{"id":63570,"date":"2023-05-28T17:06:50","date_gmt":"2023-05-28T20:06:50","guid":{"rendered":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/?p=63570"},"modified":"2023-05-28T17:06:54","modified_gmt":"2023-05-28T20:06:54","slug":"rata-blanca-en-corrientes-un-show-vital-en-tiempos-de-artificialidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/corrientesdetarde.com\/index.php\/sociales\/rata-blanca-en-corrientes-un-show-vital-en-tiempos-de-artificialidades\/","title":{"rendered":"Rata Blanca en Corrientes: un show vital en tiempos de artificialidades"},"content":{"rendered":"\n<p>La banda de Adri\u00e1n Barilari y Walter Giardino present\u00f3 un espect\u00e1culo que no cay\u00f3 en la mera nostalgia. El power \u00e9pico, las letras fascinantes, la poes\u00eda urbana y el mensaje de resistencia resucitaron el esp\u00edritu del rock en la era del autotune.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;\u00a1Tiempos violentos! Est\u00e1n aqu\u00ed\u2026 \u00a1Siente su aliento! Que hoy van por ti&#8221;. Con esa primera advertencia adosada a una frase cantada al galope de una atronadora distorsi\u00f3n, Rata Blanca plant\u00f3 bandera. Porque los tiempos actuales no solo son violentos sino tambi\u00e9n una era de artificialidades, de nuevos beneficios, claro, pero tambi\u00e9n de un riesgo constante de suplantar lo aut\u00e9ntico. Por eso, lo crudo, lo vital, lo visceral, fueron ingredientes primarios de un conjuro especial que trajo una m\u00e1gica noche a la ciudad, de mucho power, pero tambi\u00e9n de \u00e9pica resistencia personal y colectiva a estos tiempos violentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rata Blanca, con m\u00e1s de 35 a\u00f1os de carrera, parad\u00f3jicamente no se qued\u00f3 en la historia. Y aunque su repertorio est\u00e9 repleto de cl\u00e1sicos, ese clasicismo roquero los lleva m\u00e1gicamente a generar una eterna renovaci\u00f3n a s\u00ed mismo. Un bucle rejuvenizador que parece alimentarse de la energ\u00eda que emana de los t\u00faneles sonoros al que sumergen a las masas en cada uno de sus shows cuasi perfectos, como el que brindaron en Corrientes el s\u00e1bado 20 de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario, un combo magn\u00edfico: la voz inigualable de Adri\u00e1n Barilari cabalgando sobre la afilada distorsi\u00f3n de la guitarra del virtuoso Walter Giardino, junto con un tr\u00edo con v\u00e9rtices firmes que complementan todo a la perfecci\u00f3n, con Danilo Moschen (en teclados), Fernando Scarcella (en bater\u00eda) y Pablo Motyczak (en el bajo).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, el quinteto originario del Bajo Flores, Buenos Aires, present\u00f3 canciones del \u00faltimo \u00e1lbum &#8220;Tormenta el\u00e9ctrica&#8221; y de las otras grandes obras grabadas en las distintas etapas por las que atraves\u00f3 este grupo, que ya es toda una referencia del rock argentino. De all\u00ed un poco de esa poci\u00f3n roquera que nunca falla y que termina con un p\u00fablico rendido a sus pies, satisfecho, atravesado por la tormenta el\u00e9ctrica (perfecta) de un rock potente que en la vida renueva energ\u00edas\u2026 y esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron 120 minutos de un shows que pese a los siempre inoportunos problemas de sonido, dej\u00f3 en Corrientes otro paso demoledor de la Rata, completando toda una trilog\u00eda exquisita para sus fans locales y de la regi\u00f3n, articul\u00e1ndose perfectamente con los recordados shows en el Tarag\u00fc\u00ed Rock de septiembre de 2016 y, antes, en toda esa fiesta que desataron a puro decibeles en el Club San Mart\u00edn, en octubre de 2013.