{"id":55895,"date":"2023-04-23T10:02:28","date_gmt":"2023-04-23T13:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=55895"},"modified":"2023-04-23T10:02:49","modified_gmt":"2023-04-23T13:02:49","slug":"un-profeta-gaucho-y-15-apostoles-fieles-asi-fue-la-masacre-de-ano-nuevo-mas-salvaje-de-la-historia-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/cultura\/un-profeta-gaucho-y-15-apostoles-fieles-asi-fue-la-masacre-de-ano-nuevo-mas-salvaje-de-la-historia-argentina\/","title":{"rendered":"Un profeta gaucho y 15 ap\u00f3stoles fieles: as\u00ed fue la masacre de A\u00f1o Nuevo m\u00e1s salvaje de la historia argentina"},"content":{"rendered":"\n<p>El galope de los caballos, los gritos de guerra de los jinetes tales como: \u201c!Viva la religi\u00f3n!\u201d o \u00a1Viva la rep\u00fablica!\u201d trastornaron la noche, una noche muy especial porque eran los primeros minutos del&nbsp;<strong>1 de enero de 1872<\/strong>. Tandil parec\u00eda que iba a ser arrasada por una banda de 50 jinetes armados con lanzas tacuara, sables, cuchillos y carabinas. Ten\u00edan distintivos rojos en las lanzas, en los sombreros, en alguna parte, y buscaban a sus v\u00edctimas cabalgando entre las casas bajas, de ladrillo, alguna que otra pintada con cal, con techos de paja o tejas o chapas de zinc. Enloquecidos, escup\u00edan con tal furia cada amenaza que sus figuras tomaban la forma terror\u00edfica de&nbsp;<strong>demonios galopando por las calles en la noche negra.<\/strong>&nbsp;Zigzagueaban entre los comercios cerrados, la herrer\u00eda, las carpinter\u00edas, la iglesia, el banco, el hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran demonios que recorr\u00edan un pueblo cuyos habitantes en su mayor\u00eda ya dorm\u00edan despu\u00e9s de recibir el A\u00f1o Nuevo.<strong>&nbsp;\u201c!Mueran los gringos y masones!\u201d, \u201c!Mueran los vascos!\u201d<\/strong>, chillaban esos tipos en la noche pampeana, inspirados por un personaje singular y misterioso al que le dec\u00edan&nbsp;<strong>\u201cTata Dios\u201d, un curandero cuyo nombre era Ger\u00f3nimo de Solan\u00e9<\/strong>, de visiones apocal\u00edpticas que los transform\u00f3, seg\u00fan cre\u00edan, en instrumentos de la salvaci\u00f3n por medio de la sangre, en salvadores de los argentinos contra el extranjero que los humillaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cabecillas de esa partida,&nbsp;<strong>Jacinto P\u00e9rez y Cruz Guti\u00e9rrez<\/strong>, los hombres m\u00e1s cercanos a ese tal \u201cTata Dios\u201d, sab\u00edan muy bien cu\u00e1les eran las etapas del ataque, que cumplir\u00edan con una precisi\u00f3n contradictoria con su apariencia de desbocados delincuentes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/w4ldoL9Vvm_BluzucsgVuFrhH8c=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/BJXJBOQ6SNGYDNM4VRYZHQ7COM.jpeg\" alt=\" \u201cTata Dios\u201d, el curandero cuyo nombre era Ger\u00f3nimo de Solan\u00e9.\"\/><figcaption>\u201cTata Dios\u201d, el curandero cuyo nombre era Ger\u00f3nimo de Solan\u00e9.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Alg\u00fan que otro vecino andaba todav\u00eda por ah\u00ed. Un organillero italiano de 45 a\u00f1os cruzaba la calle con la felicidad del nacimiento de 1872 cuando de golpe se vio rodeado de caballos. La banda estaba abandonando la ciudad para ir a cumplir con su prop\u00f3sito cuando se lo encontraron al pobre italiano que hablaba&nbsp;<strong>cocoliche&nbsp;<\/strong>y le pegaron un golpazo que le parti\u00f3 el cr\u00e1neo. Lo despojaron de lo poco de valor que llevaba encima. Los aullidos aumentaron al tomar la primera vida.