{"id":170110,"date":"2024-11-02T09:29:46","date_gmt":"2024-11-02T12:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=170110"},"modified":"2024-11-02T09:30:19","modified_gmt":"2024-11-02T12:30:19","slug":"como-paso-en-el-menemismo-comienza-a-dividirse-la-cgt-entre-combativos-y-dialoguistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/politica\/como-paso-en-el-menemismo-comienza-a-dividirse-la-cgt-entre-combativos-y-dialoguistas\/","title":{"rendered":"COMO PASO EN EL MENEMISMO, COMIENZA A DIVIDIRSE LA CGT ENTRE COMBATIVOS Y DIALOGUISTAS"},"content":{"rendered":"\n<p>(Pablo Roma, Gremiales) \u2013 El paro de transporte del pasado lunes marc\u00f3 m\u00e1s que una simple jornada de protesta; dej\u00f3 al descubierto una grieta profunda en la CGT, exponiendo la tensi\u00f3n entre un sector dialoguista que busca acercarse al nuevo gobierno de Javier Milei y otro grupo, liderado por los gremios del transporte, que permanece fiel a la defensa de los derechos hist\u00f3ricos conquistados bajo la bandera del peronismo. La ruptura entre ambas facciones no es casual, sino el reflejo de un sindicalismo que, frente al giro libertario de la actual administraci\u00f3n, se debate entre el pragmatismo y la lucha directa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"992\" height=\"558\" src=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cgt-y-gobierno.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-170112\" srcset=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cgt-y-gobierno.jpg 992w, https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cgt-y-gobierno-300x169.jpg 300w, https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cgt-y-gobierno-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 992px) 100vw, 992px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La CGT, hoy fragmentada en posturas divergentes, tiene dos caras que representan visiones muy distintas sobre el rol que debe tener el sindicalismo frente a un gobierno que promueve pol\u00edticas de ajuste y liberalizaci\u00f3n del mercado laboral. Por un lado, los dirigentes dialoguistas, como H\u00e9ctor Daer de Sanidad, Armando Cavalieri de Comercio y Gerardo Mart\u00ednez de la UOCRA, prefieren mantener una relaci\u00f3n m\u00e1s cercana y negociadora con el Ejecutivo, evocando el alineamiento con el gobierno de Carlos Menem en los a\u00f1os 90. Este grupo argumenta que \u201cMilei est\u00e1 haciendo lo que prometi\u00f3 en la campa\u00f1a y lo que la gente vot\u00f3\u201d, justificando as\u00ed su disposici\u00f3n a negociar a cambio de beneficios concretos que, esperan, los fortalezcan en la esfera sindical.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, del otro lado est\u00e1 el sector combativo, encabezado por figuras como Pablo Moyano (Camioneros), Pablo Bir\u00f3 (Pilotos) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), quienes lideraron la reciente protesta del transporte. Estos dirigentes han decidido desafiar el liderazgo de Sergio Sasia, de la Uni\u00f3n Ferroviaria, en la Confederaci\u00f3n Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), cuestionando la postura conciliadora de Sasia y, en su lugar, impulsando una agenda de lucha directa. Su postura no solo es una reivindicaci\u00f3n de la hist\u00f3rica defensa del trabajo y los derechos, sino tambi\u00e9n una se\u00f1al clara de que no aceptar\u00e1n sin resistencia la liberalizaci\u00f3n que propone el actual gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, Moyano y sus aliados representan la cara m\u00e1s dura del sindicalismo, que mantiene viva la memoria del peronismo en su esencia combativa. Su rechazo a sentarse a negociar con Milei y su enfoque en la protesta permanente lo alinean con una base sindical que todav\u00eda ve en el peronismo un basti\u00f3n para la clase trabajadora y que rechaza la idea de un \u201cnuevo sindicalismo\u201d d\u00f3cil ante las reformas estructurales del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Las posturas de los moderados, por otro lado, reflejan una estrategia pragm\u00e1tica, en la que la CGT busca conservar su influencia institucional a trav\u00e9s de concesiones. Este sector argumenta que, en lugar de desafiar directamente al Gobierno, es preferible \u201ccolaborar\u201d y evitar confrontaciones abiertas. Esperan que esta actitud rinda frutos, quiz\u00e1s con beneficios para sus afiliados o con pol\u00edticas sectoriales m\u00e1s favorables. No obstante, esta estrategia tiene el riesgo de alienar a aquellos trabajadores que se sienten traicionados por un sindicalismo que perciben como alejado de sus intereses y demasiado cercano al poder.<\/p>\n\n\n\n<p>El lunes pr\u00f3ximo, cuando los miembros de la CATT se re\u00fanan, no ser\u00e1 solo una discusi\u00f3n gremial m\u00e1s. Ser\u00e1 un nuevo cap\u00edtulo en la disputa por el rumbo del movimiento obrero argentino. La fractura en la CGT plantea una pregunta inevitable: \u00bfpuede el sindicalismo realmente defender a los trabajadores bajo un modelo de colaboraci\u00f3n con un gobierno de corte libertario, o es necesario un retorno a la lucha intransigente?<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento obrero est\u00e1 en una encrucijada, y mientras el sector dialoguista sigue esperando recompensas por su acercamiento al poder, el ala combativa liderada por Moyano y otros dirigentes del transporte contin\u00faa apostando a la protesta como la \u00fanica herramienta efectiva para frenar el avance de pol\u00edticas que consideran lesivas para la clase trabajadora. Esta tensi\u00f3n marca una \u00e9poca en la que el sindicalismo deber\u00e1 definir si la defensa de sus conquistas hist\u00f3ricas se negociar\u00e1 o se pelear\u00e1 en las calles. Lo que est\u00e1 en juego, al final, no es solo la estabilidad de una central obrera, sino el futuro mismo de los derechos laborales en Argentina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Pablo Roma, Gremiales) \u2013 El paro de transporte del pasado lunes marc\u00f3 m\u00e1s que una simple jornada de protesta; dej\u00f3 al descubierto una grieta profunda en la CGT, exponiendo la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":170111,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,3],"tags":[],"class_list":["post-170110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=170110"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":170115,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170110\/revisions\/170115"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/170111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=170110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=170110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=170110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}