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Noche de metal<\/h2>\n\n\n\n<p>&#8220;Olee, olee, oleee, Rataa, Rataaa&#8221;, cant\u00f3 a coro la impaciente fila de fans que se extendi\u00f3 por m\u00e1s de 200 metros a 30 minutos de la hora se\u00f1alada para el show, pero todav\u00eda con puertas cerradas y un retrasado dispositivo policial de ingreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese s\u00e1bado lluvioso en la primera parte de la jornada, muchos espectadores estuvieron esperando dos horas para ingresar. Una amansadora solo tolerada por la charla amiga y las an\u00e9cdotas de recitales salidos del t\u00fanel del tiempo, matizadas con esa particular atm\u00f3sfera parrillera del infaltable puesto de chorip\u00e1n, siempre vecino del punto de venta de remeras roqueras y gorras dispuestas en prolijas filas sobre el h\u00famedo piso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasadas las 21 se abri\u00f3 el port\u00f3n y la marea negra (por la mayor\u00eda enfundada en remeras, buzos y camperas de cuero del folclore metalero) empez\u00f3 a ingresar mostrando uno a uno el QR del ticket de entrada comprado por internet. Luego de cruzar esa especie de pasillo conformado por gente de seguridad y superar el siempre fastidioso cacheo policial, se pudo acceder al enorme galp\u00f3n del complejo &#8220;Concepto Yapir\u00e9&#8221;, por avenida Alfons\u00edn, en los viejos terrenos del ex hip\u00f3dromo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que el show se mud\u00f3 sobre la marcha al amplio lugar techado que funciona habitualmente como sal\u00f3n de fiesta y boliche. Las lluvias de la ma\u00f1ana y la siesta obligaron a los organizadores a cambiar el escenario, ya que en principio estaba resuelto utilizar el campo abierto de la parte de atr\u00e1s del predio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin lluvias nocturnas, pero ya con todo el fuego de los fans por ver a Rata, r\u00e1pidamente el lugar comenz\u00f3 a llenarse. En la previa: muchas selfies y tambi\u00e9n mucho movimiento en la barra, como para amenizar la espera. En el vip como en campo, fans de todas las edades. Gente de m\u00e1s de 50 que aliment\u00f3 su rock desde los inicios de la banda, hasta adolescentes cultivando el legado de sus padres, muchos de ellos tambi\u00e9n presentes, rememorando la era dorada del grupo. Tres generaciones juntas en un concierto que prometi\u00f3 y cumpli\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diarioepoca.com\/content\/bucket\/4\/1299064w380h238c.jpg.webp\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero para eso, primero hab\u00eda que pasar una eterna hora de espera. Ante tanta ansiedad, sirvi\u00f3 bastante el hecho de que suenen varios cl\u00e1sicos del rock por los altoparlantes y el clima en el galp\u00f3n repleto lleg\u00f3 a la temperatura ideal como para que 15 minutos de las 22 suba finalmente Rata Blanca.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8220;Un poco de rocanrol&#8221;<\/h2>\n\n\n\n<p>Empez\u00f3 a sonar la intro de &#8220;Michell, odia la oscuridad&#8221; (del disco &#8220;La llave de la puerta secreta&#8221;) y de inmediato se form\u00f3 sobre las cabezas una pared de luminosos ladrillos con cientos de celulares filmando el ingreso de la banda. Ah\u00ed la advertencia inicial en sus letras: &#8220;\u00a1Tiempos violentos! Est\u00e1n aqu\u00ed\u2026 \u00a1Siente su aliento! Que hoy van por ti&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, con un riff del metal ochentoso lleg\u00f3 &#8220;Solo para amarte&#8221; y todo volvi\u00f3 al punto de partida: ese tema es emblem\u00e1tico del primer disco de Rata, grabado en 1988 con la voz de Sa\u00fal Blanch (a quien suceder\u00eda Barilari en el segundo \u00e1lbum). &#8220;Besar tu cuerpo de la cabeza a los pies, te pon\u00e9s fuera de voz. D\u00edas sin tiempo, noches de pasi\u00f3n, alimentan nuestro amor. Mi refugio son tus brazos, dame abrigo por favor, saca el fr\u00edo de mi cuerpo y mi dolor&#8221;, corearon viejos metaleros.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Muuuyy bueeenas nooochess Cooorrrrientesssss. \u00a1\u00a1\u00a1C\u00f3mo est\u00e1n!!!&#8221;, fueron las primeras palabras de Adri\u00e1n para dar la bienvenida al show. &#8220;Bueno, carajo&#8230; vamos a hacer un poco de rocanrol&#8221;, anunci\u00f3 y a partir de all\u00ed una cataratas de cl\u00e1sicos para todas las edades.