&nbsp;<strong>As\u00ed comenz\u00f3 una matanza \u00fanica e inconcebible<\/strong>, de hombres, mujeres y chicos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El principio del fin del mundo<\/h2>\n\n\n\n<p>En diciembre, el \u201cTata Dios\u201d estaba m\u00e1s taciturno que de costumbre y con \u00e9l sus principales laderos, P\u00e9rez y Guti\u00e9rrez. Que estos eran los m\u00e1s cercanos al llamado \u201c<strong>profeta de los gauchos<\/strong>\u201d no hab\u00eda duda pero jam\u00e1s se sabr\u00e1 cu\u00e1nto de \u201cEl Tata Dios\u201d y cu\u00e1nto de aquellos dos hab\u00eda en las ense\u00f1anzas, profec\u00edas y recomendaciones que se le atribu\u00edan al sanador de almas y de cuerpos, a quien tambi\u00e9n llamaban \u201cMaestro Dios\u201d o \u201cMedico Dios\u201d. Se terminaba 1871 y con \u00e9l se acabar\u00eda el mundo tal cual era conocido, anunciaba \u201cEl Tata\u201d. Habr\u00eda muertes pues los culpables de los males morir\u00edan; habr\u00eda&nbsp;<strong>una tormenta extraordinaria<\/strong>&nbsp;y muchos se ahogar\u00edan en una inundaci\u00f3n sin precedentes \u00a1V\u00e1yase a saber d\u00f3nde abrev\u00f3 el \u201cTata Dios\u201d para presagiar la venida del diluvio argentino que acabar\u00eda con los causantes de las iniquidades que sufr\u00edan los indios y los gauchos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed dec\u00eda el \u201cTata Dios\u201d y as\u00ed repet\u00eda P\u00e9rez, un hombre de aspecto recio y de actitudes violentas, contrarias a los modos afables de su maestro, pues a pesar de su filosa lengua y de sus augurios pavorosos, \u201cEl Tata Dios\u201d pose\u00eda maneras amigables. P\u00e9rez y otros seguidores fueron a buscar en los campos a adherentes a la causa de la salvaci\u00f3n. Entre el 30 y 31 de diciembre, mientras la mayor\u00eda se preparaba para la fiesta de a\u00f1o nuevo, en el rancho de Pe\u00f1alverde, como se llamaba al lugar donde viv\u00eda P\u00e9rez y su familia,&nbsp;<strong>se reunieron peones, gauchos, vagos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/ZuX_gOs_VCBx2pXtsCmO3ikk_Pc=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/LQDB7CGELRB5ZCHROQ4YF2DIFA.jpeg\" alt=\"La banda de Ger\u00f3nimo de Solan\u00e9, alias &quot;Tata Dios&quot;.\"\/><figcaption>La banda de Ger\u00f3nimo de Solan\u00e9, alias &#8220;Tata Dios&#8221;.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez hablaba en nombre de \u201cEl Tata Dios\u201d.&nbsp;<strong>Tandil, seg\u00fan P\u00e9rez, ser\u00eda borrada de la faz de la tierra&nbsp;<\/strong>y surgir\u00eda un nuevo sitio que a\u00fan no ten\u00eda nombre. Hab\u00eda que salir a exterminar a los enemigos de Dios, a los gringos malignos, y distribuy\u00f3 un arsenal m\u00e1s bien primitivo entre esos hombres y les dio cintas granates para colocar en su indumentaria. Salieron a matar y a robar P\u00e9rez y Guti\u00e9rrez los arengaban a hacerlo sin asco. \u201c!Maten\u2026 Maten siendo gringos y vascos!\u201d. Pero no s\u00f3lo ellos dirig\u00edan. Ten\u00edan su peque\u00f1a guardia con Jos\u00e9 Mar\u00eda Trejo, que era muy pegado a P\u00e9rez, al igual que Juan Molina. Hab\u00eda un sargento de la Guardia Nacional, Pedro Rodr\u00edguez, y hasta un teniente, Mario P\u00e9rez. Este grupo mostraba su&nbsp;<strong>voluntad por matar a hombres y mujeres y robar.&nbsp;<\/strong>No era necesario mayores indagaciones para advertir que se trataba de&nbsp;<strong>bandidos de la peor ralea<\/strong>&nbsp;que realizaron una fenomenal puesta en escena con aquello de las profec\u00edas milenaristas de un penoso santero. Nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La partida se dividi\u00f3 en tres grupos<\/h2>\n\n\n\n<p>De los tres grupos, uno que ocup\u00f3 la plaza principal de Tandil y los accesos al pueblo, otro que cop\u00f3 el juzgado para buscar m\u00e1s armas, y otro m\u00e1s que estar\u00eda en las afueras de Tandil, esperando al resto. La facci\u00f3n que entr\u00f3 al pueblo hacia la plaza no encontr\u00f3 un solo polic\u00eda de ronda. \u00a1Era