Lo dijo Sergio Cabrera, el artesano que realizó la imagen de la Virgen de Itatí que el Gobernador le obsequió al papa Francisco. El hombre recordó a su padre, quien realizó una obra similar para la visita de Juan Pablo II en 1987.
La audiencia pública que tuvo el gobernador Gustavo Valdés con el papa Francisco no solamente fue algo histórico para el mandatario provincial, ya que la imagen tallada a mano de la Virgen de Itatí obsequiada al Sumo Pontífice, realizada por el artesano correntino Sergio Cabrera, también tiene una historia muy emotiva.
Es que el artista fue llamado por el Gobernador a que realice una obra para poder ser entregada al papa Francisco en la visita del mandatario a la Ciudad del Vaticano.
En la audiencia que tuvo con el Santo Padre, se pudo apreciar las imágenes y ver cuando Gustavo Valdés le entregaba a Francisco la obra de la Madre Morena realizada en madera de algarrobo.
Pero esta historia no comenzó una semana antes de la partida del Gobernador, ya que hay que remontarse 37 años atrás, más precisamente al lluvioso 9 de abril de 1987.

Por aquel entonces, José Antonio Romero Feris, gobernador de la provincia, recibía a Juan Pablo II. Una multitud esperó bajo la copiosa lluvia de abril a Su Santidad en un escenario montado frente al Hogar Escuela (actualmente se erige allí el Hospital de Campaña y un supermercado de una importante cadena).
Pero Sergio Cabrera contó un poco más de esa historia familiar para con los pontífices de aquel entonces y el actual.

“Es una imagen de la Virgen realizada acá en el Museo de Artesanías”, empezó comentando Sergio, quien cortó unos minutos su actividad para atender a la prensa. Él fue el artesano que hizo la imagen de la Virgen y describió: “La sensación de que hay algo mío esté en semejante lugar, tan emblemático como es el Vaticano, es increíble”.
Y esta sensación también la vivió Ramón Cabrera, su padre, en el año 1987, cuando tuvo el honor de realizar una pieza para el entonces papa Juan Pablo II en su visita a Corrientes. “Me recordaba atrás a mi papá, que también realizó una imagen en el año 87, cuando el papa Juan Pablo II visitó la provincia en aquella jornada lluviosa en la que no paraba de llover. Yo era chico, pero me acuerdo que a él también le encargaron una imagen de la Virgen de Itatí”. recordó.
“No sé cómo expresar que el Vaticano tenga otra imagen y que esté presente allí, como algo tan representativo para Corrientes como es la Virgen de Itatí”, dijo Sergio al saber que estará acompañando a la imagen de su padre.
“Con el museo trabajamos mucho con el tema de protocolo de Casa Gobierno para los presentes a los visitantes”, detalló sobre el encargo realizado desde la Provincia. “Se me encargó algo especial, cuando me dicen algo especial, ya tenía hecha una Virgen de Itatí, pero nos pidieron algo aún más especial”, remarcó, pero la sorpresa fue aún mayor al darse cuenta de que el obsequio era para el Papa. “Y ahí caí, y pusimos todo lo que aprendí y absorbí para que salga a la perfección. Papá decía siempre vos tenés que crear un estilo, es decir el estilo era mirar esa imagen y decir ese estilo lo hizo Cabrera”.
Al ser consultado sobre el material utilizado para la elaboración de la imagen, Cabrera detalló que fue “algarrobo, que es autóctono de la zona y una madera muy noble”.

Al detallar el tiempo que le tomó realizar la pieza entregada a Francisco, dijo: “La hice en una semana, fue un pedido rápido porque ya viajaba el Gobernador al Vaticano”.
Al preguntarle sobre sus expectativas de cara a futuro, ahora más sabiendo que un trabajo suyo llegó hasta el papa Francisco, y sobre qué otras cosas le puede deparar luego de semejante trabajo, Sergio detalló: “Hablábamos con otros colegas amigos y me decían vos ya estás hecho, pero saber que ya tenés una pieza a la par de otras grandes obras de arte en el Vaticano, como dicen, ya estás hecho, pero todavía no caigo”.
Sergio recordó que esa pieza, en ese lugar tan emblemático lo pone a la par de su padre. Y remarcó: “Hay otra imagen, la de mi padre, y ahora tiene una compañera”.
Al hacer una comparación de este trabajo para saber si se asemeja a otros anteriores realizados que haya entregado a alguna personalidad u organismo importante o trascendente, Sergio fue muy directo al expresar: “Estamos hablando de la máxima figura del catolicismo, para mí no hay comparación”.
Las vueltas que tiene la vida unieron nuevamente a padre e hijo en algo tan importante como realizar un obsequio para los santos padres Juan Pablo II y Francisco, lo que quedará en la memoria de estos artistas correntinos que tuvieron la posibilidad de regalar su obra a la autoridad máxima de la Iglesia Católica en todo el mundo.
Algo que nunca olvidarán.