(Corresponsalía Buenos Aires) – El Tribunal de Rosario, compuesto por los jueces Nicolás Foppiani, Gonzalo Fernández Bussy y Valeria Pedrana, ordenó la prisión preventiva por 120 días para cuatro exdirectivos de Vicentin: Omar Scarel, Alberto Macua, Roberto Gazze y Daniel Buyatti. Todos están acusados de integrar una asociación ilícita y de cometer una monumental estafa que contribuyó a la debacle de la agroexportadora.
Según la investigación de la fiscalía, estos empresarios desviaron casi $6.000 millones de la compañía para beneficio personal y se autoasignaron retiros voluntarios por $2.000 millones entre 2019 y 2024. Mientras tanto, la empresa quedó en ruinas, acumulando deudas con acreedores y dejando en vilo a cientos de trabajadores.
Pero el saqueo no terminó ahí. La fiscalía sostiene que los imputados manipularon balances y falsearon documentación para obtener créditos que no podían afrontar, incrementando el colapso financiero. En total, 19 exejecutivos de Vicentin están bajo la lupa judicial por este escándalo de corrupción empresarial.
DELITOS DE ALTA SOFISTICACIÓN Y UNA MANIOBRA PARA EVADIR LA JUSTICIA
Al dictar la prisión preventiva, el juez Foppiani subrayó la gravedad del caso: “Se trata de múltiples delitos con un impacto patrimonial de cientos de millones de dólares, llevados a cabo con una estructura sofisticada y organizada, lo que hace prever condenas de cumplimiento efectivo”.
Además, la Justicia descubrió que los imputados usaron dinero de Vicentin –una empresa concursada y en crisis– para costear sus abogados y cubrir seguros de caución por $40 millones, con la intención de evitar la cárcel. Esto se suma a la abultada deuda de 1.600 millones de dólares que la compañía dejó tras su colapso.
UNA RED DE PROTECCIÓN POLÍTICA Y JUDICIAL
El escándalo salpica incluso a exfuncionarios. La Justicia también investiga al exdirector de la AFIP, Carlos Vaudagna, quien admitió haber intervenido en favor de Vicentin para evitar sanciones fiscales antes del default, brindando un manto de impunidad a los responsables de la estafa.
Mientras los principales acusados enfrentan prisión preventiva, otros implicados, como Carlos Alecio Sartor, Daniel Oreste Foschiatti y Fernando Estanislao Bougain, quedaron en libertad tras pagar una caución de 500 mil dólares. Otros 13 exdirectivos, entre ellos integrantes de la familia Vicentin, debieron depositar 400 mil dólares y tienen prohibido salir del país sin autorización.
La caída de Vicentin dejó un tendal de víctimas, pero sus exdirectivos se aseguraron de salvar su pellejo a costa del dinero de la empresa. Ahora, la Justicia tiene en sus manos la oportunidad de que los responsables no queden impunes.