A\u00f1o Nuevo! La cuadrilla que se dirigi\u00f3 al calabozo del juzgado lo rode\u00f3 y ocup\u00f3 sin problemas. Un sargento con sus guardias, muertos de miedo, dej\u00f3 hacer y los bandidos&nbsp;<strong>se llevaron algunas armas y tambi\u00e9n al \u00fanico prisionero que hab\u00eda<\/strong>, un indio llamado Nicol\u00e1s Olivera. El grupo del juzgado se uni\u00f3 al de la plaza. Gritaban, bland\u00edan sus armas y fue entonces que encontraron al organillero italiano. Abandonaron su cad\u00e1ver y se unieron al tercer grupo que estaba en las afueras y todos se dirigi\u00e9ndose hacia el norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Los asesinos cabalgaron algo m\u00e1s de un kil\u00f3metro y medio cuando divisaron dos caravanas de carretas tiradas por bueyes que estaban detenidas. Los viajeros, todos vascos, dorm\u00edan. Las rodearon y se metieron en las carretas a los gritos y revoleando las picas, los sables y empu\u00f1ando cuchillos. Los degollaron uno por uno.&nbsp;<strong>Mataron a doce<\/strong>&nbsp;mientras robaban todo lo que les parec\u00eda de valor. Nueve vascos murieron en el acto y tres quedaron agonizando. Cuando la \u00faltima garganta fue abierta salieron de las caravanas y continuaron hacia el norte. Llegaron hasta la tienda del vasco Vicente Leanes que al verlos venir tranc\u00f3 la puerta. Se la tiraron abajo. Leanes estaba casado con una argentina, Tomasa, a la que no tocaron, pero a su marido le disparon, igual que a su empleado, un joven italiano. Salieron como hab\u00edan entrado, a los gritos, manchados de sangre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/BaBUz7ZHOQZig5BmtUamly_ZFig=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/LEYXPIISLZHPLMEQJK4TFTB6BY.jpeg\" alt=\"Parte de los seguidores de Solan\u00e9 que cometieron la matanza en Tandil.\"\/><figcaption>Parte de los seguidores de Solan\u00e9 que cometieron la matanza en Tandil.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante estaba la estancia del ingl\u00e9s Henry Thompson, que ten\u00eda un almac\u00e9n atendido por una pareja de escoceses reci\u00e9n casados, William Bigson Smith, de 25 a\u00f1os, y su mujer, Helen Watt Brown, de 23. El matrimonio no se hab\u00eda dado cuenta que llegaban desconocidos a caballo hasta que su empleado, William Stirling, otro escoc\u00e9s, les avis\u00f3. Stirling abri\u00f3 la puerta y fue baleado, un par de asesinos desmont\u00f3 y, adem\u00e1s, lo apu\u00f1al\u00f3 y degoll\u00f3. La pareja quiso escapar por la parte de atr\u00e1s del almac\u00e9n pero los alcanzaron y los acuchillaron hasta que les cortaron el cuello<strong>&nbsp;hasta casi separarles la cabeza.<\/strong>&nbsp;Inspeccionaron el almac\u00e9n como ratas en busca de comida. Buscaban oro o valores f\u00e1ciles de transportar. La luz del d\u00eda los sorprendi\u00f3 en ese saqueo. Hab\u00edan pasado unas cinco horas desde que asesinaran al organillero italiano en la plaza principal de Tandil, inspirados por el \u201cTata Dios\u201d, que todo lo ve\u00eda, y la misi\u00f3n a\u00fan cobrarse m\u00e1s sangre antes para que la tierra argentina fuera salvada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La figura del \u201cTata Dios\u201d era la de un profeta b\u00edblico<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cTata Dios\u201d era algo as\u00ed como un&nbsp;<strong>ap\u00f3stol de las llanuras nacionales.