{"id":191197,"date":"2025-02-17T13:25:51","date_gmt":"2025-02-17T16:25:51","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=191197"},"modified":"2025-02-17T13:27:42","modified_gmt":"2025-02-17T16:27:42","slug":"las-terrorificas-horas-que-viven-milei-y-su-entorno-tras-los-cuentos-de-la-cripto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/politica\/las-terrorificas-horas-que-viven-milei-y-su-entorno-tras-los-cuentos-de-la-cripto\/","title":{"rendered":"Las terror\u00edficas horas que viven Milei y su entorno tras \u201cLos cuentos de la cripto\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Mariano Caputo \/ revistaanfibia.com<\/p>\n\n\n\n<p>Las probables demandas masivas de estudios jur\u00eddicos internacionales contra el Presidente y las iniciativas de juicio pol\u00edtico no son las \u00fanicas consecuencias del tuit presidencial que dej\u00f3 decenas de miles de estafados en el mundo la noche de San Valent\u00edn. La reputaci\u00f3n de Milei queda da\u00f1ada en las \u00e1reas en las que se presenta como un experto: la econom\u00eda y las finanzas. M\u00e1s all\u00e1 de las complejidades del mundo cripto y la tecnolog\u00eda blockchain, para un economista serio sobraban los motivos para desconfiar del proyecto $LIBRA como una burbuja destinada a explotar. Por ignorante o por estafador, Milei ya no ser\u00e1 el mismo a los ojos de unos cuantos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de lo que significa este episodio para la pol\u00edtica argentina y el incre\u00edble arco narrativo de Milei, una pregunta m\u00e1s estructural sobrevuela la democracia argentina: \u00bfC\u00f3mo es posible que un Presidente haga esto, que sea la pieza esencial de un fraude cripto-financiero? La estafa excede la coyuntura nacional y arroja luz sobre este momento hist\u00f3rico del capitalismo. La promesa de Milei da cuenta de un v\u00ednculo de escala global: la alianza entre el capital financiero y el capital inform\u00e1tico, con las empresas de plataformas y las criptomonedas como m\u00e1ximos exponentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un sentido com\u00fan estallado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones se hace una demarcaci\u00f3n r\u00edgida de las posibilidades de \u00e9xito del gobierno libertario. Si domina la inflaci\u00f3n y atrae inversiones, se dice, no importan los \u201cexcesos\u201d de la \u201cbatalla cultural\u201d: la reivindicaci\u00f3n velada de la \u00faltima dictadura militar y la agenda antiwoke. Pero en cada terreno, tanto en el econ\u00f3mico como en el cultural, se consolida un r\u00e9gimen de la opini\u00f3n que tiende a desplazar las fronteras simb\u00f3licas entre lo verdadero y lo falso hacia el reino del n\u00famero que se legitima a s\u00ed mismo, desde los precios de los bonos a la cantidad de likes. Del presidente cripto al presidente troll hay pura continuidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El endeudamiento de las familias, las facilidades para invertir en acciones a trav\u00e9s de billeteras virtuales y la participaci\u00f3n adolescente en las apuestas online confirman la inclusi\u00f3n generalizada de la poblaci\u00f3n en los mercados financieros. El tuit de Milei es la \u00faltima muestra de este movimiento expansivo, que se traduce en la proliferaci\u00f3n del vocabulario cripto en el sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La tecnolog\u00eda blockchain implica desaf\u00edos te\u00f3ricos y pol\u00edticos, porque desliga la circulaci\u00f3n del dinero y la creaci\u00f3n de moneda del control de los Estados. Por fuera de la discusi\u00f3n en torno a cu\u00e1nto Milei entiende y promueve esta tecnolog\u00eda, su poder de seducci\u00f3n en las fuerzas del cielo radica en las promesas de libertad para eludir las regulaciones estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las burbujas financieras no son una novedad en la alianza entre el capital financiero y el inform\u00e1tico. La \u201ccrisis de los puntocom\u201d en el 2000, que arrastr\u00f3 a la baja las acciones de las primeras empresas de internet, marca un antecedente hist\u00f3rico con un mecanismo similar al de $LIBRA en su lanzamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei vendi\u00f3 $LIBRA como una inversi\u00f3n seria, pero su destino se asemej\u00f3 al de las memecoins, criptomonedas que montan una estrategia publicitaria en torno a una figura popular para atraer confianza. Las