{"id":22089,"date":"2022-11-23T13:24:05","date_gmt":"2022-11-23T16:24:05","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=22089"},"modified":"2022-11-23T13:24:09","modified_gmt":"2022-11-23T16:24:09","slug":"la-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-malvinas-recibio-la-cruz-original-de-la-tumba-de-su-hijo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/destacados\/la-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-malvinas-recibio-la-cruz-original-de-la-tumba-de-su-hijo-2\/","title":{"rendered":"La madre de un soldado correntino ca\u00eddo en Malvinas recibi\u00f3 la cruz original de la tumba de su hijo"},"content":{"rendered":"\n<p>Elma Pelozo, mam\u00e1 del h\u00e9roe ca\u00eddo en Malvinas Gabino Ruiz D\u00edaz, recibi\u00f3 la cruz original que llevaba su tumba, antes de la remodelaci\u00f3n del Cementerio de Darwin, en donde se le\u00eda la hoy obsoleta chapa &#8220;Soldado argentino s\u00f3lo conocido por Dios&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la gesti\u00f3n realizada por los Veteranos de Guerra de Malvinas Julio Aro y Alejandro Lodi, el 11 de noviembre de 2022 Elma Pelozo, madre del h\u00e9roe ca\u00eddo en Malvinas Gabino Ruiz D\u00edaz, pudo tener en sus manos la cruz que originalmente custodi\u00f3 la tumba de su hijo en Malvinas, desde 1983 a 2004, cuando el cementerio de Darwin (Isla Soledad) fue modificado a trav\u00e9s de una propuesta realizada por la Comisi\u00f3n de Familiares de Ca\u00eddos en Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy esa cruz cobra otro significado. Su chapa con la leyenda &#8220;An Argentine Soldier Known Unto God&#8221; (Un soldado argentino conocido por el Se\u00f1or) ya es obsoleta. Hoy Elma sabe d\u00f3nde est\u00e1 inhumado Gabino, pero esa cruz de madera resistente y liviana que viaj\u00f3 desde Malvinas hace tiempo tiene de todos modos un gran peso simb\u00f3lico y emotivo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La historia de Gabino Ruiz D\u00edaz y Elma Pelozo<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Gabino Ruiz D\u00edaz cay\u00f3 en Malvinas, en pelea frontal, con su mirada ensartada en los ojos de un ingl\u00e9s.<\/strong>&nbsp;Era una ma\u00f1ana de pavor que se consum\u00eda lenta al tronar de la artiller\u00eda y del fuego a\u00e9reo. Unas cinco horas dur\u00f3 ese infierno. Fue el corolario de una larga noche de combate encarnizado. Al promediar la refriega, \u00e9l trat\u00f3 de cubrir a sus compa\u00f1eros que buscaban recuperar una l\u00ednea de tiro, pero la cosa pas\u00f3 a mayores y se defini\u00f3 cuerpo a cuerpo. No dud\u00f3. Fusil en mano sali\u00f3 del pozo y en la corrida descubri\u00f3 su pecho al enemigo. All\u00ed mismo conoci\u00f3 a la muerte que lo levant\u00f3 al galope. Eran las praderas de Darwin. Hac\u00eda el fr\u00edo \u00e1spero de los finales de mayo en las islas del Sur. Soplaban vientos de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La \u00faltima vez que cen\u00f3 con \u00e9l, lo agasaj\u00f3 con un estofado de pollo y fideos verdes de espinaca.<\/strong>&nbsp;Fue el men\u00fa preferido de ambos desde cuando ella lo engendraba y tuvo repetidos antojos de ese plato que \u00e9l agradec\u00eda cada vez que lo probaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al otro d\u00eda lo despidi\u00f3 con pocas palabras y abrazos rotundos, con dos besos y una larga mirada. Lo vio irse lento en ancas de un tordillo negro sin nombre por el camino apenas trazado que contin\u00faa as\u00ed, ahuellado a duras penas y en eterna porf\u00eda con los tacuarales que se cr\u00edan abundantes y cierran pasos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se fue por donde vino aquel llamado: un caminito verde de pasto y amarillo de los arenales que abundan en los interiores de Corrientes; entra\u00f1as de lagunas y palmares, chacras y corrales que perfilan un ejido que ya entonces se llamaba Colonia Pando, 30 kil\u00f3metros adentro de la cabecera del departamento San Roque.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando ella lo perdi\u00f3 de vista, a media ma\u00f1ana de aquel 10 de marzo de 1982, una punzada en el pecho le sugiri\u00f3 que tal vez ser\u00eda la \u00faltima vez que ese adolescente morocho le mostrar\u00eda su espigada silueta a caballo.<\/strong>&nbsp;Subi\u00f3 despu\u00e9s a un cami\u00f3n que lo dej\u00f3 en la Estaci\u00f3n San Roque y de all\u00ed sali\u00f3 para Mercedes, hasta que el 16 de abril abord\u00f3 el tren que lo dej\u00f3 en el Sur. Orden: Caleta Olivia. Contraorden: R\u00edo Turbio. Destino final: Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabino complet\u00f3 el servicio militar y fue dado de baja. Volvi\u00f3. Recorr\u00eda zonas de La Elisa, Rosado Grande y Colonia Pando cuando el telegrama pospuso los planes que ten\u00eda para fortalecer la chacra de su padre y enhebrar su futuro con los hilos de eso que llaman progreso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00c9l ten\u00eda 19 a\u00f1os y hasta quiz\u00e1s una novia, pero no pod\u00eda sostener sus certezas porque estaba yendo a la guerra.