El menor fue atacado por un joven armado con un cinto con hebilla de hierro frente a un kiosco adonde fue a comprar. Bañado en sangre regresó caminando a su casa. La familia sostiene que el agresor trató de matarlo y pide la detención. Un caso estremecedor.
Un niño de 10 años fue víctima de una agresión brutal frente a un kiosco de la ciudad correntina de Mercedes. Con la hebilla metálica de un cinto le pegaron en reiteradas ocasiones en la cabeza y como consecuencia sufrió cortes que demandaron 50 puntos de sutura, tras una cirugía.
Por el caso, los padres realizaron una denuncia penal en la comisaría seccional Segunda y, según entienden, existió una clara intencionalidad de matarlo.
El menor estuvo casi una semana internado. Primero recibió asistencia en el hospital local y después, dada la gravedad de las lesiones, permaneció cuatro días en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II de la ciudad de Corrientes.
Ayer, el abogado Andrés Antonio Gaúna, representante de la familia de la víctima, dijo que jamás en sus más de 20 años de profesión le tocó “ver un hecho semejante. “¡Qué terrible agresión de un adulto sobre un niño! Pocas veces vi cosas semejantes, iremos tras los culpables”, aseveró.
De acuerdo a lo manifestado por Gaúna, hay dos testigos presenciales del ataque ocurrido a plena luz del día en la vereda de un local comercial del barrio San Martín.
El propio kiosquero y un adolescente de 16 años, primo del niño, quien al asustarse ante semejante episodio se fue a pedir ayuda.
Según lo establecido hasta el momento, el agresor sería un joven de 22 años con antecedentes como “pendenciero”, quien viviría a unas 12 cuadras desde el escenario de los hechos.
En Semana Santa, precisamente viernes, el chico y su primo fueron sobre una moto a realizar compras justo en el comercio frente al cual había dos sujetos consumiendo bebidas.
El atacante habría insultado al nene y después comenzó a pegarle, al parecer, con un cinto que tendría, como hebilla, un hierro con bordes afilados.
Según el testimonio de los testigos, el atacante asestó al menos tres golpes sobre el cráneo del nene, a la vez que erró otros tantos.
A raíz de los impactos, el menor corrió un trecho mientras manaba abundante cantidad de sangre y después de caer al suelo pudo levantarse, para emprender el regreso a su domicilio buscando ayuda.

Antes de llegar su primo y otros familiares lo hallaron “muy lastimado” y sin perder tiempo lo trasladaron hacia el Hospital Las Mercedes.
Por su parte, el autor de la golpiza y su acompañante se alejaron sobre una motocicleta en dirección opuesta.
Para Gaúna, quien será parte querellante en la causa, no existen dudas de una tentativa de homicidio, con ensañamiento de un adulto contra un niño indefenso.
Hasta ayer, el acusado permanecía en libertad, pese al aporte de su identidad (sería de apellido Galarza), la descripción de la motocicleta en la que huyó, la dirección donde habitaría en la ciudad y otros detalles concretos.
Los informes médicos serían claros para demostrar la ferocidad y el ensañamiento ejercido en perjuicio del chico. Debido a lo sucedido debieron realizar una intervención quirúrgica, en la que descartaron que haya sufrido un daño cerebral.
Sin embargo, las lesiones no son solo físicas sino emocionales; además de las cicatrices que podrían quedarle de por vida.
Marina y Oscar, padres del niño, aguardan que la calificación legal iniciada en principio como “lesiones” cambie y que el responsable del delito vaya a prisión.