{"id":51327,"date":"2023-04-02T10:48:22","date_gmt":"2023-04-02T13:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=51327"},"modified":"2023-04-02T10:48:27","modified_gmt":"2023-04-02T13:48:27","slug":"la-historia-de-suzanne-sevakis-la-mujer-de-los-mil-nombres-secuestrada-y-violada-desde-los-5-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/crimen-y-justicia\/la-historia-de-suzanne-sevakis-la-mujer-de-los-mil-nombres-secuestrada-y-violada-desde-los-5-anos\/","title":{"rendered":"La historia de Suzanne Sevakis, la mujer de los mil nombres secuestrada y violada desde los 5 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p>Un zapato azul de taco alto. La c\u00e1mara se acerca muy despacio a ras del suelo. No hay ruido, no hay brisa, la oscuridad lo devora todo menos ese zapato azul de taco alto que est\u00e1 justo en medio del camino. Luego de un exasperante y lento acercamiento, la lente se ajusta hasta un primer plano del zapato que permite observar su taco gastado. Se ve brillante bajo el haz de los faros de la carretera y acaso por eso los tres hombres que iban en el autom\u00f3vil hacia un motel cercano lograron esquivarlo. Unos sesenta metros m\u00e1s adelante vieron algo m\u00e1s; al borde de una zanja al costado del camino&nbsp;<strong>se hallaba el cuerpo de una mujer boca abajo<\/strong>. Los hombres se asustaron: el cuerpo se estremec\u00eda y los espasmos de brazos y piernas eran tan desconcertantes que provocaban espanto. Los brazos se mov\u00edan para un lado o saltaban mientras que las piernas lo hac\u00edan en direcci\u00f3n opuesta. Parec\u00eda una mu\u00f1eca desarticulada que quer\u00eda incorporarse. Ten\u00eda los pies desnudos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres del autom\u00f3vil se acercaron. Era una mujer joven. Una vez en el hospital, en Oklahoma, apareci\u00f3 su esposo, Clarence Hughes, y la identific\u00f3 como Tonya Hughes, a punto de cumplir veinti\u00fan a\u00f1os. Pero Tonya no era Tonya. Antes hab\u00eda sido Sharon Marshal pero tampoco era Sharon Marshal.&nbsp;<strong>Era un misterio la identidad de esa mujer que agonizaba<\/strong>&nbsp;y lo fue durante muchos a\u00f1os, hasta que 2014 ya no lo fue. Esa mujer hab\u00eda nacido con el nombre de&nbsp;<strong>Suzanne Marie Sevakis<\/strong>, pero a Suzanne le borraron el nombre, le robaron la infancia y la convirtieron en un ser aleatorio. Le sustrajeron casi todos sus a\u00f1os de vida hasta llevarla a la muerte, un destino casi inevitable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/sL4f24kCMtQvFueZAxc0yMCu0QE=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/SWYWT4WFZ5CYHKHJRKKVWJ3Z7Y.jpeg\" alt=\"Suzanne Sevakis a los cuatro a\u00f1os.\"\/><figcaption>Suzanne Sevakis a los cuatro a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n era Clarence Hughes? Era un tipo mayor y no era Clarence Hughes. No era el esposo de esa mujer; tampoco era su su amante; hab\u00eda sido su ladr\u00f3n, su explotador, su padre postizo, su hombre, su violador, su due\u00f1o, su verdugo, una especie de&nbsp;<strong>mefist\u00f3feles&nbsp;<\/strong>que hablaba mal ingl\u00e9s y que se llev\u00f3 su alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Suzanne Sevakis hab\u00eda nacido el 6 de setiembre de 1969 en Michigan. Su madre se llamaba Sandra Francis Chipman. Era muy joven y esa juventud la arrasaba. Su primer marido, Cliford Sevakis, estaba peleando en Vietnam. Ella se qued\u00f3 sola, sin dinero y con una beba a cuestas a los casi dieciocho a\u00f1os. La vida le hab\u00eda cerrado todas las puertas, ni siquiera pod\u00eda dejar semiabierta aquella por la cual alg\u00fan d\u00eda podr\u00eda regresar con su marido