<\/strong>&nbsp;&#8220;A pegar fierro con fierro contra los ingleses&#8221;, alcanz\u00f3 a decirle a su madre, en dram\u00e1tico guaran\u00ed. Ella ten\u00eda 42, una casa grande para cobijar a su familia numerosa, un campito y algunos animales. Ten\u00eda todo, en la medida justa de sus necesidades, pero tambi\u00e9n el presentimiento agudo de que estaba perdiendo para siempre al tercero de sus ocho hijos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tuvieron que pasar 38 a\u00f1os, una guerra en Malvinas y varias otras contiendas en los territorios difusos de la pol\u00edtica nacional y extranjera; batallas interminables contra la burocracia de todas partes y feroces combates coraz\u00f3n adentro para que esa mujer y ese muchacho volvieran a estar juntos.<\/strong>&nbsp;Ella como Elma Pelozo, madre malvinera que posibilit\u00f3 en primera instancia la identificaci\u00f3n de los cuerpos de los ca\u00eddos y enterrados en el Cementerio de Darwin; y \u00e9l como Gabino Ruiz D\u00edaz, el primero de los 123 conscriptos argentinos en ponerle nombre propio a esas placas negras de granito, famosas en el mundo por arrullar con verba marcial lo que algunos, sin tapujos, llamaron abandono: &#8220;Soldado argentino s\u00f3lo conocido por Dios&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Su cruz sigue blanca, blanqu\u00edsima, soportando erguida el viento y el fr\u00edo. Sigue blanca, como las otras 240 del cementerio. A su pie la baldosa fue cambiaba. Ahora nombra al Gabino de San Roque, numerario del Grupo 2, Secci\u00f3n Exploraciones, del Regimiento de Infanter\u00eda 12 de Mercedes &#8220;General Arenales&#8221;, ca\u00eddo en Darwin el 28 de mayo de 1982. La piedra fr\u00eda le devolvi\u00f3 su nombre a ese soldado curtido en la siesta caliente del campo correntino, que muri\u00f3 adolescente en Malvinas y fue inhumado por un oficial ingl\u00e9s, con dignidad religiosa y militar, pero en el anonimato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gabino naci\u00f3 el 27 de junio de 1962 y muri\u00f3 el 28 de mayo de 1982, a un mes de cumplir 20, a 17 d\u00edas del final de la guerra, en el primer gran enfrentamiento terrestre de Malvinas: la batalla de Ganso Verde, o de Pradera de Ganso<\/strong>, que ocurri\u00f3 entre el 27 y 29 de mayo. Muri\u00f3 cuando el Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico conquist\u00f3 el istmo de Darwin imponi\u00e9ndose sobre una fuerza argentina de 600 hombres all\u00ed apostados, muchos de los cuales eran apenas conscriptos mal pertrechados. Gabino fue uno de los tantos muertos de ese enfrentamiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El reencuentro de Elma con la tumba de su hijo h\u00e9roe<\/h2>\n\n\n\n<p>Elma fue dos veces a Malvinas. Su primer viaje ocurri\u00f3 en 1997, a 15 a\u00f1os del conflicto, en el marco de una visita organizada por la Cruz Roja. Fue con un grupo de madres, hermanos y hermanas de los ca\u00eddos. Fueron a rezar frente a las cruces blancas clavadas en esas lomadas sin sombra. Ella se arrodill\u00f3 y or\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>\u2014Yo le dec\u00eda a mi Cambacito: ando caminando hijo por ac\u00e1, por donde caminaron tus piecitos. Vine por vos, a visitarte, pero yo no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 tu cuerpito. As\u00ed le dije la primera vez.<\/strong>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Elma llev\u00f3 entonces una placa de bronce que le obsequi\u00f3 el intendente de San Roque, Domingo Muniagurria, ya fallecido. Camin\u00f3 por el camposanto hasta que sinti\u00f3 que su coraz\u00f3n corr\u00eda al trote y sin permiso. Individualiz\u00f3 una cruz y all\u00ed hizo poner la placa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo camin\u00e9 con el bronce y lo puse en una cruz donde hab\u00eda una latita. Esa sepultura est\u00e1 a tres de la de Gabino. \u00bfPod\u00e9s creer?