunicado. Esta organización y otras han criticado duramente la opacidad del proceso de nombramiento.

Fuentes diplomáticas en Ginebra, donde tiene su sede la oficina de derechos de la ONU, también afirmaban que hasta ahora ha habido poca información. “Ha sido un proceso notablemente opaco”, dijo un diplomático occidental.

El director del ISHR, Phil Lynch, advirtió que esta falta de transparencia y consulta podría tener un precio. “El Secretario General ha perdido una oportunidad clave para construir la legitimidad y la autoridad del próximo Alto Comisionado”, dijo.

No obstante, añadió que su organización y otras “tratarán de trabajar estrechamente y en colaboración con el próximo Alto Comisionado para proteger los derechos humanos y perseguir la rendición de cuentas de los autores y la justicia para las víctimas”.