pues tem\u00eda que no volviera o que lo hiciera mutilado o loco. Sandra no ve\u00eda&nbsp;<strong>ninguna salida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos maridos, cuatro hijos para la mam\u00e1 de Suzanne Sevakis<\/h2>\n\n\n\n<p>Se olvid\u00f3 de Clifford Sevakis y de su guerra y se uni\u00f3 a Dennis Brandenburg con quien tuvo tres hijos m\u00e1s: Allison, en 1971, Amy, en 1972, y Philip, en 1974. Brandeburg la abandon\u00f3. Sandra tom\u00f3 a sus hijos y se mud\u00f3 de su precaria casa a un destartalado remolque en un parque de casas rodantes en Carolina del Norte. Hab\u00eda tocado fondo y no ten\u00eda ninguna mano que estrechar sino cuatro ni\u00f1os que lloraban por comida y se las arreglaban como pod\u00edan en un espacio tan peque\u00f1o e inseguro que todo retumbaba hasta la exasperaci\u00f3n, como el tornado que de buenas a primeras destruy\u00f3 la casa rodante y se llev\u00f3 todo. Ni tiempo ten\u00eda para pensar en el suicidio con uno de sus hijos tomado de su mano, otro ni\u00f1o de la mano de su hermano y el brazo libre de Sandra sosteniendo a al tercero.&nbsp;<strong>Suzanne, de cuatro a\u00f1os, ya no ten\u00eda lugar cerca de su mam\u00e1<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desamparo e intemperie. S\u00ed se dio el peque\u00f1o lujo de tener un ataque de nervios y busc\u00f3 con angustia&nbsp;<strong>una familia a quien darle a sus hijos en adopci\u00f3n<\/strong>. Pregunt\u00f3, se inform\u00f3, mientras ped\u00eda comida para los peque\u00f1os, hasta encontrar la agencia del gobierno correspondiente. Al fin sus hijos estar\u00edan cuidados y alimentados. Ella los visitar\u00eda y estar\u00eda con ellos todo el tiempo posible, al menos el que tuviera libre de un trabajo que comenzar\u00eda a buscar. Poco era lo que sab\u00eda hacer, pero servir caf\u00e9 o fregar pisos lo pod\u00eda hacer cualquiera. Ten\u00eda tics nerviosos, levantaba la voz con facilidad, es decir que los nenes viv\u00edan atravesados por los retos de su madre cualquier cosa que hicieran y ten\u00edan pocas cosas para hacer m\u00e1s que pedirle que les rascara las ronchas o que les diera la leche. Hac\u00eda un tiempo que no se aseaban, que su madre no los peinaba. Sandra se arregl\u00f3 su propio cabello y llev\u00f3 a todos al ba\u00f1o de la oficina de adopciones para lavarles r\u00e1pidamente sus manos y sus caras y tambi\u00e9n aplastarles el cabello enmara\u00f1ado y duro por la suciedad. Ella se pas\u00f3 las manos por los muslos para alisar las arrugas de su jean. Al fin una asistente social los atendi\u00f3. Ten\u00eda una ficha de Sandra y sab\u00eda de sus problemas. Con una voz tenue como un susurro le inform\u00f3 que en su caso lo mejor ser\u00eda buscar ayuda. Sandra no entendi\u00f3. \u00a1Pues para eso ella estaba all\u00ed!.<\/p>\n\n\n\n<p>La breve entrevista finaliz\u00f3 cuando la empleada le sugiri\u00f3 que fuera a una iglesia para encontrar la fuerza necesaria para superar sus problemas de salud mental, es decir el estr\u00e9s postraum\u00e1tico que sufri\u00f3 cuando el tornado le llev\u00f3 todas sus pertenencias. Sandra insisti\u00f3 que no pod\u00eda ocuparse de las criaturas y que ella, adem\u00e1s, necesitaba un trabajo. Con esa voz apagada que a esa altura de la charla se sent\u00eda como el g\u00e9lido fr\u00edo de un estilete, la empleada le insisti\u00f3 que con la&nbsp;<strong>ayuda de Dios<\/strong>&nbsp;encontrar\u00eca la soluci\u00f3n a sus problemas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Franklin Delano Floyd, un tipo dificil<\/h2>\n\n\n\n<p>En febrero de 1960, a los diecis\u00e9is a\u00f1os&nbsp;<strong>Franklin Delano Floyd,<\/strong>&nbsp;oriundo de