(Corresponsalía Buenos Aires) – Los incendios forestales que arrasan distintas regiones del país sumaron una nueva víctima política: Ana Lamas, subsecretaria de Ambiente de la Nación, presentó su renuncia en medio de la crisis por el fuego en la Patagonia, el Litoral y el centro del país.
Según pudo confirmar Infobae, la funcionaria dejará su puesto por “agotamiento” y “razones personales”, aunque su salida se produce en un contexto de creciente cuestionamiento a la gestión ambiental del Gobierno de Javier Milei. “Estoy esperando la aceptación”, deslizó Lamas en la mañana del miércoles.
La decisión se da luego de meses de pérdida de funciones dentro de la Secretaría de Ambiente, Deportes y Turismo, a cargo de Daniel Scioli. En diciembre, su área fue apartada del manejo del Sistema Nacional del Manejo del Fuego (SNMF), que quedó bajo la órbita del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich. Desde entonces, el Ejecutivo avanzó en el recorte de presupuesto para políticas ambientales, lo que encendió alarmas entre especialistas y organizaciones ecologistas.
Mientras Lamas deja su cargo, los incendios avanzan sin control. En la Patagonia, las llamas consumieron miles de hectáreas en El Bolsón, Epuyén y los parques nacionales Nahuel Huapí y Lanín, con focos activos en Río Negro y Neuquén. En Corrientes, el fuego arrasó más de 100 mil hectáreas en zonas como Curuzú Cuatiá y Mercedes. También se registran incendios en Córdoba y Catamarca.
La gestión ambiental del Gobierno enfrenta duras críticas. Organizaciones como Fundación Vida Silvestre y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) alertaron sobre la falta de prevención y la reducción de fondos para combatir incendios. Según FARN, en septiembre solo se había ejecutado el 22% del presupuesto asignado al manejo del fuego, lo que refleja una gestión reactiva en lugar de una estrategia de prevención.
El Ejecutivo rechaza las acusaciones y asegura que desplegó brigadistas y recursos a las zonas afectadas. “Disponemos de 9 aviones, 10 helicópteros, 4 autobombas forestales y más de 100 brigadistas en la Patagonia”, afirmó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. También se destinaron fondos a las provincias afectadas, aunque los gobiernos locales advierten que son insuficientes.
La salida de Lamas refuerza la percepción de una Secretaría de Ambiente debilitada y sin poder de acción. Mientras las llamas avanzan y el fuego arrasa con bosques y viviendas, el Gobierno sigue perdiendo funcionarios en áreas clave para la crisis.