<\/strong>&nbsp;Vest\u00eda un largo poncho pampa de colores claros, dibujos y guardas que dejaban ver sus pies calzados con r\u00fasticas sandalias. Larga barba blanca, como sus cabellos lacios que le llegaban hasta la cintura. No hab\u00eda ruidos a su alrededor como si el recorte de su figura distorsionara el tiempo y el espacio en una halo subyugante de extra\u00f1a quietud y silencio. Sus ac\u00f3litos estaban convencidos que el aire se mov\u00eda con mas lentitud cuando el \u201cTata\u201d se desplazaba. Era alto y su mirada fulminaba. No era de largos discursos debido a que ten\u00eda una&nbsp;<strong>evidente carencia de ideas y palabras<\/strong>. Su voz pod\u00eda ser atronadora o tan c\u00e1lida como la de un padre aconsejando a su hijo. Era de piel oscura y el contraste con sus cabellos acaso hicieran que su mirada fuese a\u00fan m\u00e1s penetrante. Tendr\u00eda unos 50 a\u00f1os terrenales o todos los a\u00f1os de todos los tiempos. Era un padre para muchos y por eso le dec\u00edan \u201cTata\u201d. Pero&nbsp;<strong>era un enviado de Dios o acaso Dios en persona&nbsp;<\/strong>y por eso era \u201cTata Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gauchos que formaban su comunidad aseguraban que era&nbsp;<strong>un ser divino<\/strong>; un hombre divino que curaba enfermedades, asist\u00eda y consolaba a los desvalidos, dirig\u00eda la vida de familias enteras, amaba a los ni\u00f1os y&nbsp;<strong>odiaba al gringo, al blanco<\/strong>, con todas sus fuerzas porque el blanco era, seg\u00fan predicaba, las causa de todos los males. Los gringos deb\u00edan ser exterminados pues su naturaleza diab\u00f3lica les imped\u00eda ser convertidos. Sin embargo, los gringos que sus hombres mataban eran pobres, trabajadores rurales, comerciantes, pero de todas maneras su sangre deb\u00eda ser derramada en&nbsp;<strong>una de las matanzas m\u00e1s salvajes de que se tenga memoria en la Argentina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sus hombres no atacaron ni al funcionario blanco ni al estanciero ni a los militares, s\u00f3lo al gringo pobre. \u00bfPor qu\u00e9? Su predica no era contra la opresi\u00f3n, ni contra las levas indiscriminadas y brutales ni contra la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. El pensamiento de \u201cEl Tata Dios\u201d permaneci\u00f3 siempre confuso. Hablaba de una salvaci\u00f3n colectiva s\u00f3lo para el grupo de creyentes. Esa salvaci\u00f3n era terrenal porque no ocurrir\u00eda en el cielo ni con intervenci\u00f3n del cielo sino aqu\u00ed, en el suelo que todos conoc\u00edan.&nbsp;<strong>Sus seguidores lo adoraban.<\/strong>&nbsp;La felicidad de sus rostros se sobrepon\u00eda a los dolores, enfermedades y penurias de esta vida cuando \u201cEl Tata Dios\u201d se les acercaba y estiraba la mano para ser besada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tn.com.ar\/resizer\/v3qpDodFBjfedmkUs3TyLIePXjE=\/767x0\/smart\/filters:format(webp)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/artear\/SD6YS6ZLRJCJHJBR2CM7UKJJWE.jpeg\" alt=\"Sepulcro de la familia Chapar, de origen franc\u00e9s, asesinada por los hombre de Tata Dios.\"\/><figcaption>Sepulcro de la familia Chapar, de origen franc\u00e9s, asesinada por los hombre de Tata Dios.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Andaba casi siempre con la cabeza gacha, ce\u00f1udo. Se acercaba al necesitado, al tullido, y le colocaba una mano en la cabeza. Era la manera de lograr la sanaci\u00f3n. A veces acompa\u00f1aba la imposici\u00f3n de manos con palabras reconfortantes o solamente hablaba al o\u00eddo de sus fieles. Realizaba gestos en c\u00e1mara lenta y&nbsp;<strong>jam\u00e1s ped\u00eda nada a cambio<\/strong>, excepto que hicieran una ofrenda a la Virgen de Luj\u00e1n, imagen que ten\u00eda en su propia habitaci\u00f3n. Curaba a varones, a mujeres, a animales, transformaba el clima, reviv\u00eda plantas, cambiaba el ambiente. \u00a1Qu\u00e9 sab\u00edan esos de la ciudad!