burbujas financieras son tambi\u00e9n comunicacionales, m\u00e1s a\u00fan en la \u00e9poca de las plataformas: las informaciones sobre el dinero se vuelven m\u00e1s importantes que el dinero mismo, no solo en las memecoins sino en el funcionamiento normal del mercado financiero. As\u00ed lo se\u00f1ala Joseph Vogl en su libro Capital y resentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente cripto es el mismo que dijo evitar una inflaci\u00f3n potencial de 15.000% cuando asumi\u00f3. \u201cNo hay plata\u201d, coment\u00f3 tambi\u00e9n en aquel entonces, pero ahora queda claro que la hay si se trata de inversiones especulativas de cort\u00edsimo plazo. Un tuit bast\u00f3 para atraer un volumen de entre 80 y 100 millones de d\u00f3lares y para dejar en evidencia los agujeros de un sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la fractura expuesta de los criptobros<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Milei, el personaje famoso en esta historia fraudulenta, lanz\u00f3 una carnada informativa que se hizo irresistible en el r\u00edo revuelto de inversores deseosos de multiplicar sus ahorros. Los seguidores picaron, pero el pescador se escondi\u00f3 y los dej\u00f3 malheridos. Milei lleva cuarenta y ocho horas en silencio. El Presidente de la verba incontenible hiri\u00f3 a los suyos y ahora se repleg\u00f3 como nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los lastimados fue Ape, un influencer estadounidense que se grab\u00f3 a s\u00ed mismo tras caer en la estafa. El adolescente se muestra en el vestuario de un gimnasio con el torso desnudo y un collar con una cruz cristiana. Apenas empieza el video, arroja un objeto de vidrio contra la pared de atr\u00e1s, repleta de estantes. Cada m\u00fasculo del torso esculpido se le marca con bronca mientras grita \u201c\u00a1I\u2019m broke, i\u2019m fucking broken!\u201d. Va y viene en el plano mientras amenaza con encontrar a los responsables de la estafa y se\u00f1ala a la c\u00e1mara con el dedo.<\/p>\n\n\n\n<p>El video es ejemplar. En la furia del gym-criptobro puede reconocerse una combinaci\u00f3n habitual en los influencers de las finanzas, que dise\u00f1an su alma financiera con la misma vehemencia con que se encierran en el gimnasio. El trabajo sobre el propio cuerpo parece forjar una actitud combativa para el mundo despiadado de los negocios. Pero cuando las cosas salen mal, solo hay lugar para el resentimiento, que asume en este caso las formas de la masculinidad patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia de Ape ilustra tambi\u00e9n la influencia del voto joven masculino en los triunfos de Trump y Milei, un voto custodiado por el ej\u00e9rcito de youtubers que reivindican valores conservadores y machistas. Pero hay un riesgo en detenerse por dem\u00e1s en esta representaci\u00f3n estereot\u00edpica del seguidor mile\u00edsta. Puede que acaso resulte tranquilizadora: por fin los criptobros, los exponentes de la pureza libertaria, habr\u00edan quedado al desnudo en su fragilidad, desenmascarada por la estafa presidencial. Por supuesto que s\u00ed, pero la lectura queda corta. Como lo confirman el nuevo triunfo de Trump y la vigencia de Bolsonaro en Brasil, el se\u00f1alamiento de las contradicciones en el adversario no es suficiente para torcer el rumbo de una elecci\u00f3n ni mucho menos el de una \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>La subsistencia de las nuevas derechas se explica por una multiplicidad de causas. A la par del fracaso de los proyectos pol\u00edticos alternativos y del crecimiento estructural de la desigualdad desde la d\u00e9cada del 70\u2019, cuando la combinaci\u00f3n entre neoliberalismo y autoritarismo desat\u00f3 las fuerzas de las finanzas, hoy destaca entre estas causas la plataformizaci\u00f3n de la vida social. Las empresas de plataformas se ubican en la intersecci\u00f3n de una serie de transformaciones culturales y econ\u00f3micas que han hecho de las nuevas derechas una expresi\u00f3n quiz\u00e1s m\u00e1s \u201cverdadera\u201d de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La verdad en reels<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El presidente cripto lleg\u00f3 hasta la estafa de San Valent\u00edn con \u00edndices de popularidad elevados y la costumbre cotidiana de agredir al diferente en las redes sociales, se trate de adversarios pol\u00edticos o de sectores cuyos derechos han sido hist\u00f3ricamente