Lo descubrieron caminando a la vera de la ruta. Se había ocultado en la casa de amigos.
Luego de cuatro días de intensa búsqueda, la Policía finalmente logró atrapar a Martín Romero, el joven acusado de asesinar a balazos a su propio padre en el paraje Yatay, cercano a la ciudad de Mercedes. Estaba escondido en un predio rural próximo al santuario del “Gaucho Gil”.
El operativo, que comprometió a decenas de efectivos policiales de distintas comisarías y unidades especiales durante cuatro días completos, comenzó el domingo luego de tomar conocimiento del asesinato de José Mario Romero, alias “Tiki”, de 65 años, quien recibió un disparo de arma de fuego a manos de su propio hijo Martín, de 27 años, para lo que utilizó un rifle calibre .22 mm, pero modificado.
Todavía los motivos del crimen son una incógnita y si bien el dato principal fue que la pelea con el resultado fatal ocurrió durante una cena familiar y un posible disparo accidental durante un forcejeo aún es solo una de las versiones.
Ya se escucharon los testimonios de los allegados a los involucrados, pero el fiscal y el juez del caso, aún tienen que indagar al acusado, quien anoche luego de 4 días de escapar fue hallado en la zona cercana al Santuario del Gaucho Gil, caminando a la vera de la Ruta Nacional N°123, dentro de la jurisdicción de Mercedes.
Se había cambiado de ropa, ya que no llevaba la de la noche del crimen. La policía ya incautó el arma usada y los cartuchos que serán peritados por los forenses.
La causa salió de la órbita del fiscal Adrián Casarrubia que inicialmente instruyó el caso y pasó ayer a la del fiscal rural Cabral. Mientras tanto, la Comisaría Segunda de Mercedes continúa con las diligencias sumariales de rigor.