<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia comienzos de 1871 muy pocos sab\u00edan qui\u00e9n era \u201cTata Dios\u201d. Por entones Tandil era una sociedad rural en expansi\u00f3n. Todav\u00eda los gauchos robaban para su propio consumo cuando esa actividad estaba prohibida en la mayor\u00eda del territorio de la provincia de Buenos Aires. Pero en Tandil, con tal que el cuero del animal fuera entregado al propietario, todo segu\u00eda como siempre. El alambrado para delimitar campos se incorpor\u00f3 tarde. En las afueras, hab\u00eda estancias muy grandes para la cr\u00eda de ovejas y vacas mientras que los peones y los gauchos viv\u00edan en chozas. Inmigrantes y gauchos no compet\u00edan directamente por el trabajo pero no se llevaban bien, y parec\u00eda que los extranjeros estuvieran un paso m\u00e1s adelante. Cuando eran due\u00f1os de pulper\u00edas, el gaucho era su deudor.<strong>&nbsp;La presencia de los extranjeros iba imponiendo cambios en el modo de vida<\/strong>. Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, por ejemplo, no se opon\u00eda a las colonias agr\u00edcolas de inmigrantes pero pensaba que era m\u00e1s urgente establecer colonias de argentinos nativos para darles trabajo y sacarles a la polic\u00eda de las espaldas, que los persegu\u00eda por vagos. En esta compleja sociedad, vino a hacer su incursi\u00f3n Solan\u00e9 o \u201cTata Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De \u00e9l se dec\u00eda que era&nbsp;<strong>boliviano, que era chileno<\/strong>, que era un \u201czambo chileno\u201d o que ven\u00eda de alg\u00fan lugar desconocido del interior del pa\u00eds. S\u00ed se sab\u00eda que se hab\u00eda presentado ya como profeta en los campos de Santa Fe. Nunca se supo con certeza por qu\u00e9 las autoridades santafesinas lo echaron de la provincia. Su rastro reaparece en Entre R\u00edos, donde algunos gauchos le asignaban curaciones extraordinarias. El \u201cTata Dios\u201d cura pero tambi\u00e9n&nbsp;<strong>necesita ser obedecido&nbsp;<\/strong>de lo contrario las curaciones no se producir\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTata Dios\u201d vivi\u00f3 un tiempo el Tapalqu\u00e9 y despu\u00e9s en Azul. Ten\u00eda seguidores donde fuera pero en noviembre de 1871, justamente en Azul,&nbsp;<strong>lo metieron en la c\u00e1rcel por practicar la medicina sin t\u00edtulo o permiso<\/strong>. El m\u00e9dico policial Alejandro Bird fue contundente en su informe: el llamado \u201cTata Dios\u201d no s\u00f3lo praticaba la medicina sin tener ning\u00fan conocimiento sino que enga\u00f1aba a la gente humilde e ignorante del campo. Solan\u00e9 se defendi\u00f3 admitiendo que le hab\u00eda dado algunos yuyos medicinales a quienes se los hab\u00edan solicitado pero que jam\u00e1s dijo que era m\u00e9dico. Reconoci\u00f3 ser&nbsp;<strong>analfabeto&nbsp;<\/strong>o casi: sab\u00eda leer apenas pero no escribir. La situaci\u00f3n en Azul con el arrestro de Solan\u00e9 no fue f\u00e1cil porque algunos de sus seguidores amenazaron con rescatarlo por la fuerza. El juez de Paz, temoroso, lo dejo en libertad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El consultorio de \u201cTata Dios\u201d en Tandil<\/h2>\n\n\n\n<p>Apenas sali\u00f3 de la prisi\u00f3n se fue a Tandil invitado por Ram\u00f3n Rufo G\u00f3mez. La raz\u00f3n de esa invitacion fue probar si los poderes de \u201cTata Dios\u201d pod\u00edan curar los recurrentes dolores de cabeza de la mujer de G\u00f3mez, Rufina P\u00e9rez. Las cosas marcharon mejor para la mujer y G\u00f3mez le permiti\u00f3 a Solan\u00e9 establecerse en la estancia \u201cLa Argentina\u201d y luego le adjudic\u00f3 el puesto La Rufina. All\u00ed fue con tres asistentes. Al poco tiempo, convirti\u00f3 el lugar en su consultorio o sanatorio.&nbsp;<strong>Curaba, profetizaba, describ\u00eda el futuro y se comunicaba con los esp\u00edritus<\/strong>. Como un moderno manosanta, atra\u00eda a cientos de fieles, lisiados, necesitados, enfermos de toda especie, gente desesperada por los m\u00e1s diversos motivos. La cantidad de personas que iba a verlo era tal que hasta el juez de Paz Figueroa le pidi\u00f3 que suspendiera sus actividades y dispersara a sus seguidores por razones de seguridad. \u201cTata Dios\u201d le hizo caso. G\u00f3mez, su patr\u00f3n, se convenci\u00f3 que Solan\u00e9 era un hombre razonable y para nada violento.