Dicen que Jorge P. S. es un experto en la apertura de cajas fuertes. Su fama en el mundillo del hampa creció en las últimas dos décadas cuando fue vinculado o mencionado a uno y otro robo en distintas provincias. Ahora la Justicia lo investiga como sospechoso de un golpe en el interior de Buenos Aires.
Ayer, la Policía Federal Argentina (PFA) detuvo al presunto malviviente en la terminal de ómnibus de la capital correntina cuando regresaba de un viaje desde tierra bonaerense.
De todas formas, cuando la noticia sobre el importante despliegue empezaba a difundirse, Jorge S. ya estaba en libertad por disposición del Juzgado interviniente.
Con el factor sorpresa, varios efectivos de civil de la División Unidad Operativa Federal de la PFA Corrientes rodearon y redujeron al hombre de 52 años sin que haya “incidentes”.
De acuerdo a la información suministrada a diario época, el Juzgado de Garantías 1 del Departamento Judicial de Junín había emitido el firme pedido de captura sobre tal persona.
La sospecha más reciente sobre Jorge está relacionada al delito de “robo agravado”, por haber sido cometido “en poblado y en banda” en zona norte de la provincia de Buenos Aires.
“El procedimiento culminó con la detención de un peligroso delincuente prófugo de la Justicia por varios años. El operativo, desplegado en la terminal de ómnibus de Corrientes, en avenida Maipú al 2500, fue producto de un intenso trabajo de inteligencia e investigación, realizado en forma conjunta con la División Prevención Delictiva Internacional de la INTERPOL (Policía Internacional), lo que permitió localizar y arrestar al sospechoso”, dijo la PFA a través de un comunicado de prensa.
“Tras la intervención judicial correspondiente, el detenido fue notificado de sus derechos, siendo trasladado a la dependencia policial, donde quedó alojado a disposición de la Justicia”, agrega el informativo.
Horas después, Jorge recuperaba la libertad y lo hizo saber a través de un comentario en su cuenta de la red social Instagram. “Estoy en mi casa”, señaló.
Lo cierto es que en las últimas décadas su persona fue ligada a ilícitos con botines fastuosos perpetrados en Formosa, Chaco, Corrientes (capital y localidades tales como Saladas, Mercedes), Entre Ríos y ahora Buenos Aires.
Numerosas veces resultó detenido en allanamientos y otras circunstancias. Luego, algunas de las imputaciones no avanzaron ante falta de elementos probatorios contundentes.