Más de un centenar de teléfonos celulares de dudosa procedencia fueron secuestrados en un operativo policial en el barrio Piola. El procedimiento dejó dos demorados y permitió descubrir también municiones de diferentes armas de fuego.
En un importante operativo policial llevado a cabo en horas de la siesta, efectivos de la Comisaría Séptima Urbana junto a personal de la división Infantería realizaron un allanamiento en un domicilio del barrio “Piola”, logrando desarticular un centro clandestino de acopio de teléfonos celulares de presunta procedencia ilícita.

La diligencia, ordenada en el marco de una investigación judicial en curso, se concretó en una vivienda ubicada sobre la calle Malvinas Argentinas al 1200 aproximadamente. En el lugar, los efectivos hallaron más de 100 teléfonos móviles de distintas marcas y modelos, todos sin documentación que acredite su procedencia legal. Además, se encontraron cartuchos correspondientes a diferentes tipos de armas de fuego.
Durante el procedimiento, fueron demoradas dos personas: el supuesto propietario del inmueble y otro individuo que se encontraba en el lugar al momento del allanamiento. Ambos quedaron a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación.
Los teléfonos secuestrados fueron trasladados a la Comisaría Séptima, donde permanecerán en depósito. Desde la fuerza policial se informó que aquellas personas que hayan sido víctimas del robo de celulares podrán acercarse a la dependencia para verificar si alguno de los aparatos recuperados corresponde al suyo.
El procedimiento contó con la presencia del Jefe de Policía, Crio. Gral. Lic. Miguel Ángel Leguizamón; el Subjefe, Crio. Gral. Walter Aceval; y el Director General de Seguridad y Prevención del Delito, Crio. Gral. Lic. José Galarza, quienes felicitaron al personal actuante por el exitoso operativo.
La investigación continúa para determinar la red detrás del acopio y posible comercialización ilegal de estos dispositivos.