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo supo mucho despu\u00e9s, el 5 de marzo del a\u00f1o 2020, a dos semanas de que Argentina entrara en confinamiento por la pandemia de Coronavirus y a 38 a\u00f1os de la guerra, cuando Elma regres\u00f3 a Malvinas. Esta vez para llorar su pena ante los restos de su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Gabino, ya llegamos \u2014dice que dijo cuando traspas\u00f3 la tranquera del &#8220;Argentine Cemetery&#8221; y recibi\u00f3 como primer saludo la venia de dos soldados brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s pidi\u00f3 ir primero hasta la parcela de Gabino. Ya no pod\u00eda caminar, pues los a\u00f1os y la diabetes avanzaron hasta la amputaci\u00f3n de sus piernas. Fue operada en 2014, y por eso no fue de la partida cuando los familiares de los soldados identificados viajaron a las islas entre 2018 y 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora estaba all\u00ed, por obra y gracia de mucha gente. Todos y cada uno se fundieron en esa persona que empuj\u00f3 la silla de ruedas hasta ese pedacito de tierra en donde varias promesas se cumplieron. Y varios dolores sanaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue esa ma\u00f1ana limpia cuando Elma descubri\u00f3 que la placa de 1997 estaba apenas m\u00e1s all\u00e1. Sinti\u00f3 otra vez el sobresalto. Or\u00f3 y llor\u00f3 por eso, por el reencuentro, pero tambi\u00e9n por ese lazo maternal invisible e ininflamable al fuego destructor de las balas. Incorruptible al sinsentido de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de marzo de 2020, cuando Elma volvi\u00f3 a las islas, lo hizo con su nuera Liliana Hern\u00e1ndez y su hijastra Lucy Gonz\u00e1lez. Y, entre otros, con Julio Aro, excombatiente y responsable junto con el exoficial brit\u00e1nico Geoffrey Cardozo del proyecto humanitario que permiti\u00f3 -al d\u00eda de hoy- la identificaci\u00f3n de 119 de los 123 soldados enterrados sin nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Una larga cadena solidaria financi\u00f3 esa segunda visita, que a su vez hizo posible ese momento solemne en el que una madre, 38 a\u00f1os despu\u00e9s, se inclina ante su hijo ofrendado a la patria. Ese d\u00eda le dej\u00f3 unas flores de tela, blancas y azules, y un rosario de madera.<\/p>\n\n\n\n<p>Elma se merec\u00eda volver. Fue, ni m\u00e1s ni menos, la primera madre que acept\u00f3 donar una gota de sangre para iniciar el proceso humanitario que llevaron adelante el Equipo Argentino de Antropolog\u00eda Forense, profesionales brit\u00e1nicos y de la Cruz Roja. Y gracias a eso, Gabino fue, de entre los excombatientes de Malvinas enterrados como NN, el primero en ser reidentificado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><br><strong>Los \u00faltimos hallazgos de la Cruz Roja y de los forenses argentinos y brit\u00e1nicos se conocieron en septiembre de 2021. Individualizaron a cuatro gendarmes enterrados en una fosa com\u00fan. All\u00ed yac\u00eda otro correntino: el salade\u00f1o Marciano Ver\u00f3n. En la fosa estaban sus compa\u00f1eros de helic\u00f3ptero que el 30 de mayo de 1982 cumpl\u00edan su primera misi\u00f3n. Antes de llegar a su objetivo, la aeronave fue derribada por un misil y atacada en simult\u00e1neo por un avi\u00f3n Sea Harrier. Todos los tripulantes perdieron la vida.<\/strong><br><br><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Julio Rodolfo Aro es un excombatiente de Mercedes, Buenos Aires, afincado en Mar del Plata. Es el presidente de la Fundaci\u00f3n &#8220;No me olvides&#8221;, conformada en 2009 por veteranos de guerra, madres de los soldados ca\u00eddos y algunos civiles. Julio es el impulsor del proceso de identificaci\u00f3n de los ca\u00eddos en Malvinas. Fue quien habl\u00f3 y convenci\u00f3 a Elma para que abriera ese c\u00edrculo virtuoso que est\u00e1 a punto de cerrarse. Y quien movi\u00f3 cielo y tierra para que ella regresara a Malvinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Geoffrey Cardozo es un excapit\u00e1n del Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico de la divisi\u00f3n Log\u00edstica. No particip\u00f3 de la guerra. Lleg\u00f3 un d\u00eda despu\u00e9s de la rendici\u00f3n, el 15 de junio de 1982, con 32 a\u00f1os, para ayudar a sus camaradas, hasta que recibi\u00f3 la orden de realizar la b\u00fasqueda e inhumaci\u00f3n de los soldados argentinos cuyos cuerpos quedaron esparcidos por las islas al final del conflicto b\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Levant\u00f3 en Darwin, a 88 kil\u00f3metros de Puerto Argentino, en un terreno donado por un lugare\u00f1o, un cementerio con 237 tumbas, 123 de las cuales quedaron sin identificar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esperamos que el gobierno argentino tomara la iniciativa para hacerlo, pero eso no sucedi\u00f3 \u2014record\u00f3 hace algunos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminado el trabajo, en enero de 1983, hizo un informe muy detallado que le demand\u00f3 cinco semanas. La ceremonia de sepelio, con honores y elogios f\u00fanebres, ocurri\u00f3 el 19 de febrero de 1983.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2014Esas tumbas me impiden el sue\u00f1o \u2014le confes\u00f3 Julio Aro a Cardozo la primera vez que se vieron, en 2008.