Entre los apresados hay una mujer del Servicio Penitenciario de Corrientes, su pareja y un guía de pesca. La organización captaba jóvenes vulnerables y las trasladaba a fiestas privadas con turistas extranjeros.
La Policía Federal Argentina (PFA) detuvo este viernes a tres personas en el marco de la investigación por una red de trata de personas con fines de explotación sexual que operaba entre la ciudad de Corrientes y Paso de la Patria.
Con estas detenciones, ya son cinco los involucrados puestos a disposición de la Justicia Federal, que investiga un esquema delictivo vinculado a fiestas privadas con turistas, principalmente brasileños.
Según trascendió, entre los nuevos detenidos se encuentran una agente del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), su esposo y un guía de pesca que colaboraba con el traslado de las víctimas.
Una investigación que lleva meses
De acuerdo con fuentes judiciales, la causa se inició hace al menos cinco meses, a partir de datos obtenidos por la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de la PFA. Los investigadores lograron identificar puntos de captación de mujeres jóvenes en situación económica vulnerable, que luego eran trasladadas hacia Paso de la Patria para participar de eventos con fines sexuales.
Las pesquisas señalaron dos lugares claves: una estética ubicada en inmediaciones de avenida Chacabuco y Cazadores Correntinos, y una casa de tatuajes regenteada por una pareja joven. También se detectó movimiento en un boliche de una quinta sobre avenida Raúl Alfonsín, donde se reclutaba y seleccionaba a las víctimas.
El rol del Servicio Penitenciario
Uno de los aspectos más delicados del caso involucra al Servicio Penitenciario Provincial, donde una funcionaria —hermanastra de una de las principales captadoras— habría reclutado a mujeres dentro de la misma institución.
Las investigaciones indican que la red manejaba un grupo de al menos 80 mujeres, que eran rotadas según la demanda de los “clientes”. No se descarta la participación de menores de edad, un dato que podría confirmarse con la apertura de los teléfonos secuestrados durante los allanamientos.
Víctimas engañadas y explotación sistemática
En los operativos, la PFA rescató a una joven correntina, quien relató haber sido engañada con la promesa de asistir a una fiesta privada. Una vez en el lugar, contó que comenzaron a embriagarla y luego a ofrecerla a los turistas extranjeros.
Otra testigo explicó que las mujeres debían entregar la totalidad del dinero del primer “pase” a las captadoras y, en los siguientes, aportar un porcentaje fijo. Las que intentaban salirse de la red eran presionadas o amenazadas para continuar.
Los fines de semana, las víctimas eran llevadas al boliche donde se realizaban los contactos con los clientes, y desde allí eran trasladadas en combis hasta Paso de la Patria, donde se concretaban los encuentros.
Las autoridades federales continúan con la investigación para determinar la magnitud total de la red, la identificación de todos los implicados y la asistencia integral a las víctimas rescatadas.