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Agord, la bruja&#8221;, eyect\u00f3 al p\u00fablico sin descanso, un tema escrito sobre la drogadicci\u00f3n aunque sin hacer referencias directas (&#8220;Agord&#8221; es &#8220;Droga&#8221; escrito al rev\u00e9s). &#8220;Agord, la bruja que lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed, busca cerebros para destruir. Miles de zombies son su corte, hay tontos que ya perdieron la raz\u00f3n&#8221;, dice en el comienzo de la canci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi sin respiro hicieron &#8220;Volviendo a casa&#8221;. Ese tema del disco &#8220;El camino del fuego&#8221; (2002) anudado al rock barrial y proletario que palmea, acompa\u00f1a y da esperanzas. &#8220;Hoy voy regresando hacia mi hogar; la noche est\u00e1 llegando y el ruido del tren me adormeci\u00f3. Hoy, igual que un perro trabaj\u00e9, para llevar a casa algo de dinero y el dolor, de la dura ciudad. De ti, beber\u00e9 un poco de paz; es todo tan veloz, ven por favor&#8221;, cant\u00f3 Adri\u00e1n para luego corearse hasta el cansancio: &#8220;Angel\u2026 ella es un \u00e1ngel. Tiene la llave que devuelve la ilusi\u00f3n&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Olee ooolee oleeoleee, rataaa rataaaa&#8221;, fue la primera reacci\u00f3n del p\u00fablico embestido por el potente inicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Barilari- Giardino y compa\u00f1\u00eda continuaron con otras gemas roqueras como &#8220;La otra cara de la moneda&#8221; y &#8220;Talism\u00e1n&#8221;, para luego dar paso a &#8220;La canci\u00f3n del Guerrero&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa oda a la lucha eterna por la verdad, pilar del disco &#8220;El camino del fuego&#8221; (2002), dice: &#8220;Todos me reprochan lo que hice, pero nadie dice una verdad aqu\u00ed. Piensan que la vida es eterna, creen tener todo, pero no es as\u00ed. Y hace falta valor para poder continuar cargando este peso en soledad&#8221;, expresa el tema en el comienzo. &#8220;Mudo, ciego, necio, hombre tonto, cuando abras los ojos muy tarde ser\u00e1&#8221;, advierte para luego desafiar: &#8220;Estoy esperando la revancha, no podr\u00e1n vencerme soy la realidad. La batalla ser\u00e1 digna como la verdad. He luchado siempre hasta el final&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los presentes sin dudas sent\u00edan ser guerreros apretando un pu\u00f1o y enfundando una imaginaria espada en la otra mano. Pero no hubo descanso en la guerra y apareci\u00f3 &#8220;Callejero&#8221;, otra canci\u00f3n de la primera \u00e9poca y como met\u00e1fora de un brindis por la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segmento m\u00e1s calmo lleg\u00f3 con &#8220;Ella&#8221;, una balada grabada en 1997, que a pura poes\u00eda descomprimi\u00f3 el incendio generado en el p\u00fablico por el demoledor bloque del comienzo que fue apote\u00f3tico pese al notorio problema de sonido que puso en segundo y hasta en un tercer plano la incomparable voz de Adri\u00e1n. Un sacrilegio. Algo que nadie pudo entender.<\/p>\n\n\n\n<p>Cl\u00e1sicos de cl\u00e1sicos<br>La serenidad inmersa en un ambiente de luces azules y guitarra m\u00e1s ac\u00fastica, apenas dur\u00f3 los cuatro minutos del tema y despu\u00e9s se iniciar\u00eda el segmento final en el que Rata Blanca descarg\u00f3 todo su arsenal. Y lo hizo con las canciones que todos esperaban.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diarioepoca.com\/content\/bucket\/5\/1299065w380h238c.jpg.webp\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>&#8220;Guerrero del Arco Iris&#8221; se cant\u00f3 de punta a punta. El tema archiconocido integra el tercer \u00e1lbum de estudio del grupo editado en 1991, en plena c\u00faspide de su carrera. Pero lo distintivo es que marc\u00f3 ya hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os una conciencia ambiental, cuando muy pocos hablaban de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Sufriendo nuestra inconsciencia, tal vez pueda morir. La tierra hoy se desangra. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s sin su existir? Ay\u00fadame, tu ser tambi\u00e9n es de este mundo. Tus hijos no podr\u00e1n vivir entre el dolor&#8221;, interpela.