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estaban en Londres. \u00c9l, Jos\u00e9 Raschia y Jos\u00e9 Luis Capurro, tambi\u00e9n veteranos, fueron invitados a Gran Breta\u00f1a para reunirse con excombatientes ingleses de gran experiencia en estr\u00e9s post traum\u00e1tico. All\u00ed se cruzaron con el excapit\u00e1n Geoffrey Cardozo, que oficiaba de traductor. Aro le cont\u00f3 sobre esas tumbas sin nombre que vio en su viaje de ese a\u00f1o a Malvinas y as\u00ed fue que el d\u00eda que part\u00edan de regreso, el militar ingl\u00e9s les entreg\u00f3 un sobre de papel madera con aquellos informes que hab\u00eda hecho en 1983. Era su bit\u00e1cora de campa\u00f1a. Hab\u00eda tres copias. Recuper\u00f3 una del archivo y se las entreg\u00f3 a los argentinos. Convencido, tambi\u00e9n les dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ustedes sabr\u00e1n qu\u00e9 hacer con esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, una vez concluido el trabajo de traducci\u00f3n en Mar del Plata, estudiando los folios del informe, Jos\u00e9 Raschia dio con un dato clave: en las listas caratuladas como &#8220;identificaci\u00f3n militar&#8221; figuraba un n\u00famero de documento argentino: 16.404.614. Pertenec\u00eda a un cuerpo encontrado en Darwin. Estaba grabado en una chapita circular, rota, que colgaba de un hilo de algod\u00f3n encerado, y que resisti\u00f3 el paso del tiempo y el fr\u00edo severo del olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Les tom\u00f3 tiempo llegar hasta el otro extremo de ese hilo prendido al DNI de Gabino, que \u00e9l mismo escribi\u00f3 acicateado por el destino, pensando en el futuro, en la necesidad de un reencuentro con los suyos. Les tom\u00f3 tiempo, pero lo lograron. Esa otra punta estaba en Colonia Pando.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Julio Aro viaj\u00f3 a Corrientes. La primera vez lleg\u00f3 preguntando a la casa de los Ruiz D\u00edaz, pero sin recorrer un kil\u00f3metro dem\u00e1s. Elma lo recibi\u00f3 con los brazos y el coraz\u00f3n abiertos.<\/strong>&nbsp;Hablaron mucho, hasta que la mujer oy\u00f3 la pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>\u2014\u00bfQuerr\u00edas saber d\u00f3nde est\u00e1 Gabino?<\/strong>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin pensarlo demasiado, le dio su respuesta:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u2014Lo buscar\u00eda hasta el fin de mis d\u00edas.<\/em>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue as\u00ed como Elma Pelozo se convirti\u00f3 en la primera madre que acept\u00f3 donar su sangre para dar inicio a la causa de la identificaci\u00f3n de los soldados de Malvinas. Con ella naci\u00f3 el Plan Proyecto Humanitario.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-f7cab36e alignfull uagb-is-root-container\"><div class=\"uagb-container-inner-blocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-fefb7889\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"577\" src=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2309-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-22091\" srcset=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2309-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_.png 740w, https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2309-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_-300x234.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 740px) 100vw, 740px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-container uagb-block-fce15691\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"759\" height=\"563\" src=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2307-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-22092\" srcset=\"https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2307-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_.png 759w, https:\/\/corrientesdetarde.com\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/FireShot-Capture-2307-La-madre-de-un-soldado-correntino-caido-en-Malvinas-recibio-la-cruz-_-www.lt7noticias.com_-300x223.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 759px) 100vw, 759px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elma Pelozo, mam\u00e1 del h\u00e9roe ca\u00eddo en Malvinas Gabino Ruiz D\u00edaz, recibi\u00f3 la cruz original que llevaba su tumba, antes de la remodelaci\u00f3n del Cementerio de Darwin, en donde se&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22090,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-22089","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22089"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22093,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22089\/revisions\/22093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}