Reacción oficial en Corrientes por el juego para convocar espíritus Charly-Charly

Los alumnos de tercer grado de un establecimiento presentaron signos de crisis nerviosa por participar del desafío. 

Autoridades escolares de Corrientes anunciaron ayer que tomarán medidas para acompañar a los alumnos de la escuela primaria capitalina donde se jugó Charly -Charly, un nuevo desafío que consistene en invocar espiritus. La novedad surge luego de conocerse la preocupación de un grupo de tutores del tercer grado de la Escuela Primaria N° 369 “Maestro César Rodolfo Telechea”, que se escondían en pasillos y baños a jugar.

A raiz de esta situación, la Dirección de Servicios Educativos de Prevención y Apoyo (Disepa) tomarán medidas para acompañar a los estudiantes, informaron

Alumnos del tercer grado que asisten a la Escuela Primaria N° 369 “Maestro César Rodolfo Telechea”, de la capital correntina presentaron signos de crisis nerviosas luego de que jugarán al juego Charly – Charly. La noticia comenzó a trascender desde que los padres comenzaron a mencionar que sus hijos habían jugado al llamativo juego para invocar espiritus. 

Según informaron, los alumnos de 8 años comenzaron a practicar este juego escondidos en los salones y baños del establecimiento educativo. A raíz de estas prácticas, algunos estudiantes comenzaron a padecer crisis nerviosas y otras afecciones. Julia Sáez, a cargo de la Dirección de Servicios Educativos de Prevención y Apoyo (Disepa) dependiente del Ministerio de Educación de la provincia de Corrientes, indicó a El Litoral que “el equipo intervino y ahora estoy esperando el informe. Se va a trabajar con el grupo de niños para indagar de dónde sacaron esta información, y hoy citaremos a los padres para charlar con ellos”.

Ante la repercusión que tuvo el hecho, la Disepa intervino ayer para buscar soluciones debido a que varios niños comenzaron a sufrir crisis nerviosas y afecciones similares luego de jugar al “Charly – Charly”. Luego de que las autoridades del colegio detectaran este comportamiento, se convocó a los tutores para trabajar en el tema. 

En estos casos, la manera de intervenir se hace en tres etapas: primero se cita a los padres para que estén al tanto, luego se realizan actividades grupales con los alumnos y se convoca a una reunión con los docentes para darles información sobre  qué hacer ante estos casos. 

“Acordemos que son menores y que regularmente son cosas que las aprenden porque las vieron de alguien o porque las sacaron de internet. Es una aventura más, corren un riesgo y ellos no tienen noción”, mencionó Sáez a El Litoral. 

Los alumnos fueron descubiertos por una docente que notó que los chicos se reunían a jugar a escondidas y cuando notaban la presencia de los docentes, interrumpían el juego. Después de esto se trasladaban al baño y continuaban jugando allí. 

María Silvina Rollet, presidenta del Consejo General de Educación, explicó a El Litoral que “es un buen momento para trabajar desde la educación emocional con respecto a los efectos y el impacto que pueden generar estos tipos de juegos”.

El juego de “Charly Charly” es una versión simplificada de la Ouija. Este consiste en cruzar dos lápices sobre una hoja de papel, con líneas rectas verticales y horizontales que dividen el espacio en cuatro rectángulos, donde los participantes escriben “Sí” y “No”.

De esa manera, el supuesto espíritu es convocado y consultado sobre alguna cuestión del presente o el futuro de los jugadores, esperando que los lápices se muevan en dirección de las palabras, para afirmar o negar la pregunta.