<\/p>\n\n\n\n<p>En alguna ocasi\u00f3n, dec\u00eda G\u00f3mez, lo escuch\u00f3 hablar de los&nbsp;<strong>extranjeros&nbsp;<\/strong>y dec\u00eda que eran personas que se aprovechaban del pa\u00eds y advert\u00eda que los&nbsp;<strong>masones&nbsp;<\/strong>eran personas malas, sin religi\u00f3n. G\u00f3mez afirm\u00f3 que jam\u00e1s hab\u00eda escuchado a Solan\u00e9 que hab\u00eda que matarlos ni que incitara a nadie a hacerlo. Pero al poco tiempo de establecerse en Tandil, junto con sus m\u00e1s cercanos disc\u00edpulos, Jacinto P\u00e9rez, a quien le dec\u00eda \u201cEl Adivino\u201d, y Cruz Guti\u00e9rrez, dio su mensaje. \u201cSoy el Salvador de la Humanidad. Soy el enviado de Dios.&nbsp;<strong>Es hora de matar a los gringos francmasones y de terminar con las autoridades<\/strong>. Abramos las c\u00e1rceles y devolvamos la libertad a nuestros amigos. Cuando hayamos terminado la misi\u00f3n, se hundir\u00e1 la tierra cerca de Tandil y cartigar\u00e1 a qui\u00e9nes se nieguen a escuchar la voz de su profeta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTata Dios\u201d no particip\u00f3 del recorrido de salvaci\u00f3n por medio de la sangre y el robo del 1 de enero de 1872. La banda con sus seguidores, encabezados por P\u00e9rez, despu\u00e9s de matar a los escoseses, se dirigi\u00f3 al negocio del vasco franc\u00e9s Jean Chaparro o Chapar, seg\u00fan el apellido original. Le dijeron una mentira a Chaparro: que quer\u00edan cambiar los caballos porque hab\u00eda unos delincuentes que hab\u00edan salido al campo a matar gente y que P\u00e9rez y los suyos los segu\u00edan. Chaparro nunca pens\u00f3 que los asesinos fuesen esos ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>El juez de paz Juan Figueroa hab\u00eda ordenado al comandante de la Guardia Nacional Jos\u00e9 Ciriaco G\u00f3mez que los&nbsp;<strong>atrapara<\/strong>. Los guardias no llegaron a tiempo para evitar que los asesinos, al enga\u00f1ar a Chaparro, lo atravesaran con una lanza. Mataron tambi\u00e9n a sus dos hijas de 4 y 5 a\u00f1os. La mujer del vasco franc\u00e9s ten\u00eda en sus brazos a su hijo de 5 meses pero se lo arrancaron y la mataron tambi\u00e9n. Les cortaron el cuello a todos pero a la hija de cinco a\u00f1os adem\u00e1s le pegaron un tiro. A los empleados tambi\u00e9n los degollaron. Uno de ellos era una chica de 16 a\u00f1os que viol\u00f3 el \u201c\u00d1ato\u201d Ramos antes de asesinarla. Eran las 10 de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Clientes y viajeros que pasaron por el lugar en el momento de la masacre fueron asesinados de la misma forma. En total en lo de Chapar o Chaparro la \u201cpartida divina\u201d&nbsp;<strong>asesin\u00f3 a 18 personas entre hombres, mujeres y chicos<\/strong>, 14 de ellos degollados con la cabeza separada casi completamente de los cuerpos. El indio que hab\u00edan liberado de la c\u00e1rcel del juzgado de Tandil, Olivera, al inicio de todo, se fue superando como asesino.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo de Chapar se fueron a buscar al estanciero vasco Ram\u00f3n Santamarina para matarlo tambi\u00e9n pero no lo encontraron. Cambiaron caballos y tomaron mate. Ninguno se lav\u00f3 la sangre de sus v\u00edctimas que para entonces sumaban 36:&nbsp;<strong>16 franceses, 10 espa\u00f1oles, tres brit\u00e1nicos, dos italianos y cinco argentinos a los que creyeron extranjeros en la barah\u00fanda de forcejeos, lanzasos, tiros, deg\u00fcellos, corridas y brutalidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La ca\u00edda de la banda del \u201cTata