vulnerados. As\u00ed logr\u00f3 dominar la agenda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay en las maneras de Milei un triunfo de la modalidad algor\u00edtmica. Tambi\u00e9n puede pensarse al rev\u00e9s, que Milei supo identificar un p\u00fablico diferente al de los medios tradicionales, dispuesto a escuchar verdades en reels. Contra la fabricaci\u00f3n publicitaria de timbreos y la nostalgia de una d\u00e9cada ganada que ya qued\u00f3 lejos, el economista extravagante se impuso a fuerza de comentarios econ\u00f3micos que hablaban de los problemas cotidianos: d\u00f3lar, inflaci\u00f3n, casta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una generaci\u00f3n de adolescentes que creci\u00f3 bajo el signo de la inflaci\u00f3n, con familias demasiado preocupadas por llegar a fin de mes, encontr\u00f3 en un mismo contenido aquello que suele buscar en las plataformas: entretenimiento, opini\u00f3n, informaci\u00f3n, tendencias. Eso es Milei. El tuit de San Valent\u00edn fue el que m\u00e1s lo da\u00f1\u00f3 en su b\u00fasqueda constante de mantenerse al tope de la interacci\u00f3n plataformizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los algoritmos cumplen una funci\u00f3n editorial en esta \u00e9poca. Distribuyen los contenidos m\u00e1s gustados con el objetivo de que el espectador permanezca mayor tiempo ante la pantalla. En el scrolleo de Tik Tok, pero tambi\u00e9n en el feed del ya viejo Facebook, se conforma una cierta percepci\u00f3n del mundo, no solo por las publicaciones que reparten los algoritmos de acuerdo con los perfiles de los usuarios. La algoritmizaci\u00f3n sella una alianza entre lo que vemos y lo que ya creemos: los textos e im\u00e1genes que nos muestran el acontecer social y pol\u00edtico en redes sociales tienden a confirmar nuestras creencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiado ensimismado, ganador antes de tiempo, Milei cometi\u00f3 un error fatal: decepcion\u00f3 a los suyos y cort\u00f3 de un hachazo el nudo que ata la fe de las fuerzas del cielo al feed de X.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El presidente mudo, los trolls sin gui\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 15 de febrero ser\u00e1 recordado como el d\u00eda en que el Gordo Dan, autor de la frase c\u00e9lebre sobre los celulares como las nuevas armas del siglo XXI, recomend\u00f3 distanciarse de los malditos dispositivos electr\u00f3nicos que nos alejan de nuestros seres m\u00e1s queridos y envenenan el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Los trolls no obedecieron la orden del comandante. Se mantuvieron firmes en la batalla plataformizada, que pareciera realizarse como el sentido de su existencia. Las redes sociales son un espacio propicio para el resentimiento, este afecto que seg\u00fan Vogl provoca una compulsi\u00f3n por compararse y un disfrute por juzgar a los otros. Las plataformas, amparadas en el derecho a la libertad de expresi\u00f3n y bajo la promesa de desatar la creatividad de la gente com\u00fan, permiten que la impotencia se traduzca en un castigo espectacularizado. Milei y su escuadr\u00f3n de influencers profesionalizaron el resentimiento y lo volvieron redituable.<\/p>\n\n\n\n<p>Los trolls encuentran un antecedente decisivo en el nacimiento del cine. Benjamin, en La obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica, atribuye a la falta de contacto personal entre el p\u00fablico y el actor la emergencia de una postura evaluativa. Liberado del aqu\u00ed y ahora de la presencia del otro, el espectador asume una posici\u00f3n de experto: eval\u00faa, juzga, sanciona.<\/p>\n\n\n\n<p>La evaluaci\u00f3n y el resentimiento se entraman en las redes sociales, que trastocan la vincularidad cotidiana y la relaci\u00f3n con lo com\u00fan. Cualquiera se encuentra en condici\u00f3n de evaluar a cualquiera a la vista de todos los usuarios, bajo el funcionamiento algor\u00edtmico que premia reacciones cuantificables -likear, compartir, seguir, comentar-. Milei hace del resentimiento un modelo de comunicaci\u00f3n gubernamental. Apunta, dispara y se impone. El troll experto se encuentra en condiciones de opinar de todo a cambio del reconocimiento. Un d\u00eda ridiculiza a una persona con s\u00edndrome de Down para burlar a un gobernador y otro promueve una estafa cripto.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el troll se mete con los ahorros \u2013piquete y cacerola, la lucha es una sola- su operatoria parece volverse m\u00e1s grave.