Error de cálculo o mecanismo de provocación: los motivos detrás del inesperado ataque de Irán a Turquía

La alianza atlántica respondió con cautela. El gobierno de Ankara advirtió que reaccionará ante cualquier “actitud hostil” de la Revolución Islámica.

Irán lanzó este miércoles un misil balístico hacia Turquía, un país miembro de la OTAN, en un ataque inesperado que sorprendió al gobierno turco de Recep Tayyip Erdoğan y puso en alerta máxima a la alianza atlántica.

El gobierno iraní se había cuidado hasta ahora de no atacar a ningún integrante de la coalición militar liderada por Estados Unidos. Por caso, lanzó misiles hacia Chipre, un país miembro de la Unión Europea pero no de la OTAN y que alberga una base militar británica.

El misil fue interceptado por fuerzas defensivas de la OTAN. Los restos de la munición antiaérea cayeron en el extremo sur del país sin causar daños. El gobierno turco advirtió que “no dudará en defender su territorio y espacio aéreo” y “responderá a actitudes hostiles dentro del marco del derecho internacional”.

Desde la OTAN reaccionaron con cautela. Incluso, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dijo que el Pentágono no considera que este incidente sea suficiente para activar la cláusula de defensa colectiva de la coalición, estipulada en el Artículo 5 del Tratado de Washington.

“No tiene sentido que se active algo parecido al Artículo 5”, afirmó. Este apartado establece que si un país de la OTAN es atacado, la respuesta será colectiva. La última vez que se activó fue tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

El mapa de la guerra en Medio Oriente (Crédito: Damián Mugnolo)

Qué dijo Irán sobre su fallido ataque a Turquía

El gobierno iraní se mantuvo en silencio público, pero buscó calmar a Turquía, un país de mayoría musulmana con el que mantiene una relación pragmática y comercial más allá de su pertenencia a la OTAN.

Incluso, Turquía tiene un vínculo ambiguo con Israel. Si bien mantienen lazos diplomáticos y distintos acuerdos bilaterales, Erdogan ha sido un duro crítico de la guerra de Gaza y llegó a denunciar un “genocidio” en el enclave palestino.

ARCHIVO - El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (AP Foto/Khalil Hamra, archivo)

Analistas internacionales sostienen además que Israel y Turquía están destinados a rivalizar, tarde o temprano, en la región. De hecho, Ankara mantiene un gran poder en la nueva Siria surgida tras la caída del gobernante prorruso y proiraní Bashar al Assad y hoy bajo el gobierno del antiguo “terrorista” de Al Qaeda, Ahmad Al‑Sharaa, reconvertido en un buen “socio” de Washington.

Por eso sorprendió tanto el ataque iraní.

Un funcionario turco, citado por AFP, dijo que el gobierno cree que Turquía “no era el objetivo” del misil iraní. La sospecha es que se trató de un error de cálculo. “Creemos que su objetivo era una base en la parte griega de Chipre, pero se desvió de su rumbo”, indicó.

La isla de Chipre, en el Mediterráneo, está dividida en dos desde su independencia en la década del 60. Una parte de mayoría griega miembro de la UE y otra de mayoría turca bautizada como República Turca del Norte de Chipre y solo reconocida por Ankara.

Pero según la agencia española, EFE, la trayectoria descrita del disparo es coherente con un misil lanzado desde el oeste de Irán hacia la base militar de Incirlik, cerca de Adana, en el sur de Turquía. Se trata del principal punto de apoyo de la OTAN en el país. Además, alberga unidades estadounidenses.

Según una fuente de la cancillería de Ankara, citada por la agencia de noticias estatal Anadolu, el canciller Hakan Fidan habló con su homólogo iraní Abás Araqchi y le transmitió que “debe evitarse cualquier medida susceptible de causar una escalada del conflicto”.

Las dudas crecen en Turquía tras el ataque de Irán

El periodista y analista español Ilya Topper, co-fundador del Colectivo Mediterráneo Sur y radicado desde hace años en Estambul, dijo  que el debate hoy en Turquía se centra en determinar si este ataque, al que se califica de “inverosímil”, puede “ser de falsa bandera para arrastrar al país a la guerra”.

“Otros, más prudentes, creen que simplemente hay comandantes en Irán aislados por la guerra de la cadena de mando que lanzan misiles a donde pueden”, señaló.

Para Topper, “es lógico que haya algún misil programado desde siempre con las coordenadas de Incirlik. Todo ejército que se precie tiene este tipo de preparaciones para objetivos importantes en caso de guerra”.

“Turquía quiere quitarle hierro (minimizar) y correr un velo para no incrementar la tensión. El canciller Fidan ya ha hablado con Araqchi. Creo que fue más bien un error o un acto individual de alguien en Irán que una estrategia planificada y consensuada en Teherán”, concluyó.

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