El jefe de Estado criticó a la oposición tras el rechazo a su veto sobre discapacidad. Defendió su plan económico y advirtió sobre un posible fraude electoral.
Desde el Hotel Alvear, donde participó de un evento del Council of the Americas y la Cámara Argentina de Comercio, el presidente Javier Milei apuntó contra la oposición luego de que el Congreso rechazara su veto a la ley de emergencia en discapacidad. Calificó lo ocurrido como “un espectáculo macabro” y acusó al Parlamento, “secuestrado por el kirchnerismo”, de querer llevar al país a la quiebra.
El golpe legislativo coincidió con el avance de una nueva distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), promovida por los gobernadores. Como contrapeso, el oficialismo logró sostener el veto a la suba de jubilaciones, lo que Milei consideró un triunfo parcial. Justificó sus decisiones acusando a sus adversarios de querer aprovechar la crisis: “Ven en la destrucción económica una oportunidad”.
Milei vinculó la tensión en el Congreso con las próximas elecciones. “Estamos ante la posibilidad de terminar con el kirchnerismo”, dijo, y advirtió sobre un posible fraude en los comicios del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires.
Varios ministros respaldaron el rumbo del Gobierno. El titular de Economía, Luis Caputo, restó importancia al conflicto legislativo y lo enmarcó en una “revolución” en marcha. “No vamos a movernos un ápice del plan. La gente no es tonta”, aseguró, y elogió la firmeza de Milei por sostener sus decisiones “desde la silla eléctrica que es gobernar”.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, habló en tono más distendido y atribuyó la tensión política a una “inestabilidad emocional” ajena a la solidez del programa económico. Destacó el freno al aumento de jubilaciones como un ahorro necesario.