Georgia, vagaba por diferentes ciudades. Se meti\u00f3 en una armer\u00eda de Inglewood, California, para robar un rev\u00f3lver. La alarma del local permiti\u00f3 que la Polic\u00eda llegara r\u00e1pido pero reci\u00e9n lo detuvo despu\u00e9s de que el peque\u00f1o ladr\u00f3n se tiroteara con los agentes. Floyd cay\u00f3 con un tiro en el est\u00f3mago. Su herida era grave pero sobrevivi\u00f3. Al recuperarse, lo mandaron un correccional juvenil durante un a\u00f1o. En 1961, fue arrestado por violar su libertad condicional cuando viaj\u00f3 a Canad\u00e1 a pescar con un amigo. En 1962 las cosas parec\u00edan enmendarse para Floyd. Consigui\u00f3 un empleo en el aeropuerto Internacional de Atlanta pero semanas despu\u00e9s&nbsp;<strong>secuestr\u00f3 a una nena de cuatro a\u00f1os y la viol\u00f3 en un bosque.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/mDF8kdAi4NfIKBaQNzdMP3P0yUs=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/CZT2CGJYYFD77I6KVIMGXE3SAE.jpeg\" alt=\"Franklin Delano Floyd.\"\/><figcaption>Franklin Delano Floyd.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Por este caso, fue condenado a una pena de entre diez y veinte a\u00f1os en la prisi\u00f3n estatal de Georgia. En 1963, cuando lo llevaban a un centro sanitario fuera de la prisi\u00f3n, se escap\u00f3. Rob\u00f3 seis mil d\u00f3lares de una sucursal del Citizens &amp; Southern National Bank. Otra vez detenido, otra vez declarado culpable de un delito grave. Esta vez, lo enviaron al Reformatorio Federal en Chillicothe, en Ohio y de all\u00ed, por su mala conducta y dos intentos de fuga, a la Penitenciar\u00eda de Lewisburg, en Pensilvania. En este lugar,&nbsp;<strong>pas\u00f3 de ser victimario a ser v\u00edctima de continuas y brutales violaciones<\/strong>. Desesperado, subi\u00f3 al techo de la c\u00e1rcel y amenaz\u00f3 con suicidarse si los guardias no le garantizaban al menos un d\u00eda sin abusos. Lo trasladaron a la penitenciar\u00eda federal en Marion, Illinois, y de nuevo a la prisi\u00f3n estatal de Georgia en 1968.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, entr\u00f3 en un centro de rehabilitaci\u00f3n del que sali\u00f3 ya en 1973, con treinta a\u00f1os. Una semana despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n se acerc\u00f3 a una mujer en una estaci\u00f3n de servicio, la oblig\u00f3 a subir a su autom\u00f3vil y quiso violarla. La mujer pudo huir y \u00e9l fue capturado. Esta vez convenci\u00f3 a un viejo amigo de la c\u00e1rcel que le pagara su fianza. Pudo salir libre con la obligaci\u00f3n de presentarse a una audiencia el 11 de junio de 1973. Ese d\u00eda a Floyd no se le vio el pelo. Desde entonces estuvo&nbsp;<strong>pr\u00f3fugo durante d\u00e9cadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un mes de novios y un robo para siempre<\/h2>\n\n\n\n<p>Sandra Francis Chipman, vulnerable y enferma, conoci\u00f3 a Brandon Williams, nombre falso de Franklin Delano Floyd con el cual se ocultaba de la justicia, en una parada de camiones. William\/Floyd rondaba los alrededores esperando una oportunidad. Pero otra versi\u00f3n indica que se conocieron en una iglesia, que Sandra lloraba por su miserable situaci\u00f3n y que \u00e9l se acerc\u00f3 a consolarla. Sandra le dijo entonces que estaba a punto de perder a sus cuatro hijos.&nbsp;<strong>Salieron un mes y Floyd le propuso casamiento. Ella acept\u00f3.<\/strong>&nbsp;Floyd se hizo cargo de la custodia de los chicos. Poco despu\u00e9s, Sandra fue sentenciada a 30 d\u00edas de prisi\u00f3n por librar cheque sin fondos en un almac\u00e9n local con el prop\u00f3sito de comprar pa\u00f1ales para sus chicos. Corr\u00eda 1974. No hubo piedad para ella, solamente un enorme abismo que se abr\u00eda a sus pies. Ese abismo ten\u00eda un nombre y un apellido: Franklin Delano Floyd, que aprovech\u00f3 la oportunidad para llevarse a los peque\u00f1os. No estaba interesado en todos ellos sino en Suzanne, de cinco a\u00f1os.