Ayer, luego de que el papá de un estudiante de segundo grado revelara la supuesta agresión hacia su hijo, el resto de los progenitores y responsables de los menores se manifestaron frente al establecimiento de calle Hawai al 4100 del barrio 9 de Julio.
Como una medida preventiva decidieron no llevar a sus hijos o menores a cargo a tomar clases hasta que “se esclarezca lo que pasó”.
En este sentido, la directora del establecimiento dialogó con los tutores aglomerados frente a la puerta. Allí, en presencia del jefe de la Comisaría Octava, la docente dijo que seguirán los pasos que corresponden a la situación.
Desde la noche del martes, en grupos de WhastApp comenzó a circular la versión sobre el presunto ataque sexual a un nene de 7 años que cursa segundo grado y sindicaron al autor como un hombre, empleado de la empresa que presta servicios de gastronomía.
El papá del menor habría revelado datos del hecho que, según su denuncia basada en lo que habría dicho el niño, sucedió “en la sala de música”.
Dada la gravedad del caso, tomó parte la División de Delitos Contra la Integridad Sexual.

A la vez, un informe preliminar estaría en poder de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas en turno.
En medio del pedido de explicaciones, la mamá de otro estudiante dijo que su hijo fue “acosado en la escuela”. Las acusaciones recaerían en un vendedor de la cantina y el personal de la firma que provee la comida.