<\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato, Rata propuso m\u00e1s v\u00e9rtigo con &#8220;Amo del camino&#8221;, una infaltable oda a la velocidad y los fierros ligada hist\u00f3ricamente al rock. La potencia de ese motor Rolls-Royce que tiene de voz Adri\u00e1n hizo que todo sea fren\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del show mostr\u00f3 que sigue m\u00e1s vigente que nunca. Perfecto, fuerte y potente\u2026 hasta incluso pudo maniobrar como el mejor piloto del mundo los enormes socavones -provocados por los malditos desajustes de sonido- que se les present\u00f3 en el camino. Sali\u00f3 ileso y fue podio sin dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed llegaron a la recta final del show con la infaltable &#8220;Mujer amante&#8221;. Ese archicl\u00e1sico hit que describe en el fragmento inicial: &#8220;Siento el calor de toda tu piel en mi cuerpo otra vez. Estrella fugaz, enciende mi sed. Misteriosa mujer&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Con las gargantas encendidas y casi al l\u00edmite, el coro del p\u00fablico sigui\u00f3 acompa\u00f1ando en &#8220;El c\u00edrculo de fuego&#8221;, &#8220;Endorfina&#8221; y &#8220;A\u00fan est\u00e1s en mis sue\u00f1os&#8221;. Una trilog\u00eda con el acelerador a fondo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La guitarra y los seis brazos<\/h2>\n\n\n\n<p><br>En todo momento, Giardino revalid\u00f3 su t\u00edtulo de enorme &#8220;Guitar Hero&#8221; y m\u00e1s\u2026 Esa enorme figura de 1,93 metro de altura, mezcla de rockstar de Los \u00c1ngeles de los 80 y de violero argento regando virtuosismo, despleg\u00f3 sobre el escenario su propio show. Por momento parec\u00eda haber cinco guitarristas en uno. Lo de Walter es \u00fanico, porque Walter es \u00fanico. Pero puede generar ese espejismo de aparecer como un enorme ser mitol\u00f3gico descargando una multiplicidad sonora, como si tuviera seis brazos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diarioepoca.com\/content\/bucket\/5\/1299135w380h230c.jpg.webp\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed, con esa magia, sobre el final llevaron al p\u00fablico a un mundo m\u00e1gico con &#8220;La leyenda del hada y el mago&#8221;. La inconfundible intro hizo puente para corear: &#8220;Cuenta la historia de un mago que un d\u00eda en su bosque encantado llor\u00f3. Porque a pesar de su magia no hab\u00eda podido encontrar el amor&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diarioepoca.com\/content\/bucket\/6\/1299136w380h197c.jpg.webp\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo mismo para la enorme escena cantada: &#8220;Fue en una tarde que el mago paseando en el bosque la vista cruz\u00f3 con la m\u00e1s dulce mirada que en toda su vida jam\u00e1s conoci\u00f3&#8221;. Y luego derivar en el segmento m\u00e1s tenso de la canci\u00f3n: &#8220;Y el mal que siempre existi\u00f3, no soport\u00f3 ver tanta felicidad entre dos seres. Y con su odio atac\u00f3, hasta que el hada cay\u00f3 en ese sue\u00f1o fatal de no sentir&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El hasta pronto<\/h2>\n\n\n\n<p><br>Entre guerreros medievales, conductores de b\u00f3lidos del sonido, con magos y hadas, lleg\u00f3 el final. Casi dos horas de un repaso por la historia de un grupo que est\u00e1 m\u00e1s presente que nunca, uniendo generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos momentos finales, desde el borde escenario, los cinco guerreros (o magos, como quieran) se abrazaron e inclinaron en reverencia a un p\u00fablico que no dejaba de aplaudir, gritar y filmar con sus celulares.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, sonrientes, satisfechos como la gente, se despidieron de Corrientes. Adri\u00e1n y Walter, esos dos hombres de 60 a\u00f1os que rejuvenecen en cada show, no dejaron de agradecer mirando a los ojos a cada fan.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diarioepoca.com\/content\/bucket\/7\/1299137w380h198c.jpg.webp\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>De esa manera tambi\u00e9n dijeron adi\u00f3s y hasta pronto. De esa forma se fue este grupo, mezcla de rockstars y sangrientos guerreros del rock, siempre dispuesto a dar batalla hasta el final en tiempos violentos y de Inteligencia Artificial. Sus armas: la m\u00fasica, la poes\u00eda y el sentimiento genuino, \u00fanico y natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre, por supuesto, con los brazos en alto y las espadas del rock brillando en la noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La banda de Adri\u00e1n Barilari y Walter Giardino present\u00f3 un espect\u00e1culo que no cay\u00f3 en la mera nostalgia. 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