&nbsp;<strong>El robo de Suzanne fue para siempre<\/strong>, es decir nada se supo de ella durante d\u00e9cadas, hasta que uno de sus zapatos, de taco alto y azul, qued\u00f3 en medio de la carretera aquella en Oklahoima. A los otros hijos de Sandra, los dej\u00f3 en un orfanato ese mismo a\u00f1o 1974. A Suzanne, la llev\u00f3 a Georgia, de donde \u00e9l era oriundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/fjRCsAzlnZRtbi7HcaozF3lMAgA=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/3XPFJD366VHAJHRDM3Z3U6WSYU.jpeg\" alt=\"Franklin Delano Floyd y su v\u00edctima Suzanne Sevakis.\"\/><figcaption>Franklin Delano Floyd y su v\u00edctima Suzanne Sevakis.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando Sandra se dio cuenta que Floyd le hab\u00eca robado a sus hijos lo denunci\u00f3 ante la Polic\u00eca pero en el destacamento le dijeron algo sencillo y brutal: \u201c\u00bfUsted qui\u00e9n es, la madre? Pues \u00e9l es el padrastro y puede hacer con ellos lo que quiera\u201d. Si ella ten\u00eda alg\u00fan problema con eso, pues no se trataba de un asunto policial sino familiar. Era su trabajo buscar una soluci\u00f3n a los&nbsp;<strong>conflictos familiares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Franklin Delano Floyd le cambi\u00f3 la identidad a Suzanne, que pas\u00f3 todas la escuela primaria y secundaria en el estado de Georgia con el nombre de&nbsp;<strong>Sharon Marshall.<\/strong>&nbsp;Floyd la someti\u00f3 a&nbsp;<strong>violaciones continuas<\/strong>. El era el se\u00f1or Marshall, o sea se hac\u00eda pasar por el padre de Suzanne. Solamente se puede suponer la separaci\u00f3n que la chica hac\u00eda entre su actividad en el colegio y su estad\u00eda en la tumba que significaba vivir al lado de su captor y violador.<\/p>\n\n\n\n<p>Franklin ten\u00eda un plan para Suzanne. El ser\u00eda su padre, pero tambi\u00e8n har\u00eda vida marital con ella. Primero la inscribi\u00f3 en un colegio para que realizara sus estudios primarios y secundarios. Se las arregl\u00f3 para que en sus papeles figurara con el nombre de Sharon Marshall. Sus compa\u00f1eros y amigos la recordar\u00edan como una chica&nbsp;<strong>muy linda e inteligente<\/strong>; era de las m\u00e1s populares de su clase, todos la conoc\u00edan y hablaban con ella, la invitaban a fiestas aunque ella nunca organiz\u00f3 ninguna reuni\u00f3n en su casa. Floyd la violaba, la humillaba y la somet\u00eda a malos tratos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos. En la mente de la chica, los recuerdos de Suzanne comenzaron a desaparecer. En su adolescencia, hab\u00eda logrado ser querida y aceptada en su comunidad como Sharon Marshall. Floyd logr\u00f3 que su verdadero nombre se fuera convirtiendo en un vago recuerdo para la joven hasta colocar a&nbsp;<strong>Suzanne Sevakis en el precipicio del olvido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Facultad no, cabaret s\u00ed para Suzanne Sevakis<\/h2>\n\n\n\n<p>El deseo de Suzanne (ahora Sharon Marshall) era continuar con estudios superiores. Hab\u00eda ganado una beca completa en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Georgia para estudiar&nbsp;<strong>ingenier\u00eda aeroespacial<\/strong>. El designio de Floyd era otro. La volvi\u00f3 a secuestrar, es decir la arrebat\u00f3 de su ambiente, de su colectividad, de sus amigos, y se la llev\u00f3 a Florida. Ella viv\u00eda en un mundo cerrado, el