El presidente de la Nación, Alberto Fernández viajó, primero hacia Tierra del Fuego, para dejar inaugurado un edificio de la universidad nacional local, y de ahí se trasladó a la base Marambio al cumplirse 119 años de presencia interrumpida de la Argentina en la Antártida. Mientras tanto, en Buenos Aires -y el resto del país- sigue agravándose la situación económica, con subas de precios que adelantan una inflación que en febrero va a dar un número parecido a enero, cuando fue del 6 por ciento. En el marco de la interna oficialista, la posibilidad de que Cristina Kirchner se presente sigue siendo lejana y por eso, más allá del “operativo clamor” para que participe en los comicios de este año y del debate sobre si hay proscripción o no, empiezan a aparecer nombres de precandidatos como el del actual embajador en Brasil, Daniel Scioli, Juan Grabois (MTE), y los que ya se vienen nombrando, tal el caso del saliente jefe de Gabinete, Juan Manzur o el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro. Por eso las presiones sobre el mandatario crecen con el fin de que confirme o no su postulación para despejar el camino libre al resto, entre los que también está Sergio Massa, que desde su cartera, está atado a la evolución del costo de vida, más allá del respaldo que recibe desde la CGT, algunos empresarios, y también de intendentes y gobernadores.
Fernández visita la Antártida mientras se potencia la interna y la crisis económica
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