Dios\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La mateada en lo de Santamarina les dio tiempo a los hombres del comandante G\u00f3mez de alcanzarlos en ese lugar. G\u00f3mez no les pedir\u00eda ni que se rindieran. Sab\u00eda lo que hab\u00edan hecho y sab\u00eda lo que \u00e9l quer\u00eda hacer. Distribuy\u00f3 a sus hombres con sigilo y orden\u00f3 que abrieran fuego a discreci\u00f3n contra los delincuentes. Los asesinos corrieron de aqu\u00ed para all\u00e1, buscando un lugar donde refugiarse sin saber bien de d\u00f3nde proven\u00edan los disparos. Era un gran pandem\u00f3nium para ellos, esta vez enfrentados a una tropa que los ten\u00eda en la mira. G\u00f3mez repiti\u00f3 a sus hombres la misma orden: \u201c!Maten!&#8230;.!Maten!\u201d. Los asesinos buscaron escapar hacia Chapalcot\u00fa. En la huida, Jacinto P\u00e9rez corr\u00eda, giraba y disparaba pero fue alcanzado y cay\u00f3 muerto.&nbsp;<strong>Los hombres de G\u00f3mez mataron a diez fieles de \u201cTata Dios\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A los sobrevivientes, los ataron y los llevaron a Tandil. Debieron protegerlos para que los vecinos no los mataran. Hasta hab\u00eda quienes ten\u00edan preparadas las sogas para ahorcarlos. El 13 de enero, cayeron otros dos asesinos en las sierras. En total detuvieron a 28, entre los que se encontraba Solan\u00e9 o \u201cTata Dios\u201d, ahora&nbsp;<strong>engrillado&nbsp;<\/strong>y con un guardia permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los extranjeros se armaban en la creencia que el ataque se reiterar\u00eda y hab\u00eda mucha desconfianza hacia el juez Figueroa porque dec\u00edan que siendo argentino lo dejar\u00eda libre. Algunos extranjeros se concentraron cerca de la prisi\u00f3n. Sobre la medianoche del 5 al 6 de enero de 1872, desde la ventana de la celda donde estaba alojado, le dispararon.&nbsp;<strong>Solan\u00e9 cay\u00f3 muerto<\/strong>. Nadie vio nada.<\/p>\n\n\n\n<p>En el juicio contra los asesinos que fueron detenidos, se conden\u00f3 a Cruz Guti\u00e9rrez y a Esteban Lazarte a la&nbsp;<strong>pena de muerte<\/strong>. Los dos fueron fusilados en la plaza de Tandil el 13 de setiembre de 1872 ante 800 personas, todos extranjeros, que vivaban y lloraban. Juan Villalba recibi\u00f3 igual pena pero muri\u00f3 en la celda. Otros siete fueron condenados a&nbsp;<strong>15 a\u00f1os de c\u00e1rcel<\/strong>&nbsp;y los dem\u00e1s a penas menores.&nbsp;<strong>Quince fueron absueltos.<\/strong>&nbsp;La defensa fue realizada por un abogado uruguayo, Tomas Aguirre, que habl\u00f3 de generalidades sobre la situaci\u00f3n del gaucho, sobre la opresi\u00f3n, pero no desarroll\u00f3 ning\u00fan argumento jur\u00eddico. La Corte Suprema confirm\u00f3 las sentencias el 29 de agosto de 1872.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que el \u201cTata Dios\u201d fue enterrado en las puertas del viejo cementerio municipal (bajo la actual Plaza Moreno), para que fuese\u00a0<strong>pisoteado\u00a0<\/strong>por quienes llegaban al lugar. Y que se lo enterr\u00f3\u00a0<strong>de pie<\/strong>\u00a0con la finalidad de que no pudiera descansar en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: TN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El galope de los caballos, los gritos de guerra de los jinetes tales como: \u201c!Viva la religi\u00f3n!\u201d o \u00a1Viva la rep\u00fablica!\u201d trastornaron la noche, una noche muy especial porque eran&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55900,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-55895","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55895"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55902,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55895\/revisions\/55902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}