de Floyd, \u00e9l era todo, su padre, su marido, su compa\u00f1ero, su gu\u00eda. Ese mundo pod\u00eda estallar por los aires si Suzanne (ahora Sharon Marshall) comenzaba estudios terciarios. Ya no le lavar\u00eda la ropa, ni le cocinar\u00eda, ni la tendr\u00eda en la cama, ni nada. Cuando ella se gradu\u00f3 en 1986 en la secundaria de Forest Park, en Georgia,&nbsp;<strong>se la volvi\u00f3 a llevar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/qVMTWUDVM6Pl6-xux7lb_5wyoJc=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/77FWAM24FNCWFIMGJLHKOKQMXU.jpeg\" alt=\"Suzanne Sevakis al terminar la secundaria.\"\/><figcaption>Suzanne Sevakis al terminar la secundaria.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron a&nbsp;<strong>Tampa<\/strong>, Floyd ya ten\u00eda en mente lo que iba a hacer. Le cambi\u00f3 el nombre otra vez y Suzanne dej\u00f3 de ser Sharon Masrshall para llamarse<strong>&nbsp;Tonya Dawn Tadlock<\/strong>. Nada de estudios. La hizo trabajar en&nbsp;<strong>locales nudistas<\/strong>. Tambi\u00e9n \u00e9l se cambi\u00f3 su nombre por el de Clarence Marcus Hughes. La raz\u00f3n de no compartir el apellido era muy sencilla. Apenas establecidos llev\u00f3 a Suzanne, que fue Sharon y ahora era Tonya, al registro civil y<strong>&nbsp;se cas\u00f3 con ella.<\/strong>&nbsp;La volvi\u00f3 a transformar, esta vez en la se\u00f1ora Tonya Dawn Tadlock de Hughes. Era 1989.<\/p>\n\n\n\n<p>No habr\u00eda ingenier\u00eca aeroespacial para ella. Le esperaba un trabajo de<strong>&nbsp;prostituta y desnudista<\/strong>&nbsp;en diversos clubes aunque la mayor parte del tiempo, de 1986 a 1989, concurr\u00eda al preferido de Floyd llamado Mons Venus. En 1988, tuvo a&nbsp;<strong>su beb\u00e9 Michael&nbsp;<\/strong>cuyo apellido fue el fantasioso Hughes. Floyd no era su padre (se ha dicho en el curso de la investigaci\u00f3n del caso Sevakis que ella tuvo, adem\u00e1s, una ni\u00f1a, que llam\u00f3 Megan, que fue dado en adopci\u00f3n a poco de nacer).<\/p>\n\n\n\n<p>En Monte Venus, Suzanne conoci\u00f3 a Cheryl Commesso, otra striper, que se convirti\u00f3 en su mejor amiga. Los vecinos describ\u00edan a Cheryl como una chica simp\u00e1tica que concurr\u00eda al menos tres veces por semana a la casa de Suzanne o Sharon o Tonya, como la conoc\u00edan ahora. Dec\u00edan que Cheryl siempre estaba bien vestida y que saludaba a todo el mundo. Su buen \u00e1nimo desaparec\u00eda apenas entraba en la casa donde viv\u00eda Floyd y su esclava. El degenerado las obligaba a realizar videos porno o sesiones de fotos de la misma naturaleza para su propio placer.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima vez que se la vio a Cheryl Commisso fue en las afueras del club Mons Venus mientras ten\u00eda una fuerte discusi\u00f3n con Floyd que lleg\u00f3 a pegarle una trompada en la cara.&nbsp;<strong>Cheryl desapareci\u00f3<\/strong>&nbsp;y al tiempo sus allegados denunciaron su ausencia. Nada se sabr\u00eda de ella durante cinco a\u00f1os. Floyd destruy\u00f3 toda evidencia que pudiera relacionarlo con Cheryl incluso el propio cuerpo de la muchacha.&nbsp;<strong>Escap\u00f3 de Florida con Suzanne y su beb\u00e9<\/strong>, le prendi\u00f3 fuego a su remolque y se dirigi\u00f3 a Oklahoma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/dwgDCVAlegHz14y1vykxU3NkH18=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/7SDRONAXKFGFDPHOBE6TTIAEPM.jpeg\" alt=\"Cheryl Commesso.\"\/><figcaption>Cheryl Commesso.