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La resbalosa vida en las plataformas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No hay un punto de corte entre Davos y San Valent\u00edn, entre el ataque a la ESI y la promoci\u00f3n de las finanzas. Milei propone la libertad de enfrentar en soledad la dureza del mercado. Por eso, a fines de 2024, se autoriz\u00f3 a los adolescentes a invertir desde los 13 a\u00f1os y se design\u00f3 como secretario de Ni\u00f1ez a un ex director de una empresa de apuestas online. Para que se acostumbren.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o pasado se dedicaron textos, jornadas, capacitaciones y tantas otras instancias a una novedad en la que la alianza entre el capital financiero y el inform\u00e1tico asomaba las narices con sigilo: las apuestas online. Aquello que aparec\u00eda como una preocupaci\u00f3n por las adicciones, en el marco de la salud mental de las adolescencias, hoy puede ser puesto en serie con el presidente cripto.<\/p>\n\n\n\n<p>El suelo social se est\u00e1 moviendo hacia la especulaci\u00f3n financiera, que se imprime en pr\u00e1cticas cotidianas gracias a modalidades cada vez m\u00e1s extendidas que combinan el juego con la promesa incierta de ganar dinero. La plata dulce, el dinero f\u00e1cil, hunde sus ra\u00edces en la dictadura y la tablita cambiaria de Mart\u00ednez de Hoz, pero hoy su promesa se vuelve m\u00e1s eficaz por la crisis generalizada de los ingresos y la plataformizaci\u00f3n. Los influencers hacen de las inversiones financieras, que requieren de cierta formaci\u00f3n, una operatoria al alcance de cualquiera. En una econom\u00eda como la argentina, acechada por las devaluaciones y la inflaci\u00f3n persistente, tradear se vuelve una tentaci\u00f3n para sobrevivir a este s\u00e1lvese quien pueda.<\/p>\n\n\n\n<p>El dinero no solo se desliga de los Estados en las plataformas de criptomonedas. Aparece tambi\u00e9n como una variable de juego. En las apuestas deportivas, como en los mercados financieros, se debe seguir la evoluci\u00f3n de los n\u00fameros en las pantallas. Las im\u00e1genes que muestran las cat\u00e1strofes en Wall Street y otras bolsas del mundo se trasladan al hogar. El gamer y el trader se agarran la cabeza mientras miran la pantalla del celular o de la computadora. O se filman a las puteadas y lo comparten en X, como Ape.<\/p>\n\n\n\n<p>El dinero cripto y las apuestas online se unen en un hilo delgado con los influencers, los conductores de Uber, los repartidores de Rappi, los freelancers de Fiverr y tantas otras plataformas de trabajo emprendedor. La \u201cdesintermediaci\u00f3n\u201d de las relaciones sociales es una de las caracter\u00edsticas de la plataformizaci\u00f3n, que elude pr\u00e1cticas institucionales y la personificaci\u00f3n de los v\u00ednculos. De la misma manera que un repartidor de Rappi o un conductor de Uber salen a trabajar sin un convenio laboral que encuadre su actividad ni un jefe al que reportarse, quienes tradean quedan en una relaci\u00f3n con el dinero que se vive como inmediata gracias a la mediaci\u00f3n de las plataformas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al eludir la institucionalidad existente, las plataformas se constituyen como una nueva institucionalidad, de otro orden y con una eficacia superior en la constituci\u00f3n subjetiva, porque las experiencias que posibilitan, justamente, se viven como \u201cdesintermediadas\u201d: el inversor cripto, como el apostador online, est\u00e1 solo frente al dispositivo o, en todo caso, junto al grupo de amigos con el que se comparte la aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Las plataformas promueven pr\u00e1cticas financieras novedosas, pero tambi\u00e9n de informaci\u00f3n, entretenimiento y trabajo. Las nuevas derechas empalman as\u00ed con una experiencialidad de lo social que desborda a los integrantes de las fuerzas del cielo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuevos ricos, nuevas desigualdades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El problema de las plataformas como una nueva mediaci\u00f3n de lo social est\u00e1 en el coraz\u00f3n del esc\u00e1ndalo y sus consecuencias. Los asesores legales del presidente sugieren que no hubo delito porque la recomendaci\u00f3n de $LIBRA no se trat\u00f3 de un acto como presidente sino de un mensaje en su cuenta de X. \u00bfExiste un indicador que marque cu\u00e1ndo se trata del presidente en ejercicio de sus funciones y cu\u00e1ndo del influencer troll? \u00bfAcaso los trolls gozan de un derecho ilimitado a la libertad de expresi\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se miden los efectos de la palabra presidencial? \u00bfLas publicaciones en redes sociales son menos \u201creales\u201d que un discurso en Davos?