Un relevamiento privado advierte que los incrementos en los surtidores ya rondan el 9% desde fines de febrero. Economistas alertan que el impacto podría reflejarse en la inflación de marzo, cuyo dato oficial se conocerá a mediados de abril.
Los precios de los combustibles en Argentina registraron un aumento cercano al 9% desde que se intensificó el conflicto en Medio Oriente, en un contexto internacional marcado por la fuerte suba del petróleo. Los incrementos generan preocupación por su posible traslado a la inflación de marzo.
De acuerdo con un relevamiento de la consultora Eco Go, el valor promedio de los combustibles en el país subió 8,7% entre el 26 de febrero y el 16 de marzo, reflejando el impacto local de la escalada en el precio del crudo.
En el plano internacional, el barril de petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares, aunque este lunes registró una leve baja respecto del inicio de la jornada. La tensión global se intensificó luego del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero, lo que provocó que el precio del crudo se disparara más de 40% desde entonces.
En las últimas horas, la Agencia Internacional de la Energía informó que está dispuesta a liberar más reservas estratégicas si fuera necesario, luego de haber puesto a disposición del mercado 400 millones de barriles para intentar estabilizar los precios.
A su vez, el portal MarineTraffic reportó que un buque petrolero paquistaní atravesó el estrecho de Ormuz con su sistema de rastreo activo, lo que podría indicar la existencia de un paso seguro negociado con Irán. Esta información contribuyó a moderar momentáneamente la presión sobre el precio internacional del crudo.
El valor del petróleo es un factor determinante en el mercado local, ya que entre el 35% y el 40% del precio final de los combustibles en Argentina depende de la cotización internacional del crudo.
En los últimos meses, las petroleras dejaron de comunicar públicamente cada aumento y el Gobierno eliminó la obligación de reportar diariamente los valores en las estaciones de servicio.
Días atrás, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la empresa no prevé aplicar subas bruscas en la nafta y el gasoil. Según explicó, cualquier ajuste se realizará de manera gradual y en función del impacto real del contexto internacional.
La suba del petróleo genera un doble efecto en la economía. Por un lado, presiona sobre los precios de los combustibles en el mercado interno. Por otro, abre oportunidades para las compañías petroleras que exportan, ya que la escasez global incrementa la demanda en nuevos mercados.
Sin embargo, el principal foco de preocupación está en el impacto que el encarecimiento de los combustibles podría tener sobre el resto de los precios de la economía. Ese efecto se reflejará en el índice de inflación de marzo que difundirá el Indec a mediados de abril.