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Floyd continu\u00f3 en su nuevo destino con la misma vida que hab\u00eda tenido en Florida, es decir vivir de los ingresos de Suzanne como prostituta. Ella ingres\u00f3 en otro club nocturno manteniendo el nombre de Tonya Hughes. Ya su hijo Michael ten\u00eda dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Suzanne habr\u00e1 intuido su final<\/strong>. Se enter\u00f3, seg\u00fan le cont\u00f3, por ejemplo, a su compa\u00f1era, la bailarina Karen Presley, que Floyd hab\u00eda contratado un seguro de vida a su nombre por mucho dinero y que estaba aterrada porque cre\u00eda que Floyd la iba a matar para cobrar ese dinero. En abril de 1990, Suzanne hab\u00eda decidido fugarse con Kevin Brown, un estudiante universitario con el que ten\u00eda una relaci\u00f3n secreta, y llevarse a Michael.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfFue Floyd quien la atropell\u00f3 en el camino? Se determin\u00f3 que a Suzanne Sevakis la arrollaron de atr\u00e1s, mientras ella sal\u00eda de un almac\u00e9n y se dirig\u00eda a un motel. No hubo rastro alguno que permitiera identificar al autom\u00f3vil que la artropell\u00f3 y mucho menos a su conductor. Floyd declar\u00f3, como marido de Suzanne, que \u00e9l se hab\u00eda quedado dormido y&nbsp;<strong>no advirti\u00f3 que ella no hab\u00eda regresado<\/strong>&nbsp;sino hasta la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Michael<\/h2>\n\n\n\n<p>Luego de la muerte de Suzanne,&nbsp;<strong>Floyd dio a Michael en adopci\u00f3n&nbsp;<\/strong>y realiz\u00f3 otro de sus actos de desaparici\u00f3n. El chico, por su parte, fue a la casa del matrimonio de Merle y Ernest Bean. En 1994 esta pareja pidi\u00f3 oficialmente la adopci\u00f2n del nene. El 12 de septiembre de 1994, Floyd entr\u00f3 en la oficina de James Davis director de Escuela Primaria Indian Meridian en Choctaw, Oklahoma. Le dijo que era el padre de Michael Hughes, entonces de seis a\u00f1os. Estaba muy nervioso. Entonces sac\u00f3 un arma y amenaz\u00f3 con matar a Davis si no lo llevaba al aula donde Michael estaba en clases. Floyd sigui\u00f3 al director hasta el aula y sac\u00f3 al chico. Se lo llev\u00f3 junto con Davis. Los oblig\u00f3 a subir a la camioneta del director y le orden\u00f3 al profesor que codujera hacia el campo: En cierto punto le orden\u00f3 que se detuviera. Lo hizo bajar del veh\u00edculo y le dijo que caminara hacia un bosque cercano.<strong>&nbsp;Despu\u00e9s lo at\u00f3 a un \u00e1rbol y lo abandon\u00f3.<\/strong>&nbsp;James Davis fue rescatado varias horas despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/4MfLKo5zbNi7Zb3eu4cS4YYRlLM=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/SYKBZR3YVJAMHH5UHSP7IOCDNU.jpeg\" alt=\"Michael, el hijo de Suzanne Sevakis.\"\/><figcaption>Michael, el hijo de Suzanne Sevakis.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasaron dos meses desde este secuestro y no hubo noticias ni de Floyd ni de Michael.&nbsp;<strong>Floyd finalmente fue arrestado en Louisville, Kentucky, pero Michael no estaba&nbsp;<\/strong>por ning\u00fan lado y no apareci\u00f3 m\u00e1s. La Polic\u00eda se encontr\u00f3 en un laberinto. Debieron pasar muchos a\u00f1os hasta que se enterara que Hughes no era Hughes sino Franklin Delano Floyd. Que era un delincuente consumado desde al menos los decieseis a\u00f1os. Que ahora pasaba los cincuenta. Que en treinta a\u00f1os hab\u00eda usado&nbsp;<strong>decenas de alias o nombres falsos.<\/strong>&nbsp;Que Michael no era su hijo. Que la que dec\u00eda que era su mujer, aquella joven que fue arrollada en un camino de Oklahoma cerca del motel donde viv\u00ecan, no era su esposa ni su hija sino una v\u00edctima que \u00e9l hab\u00eda raptado cuando era muy chica y que mantuvo secuestrada y dominada psicol\u00f3gicamente durante veinte a\u00f1os. Que fue su&nbsp;<strong>esclava sexual&nbsp;<\/strong>y que se hab\u00eda casado con ella. Que era un&nbsp;<strong>ped\u00f3filo<\/strong>. Que la hab\u00eca explotado en caberets. Que esa chica no era Tonya ni Sharon sino Suzanne Sevakis, raptada en 1974. Tambi\u00e9n, que este mismo hombre,&nbsp;<strong>Floyd, pod\u00eda haber asesinado a Michael.