<\/p>\n\n\n\n<p>Las criptomonedas operan sobre vac\u00edos jur\u00eddicos. La opini\u00f3n troll, tambi\u00e9n. Quince a\u00f1os atr\u00e1s no hab\u00eda dudas de la necesidad pol\u00edtica de regular la concentraci\u00f3n medi\u00e1tica por el da\u00f1o que efectuaba al derecho a la comunicaci\u00f3n, que incluye y supera al de la libertad de expresi\u00f3n. Se sab\u00eda que el Grupo Clar\u00edn perjudicaba a la democracia, a la pluralidad y la diversidad. De esa certeza naci\u00f3 en 2009 la Ley de Servicios de Comunicaci\u00f3n Audiovisual.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace tiempo que el periodismo dej\u00f3 de controlar la informaci\u00f3n. Las redes sociales acaparan gran parte de las funciones que durante el siglo XX se atribuyeron a la tele, la radio, los diarios. El desaf\u00edo regulatorio es de una complejidad quiz\u00e1s sin precedentes. El derecho a la comunicaci\u00f3n se dirime en una infraestructura digital que pertenece a los empresarios m\u00e1s ricos de este periodo hist\u00f3rico del capitalismo, que lucran con la datificaci\u00f3n de la vida social y ya no dejan dudas de su filiaci\u00f3n ideol\u00f3gica luego de la asunci\u00f3n de Trump: por conveniencia o por convicci\u00f3n, se encuadran en las filas de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>La autorregulaci\u00f3n de las plataformas, por lo tanto, es una regulaci\u00f3n de la vida en com\u00fan. Ser\u00eda un error te\u00f3rico y pol\u00edtico disociar los comportamientos de los empresarios tecnol\u00f3gicos y sus grandes fortunas de los efectos culturales y subjetivos del funcionamiento de sus productos, que no es meramente tecnol\u00f3gico. Las plataformas no solo pertenecen a la derecha sino que tambi\u00e9n contribuyen a una vida de derecha, en especial las redes sociales. Para pasar al frente habr\u00e1 que imaginar regulaciones que modifiquen las reglas de juego algor\u00edtmicas. La batalla fundamental no ocurre adentro de las redes sociales, en la disputa por los trends y los likes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los n\u00fameros finales de la estafa trazan una analog\u00eda brutal con la desigualdad que distingue a esta fase del capitalismo: nueve billeteras ganaron 87 millones de d\u00f3lares y el resto perdi\u00f3 todo. El presidente cripto-troll tal vez sea el exponente m\u00e1s burdo, el m\u00e1s genuino, de la alianza entre el capital financiero y el inform\u00e1tico. Pero vendr\u00e1n otros, que aprender\u00e1n de los errores del experimento inicial, dispuestos a defender los intereses de las minor\u00edas financieras y a empeorar las condiciones materiales de las mayor\u00edas democr\u00e1ticas. En esa disputa, no alcanzar\u00e1 con buena voluntad, lamentos ante lo existente ni internas partidarias que solo entusiasman a los convencidos. Para los convencidos est\u00e1n las plataformas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariano Caputo \/ revistaanfibia.com Las probables demandas masivas de estudios jur\u00eddicos internacionales contra el Presidente y las iniciativas de juicio pol\u00edtico no son las \u00fanicas consecuencias del tuit presidencial&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":191208,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[2586,1251,2073,2171,2585,336],"class_list":["post-191197","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-libra-2","tag-cripto","tag-escandalo-2","tag-inversiones","tag-libra","tag-milei"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=191197"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191197\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":191215,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191197\/revisions\/191215"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/191208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=191197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=191197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=191197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}