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunas declaraciones de testigos refirieron que Floyd le habr\u00eda dicho a su hermana y a otras personas que ahog\u00f3 al ni\u00f1o en la ba\u00f1era de un motel en Georgia poco despu\u00e9s de sacarlo de la escuela. Otro testigo afirm\u00f3 que vio a Floyd enterrar el cuerpo de Michael en un cementerio, aunque este dato jam\u00e1s se pudo corroborar. Otras versiones hablaron de que Floyd hab\u00eda declarado que Michael todav\u00eda estaba vivo y a salvo, aunque se hab\u00eda negado a revelar la ubicaci\u00f3n exacta del ni\u00f1o o qui\u00e9n lo estaba cuidando. Reci\u00e9n en una entrevista con el FBI, en 2015, admiti\u00f3 que&nbsp;<strong>hab\u00eda asesinado al nene de dos tiros en la nuca<\/strong>&nbsp;el mismo d\u00eda del secuestro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/iXKBCYzyRdi3Dp7iYN1OlPODH3o=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/XY5SV4MTWFAYZMUMAG4BAUPG5M.jpeg\" alt=\"Franklin Delano Floyd.\"\/><figcaption>Franklin Delano Floyd.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s que Floyd matara a Michael, hubo un avance en un viejo caso, el de Cheryl Commesso, la compa\u00f1era striper de Suzanne Sevakis. Seis a\u00f1os despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n, en 1995, sus restos fueron hallados en un \u00e1rea cerca de una carretera en el condado de Pinellas, en Florida. La identificaron un a\u00f1o despu\u00e9s y un anrtrop\u00f3logo forense determin\u00f3 que le dieron una golpiza y le pegaron&nbsp;<strong>dos disparos en la cabeza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un descubrimiento fortuito<\/h2>\n\n\n\n<p>En marzo de 1995, un mec\u00e1nico de Kansas encontr\u00f3 un sobre grande metido entre la caja de un cami\u00f3n que hab\u00eda comprado en una subasta. En el sobre, hab\u00eda 97 fotos, incluidas muchas fotograf\u00edas de una mujer atada y brutalmente golpeada. La polic\u00eda rastre\u00f3 el cami\u00f3n hasta Franklin Delano Floyd, quien lo hab\u00eda robado en Oklahoma en septiembre de 1994 y lo abandon\u00f3 en Texas al mes siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Se compararon las fotograf\u00edas de la mujer herida con Commesso y encontraron que la ropa en las fotograf\u00edas era similar a los jirones encontrados cerca de los restos de Cheryl. El forense tambi\u00e9n compar\u00f3 las lesiones que se ve\u00edan en la foto con el p\u00f3mulo de Commesso y descubri\u00f3 que eran las mismas heridas. Muchas fotos conten\u00edan im\u00e1genes de muebles y otras pertenencias identificadas como pertenecientes a Floyd. Esto permiti\u00f3 juzgar a Floyd por el crimen de Cheryl Commesso.&nbsp;<strong>Lo condenaron a muerte en 2001.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otras fotos halladas en el cami\u00f3n mostraban el abuso sexual contra Sevakis desde que era ni\u00f1a. Hab\u00eda fotos de ella en&nbsp;<strong>poses sexualmente expl\u00edcitas<\/strong>&nbsp;a distintas edades, ya desde los cuatro a\u00f1os, cuando Floyd se la sac\u00f3 a su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Franklin Delano Floyd muri\u00f3 mientras estaba en el corredor de la muerte&nbsp;<strong>el 23 de enero de 2023.<\/strong>&nbsp;Ten\u00eda 79 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un zapato azul de taco alto. 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