El ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, confirmó que aún permanecen cerca de 400 evacuados. Destacó el trabajo articulado con el Municipio y el plan de obras que proyecta el Gobernador para evitar nuevas inundaciones.
En un contexto de emergencia hídrica que ha afectado a diversas localidades de la provincia, San Luis del Palmar se mantiene como el punto más crítico. En diálogo con la prensa, el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, detalló el despliegue del Gobierno provincial para contener a las familias damnificadas y anticipó que la asistencia se extenderá a las zonas rurales aisladas.
Asistencia alimentaria y sanitaria Desde el inicio de la contingencia, y bajo directivas del gobernador Gustavo Valdés, la cartera social ha hecho hincapié en la seguridad alimentaria. “Hicimos hincapié en la ayuda para que puedan cocinar, enviando no solo módulos secos sino también carne para la comida diaria de quienes están en los centros de evacuados”, explicó Irigoyen.
El operativo es integral: Salud Pública y el Ministerio de Seguridad (a través de la Policía y el 107) trabajan en conjunto con el hospital local. Además del alimento, el Ministerio de Desarrollo Social provee agua potable y elementos potabilizadores para prevenir enfermedades derivadas del estancamiento hídrico.
La cifra de evacuados actualmente ronda las 400 personas, a las que se suman un centenar de autoevacuados que comienzan un lento retorno a sus hogares. Sin embargo, la preocupación se traslada ahora al campo.

“Para este viernes visitaremos la zona rural donde todavía no se ha podido llegar con asistencia física, solo por comunicación. Hay muchísima agua y solo se puede acceder mediante canoa y botes”, señaló el Ministro. La cuenca del Riachuelo, que recibe el drenaje de unas 360 mil hectáreas es el foco de monitoreo constante de los técnicos de Defensa Civil.
Consultado sobre obras para una solución definitiva, Irigoyen fue enfático al mencionar que el Ejecutivo provincial ya evalúa soluciones de fondo.
“El Gobernador está planeando tomar decisiones concretas para que esta situación reincidente pueda moderarse a través de una futura obra de infraestructura”, afirmó.
El “día después”, mientras se aguarda que el cese de las lluvias permita el escurrimiento definitivo, el Gobierno ya prepara el operativo de retorno. Según indicó el Ministro, ya cuentan con los elementos de limpieza y desinfección necesarios para intervenir en las viviendas una vez que el agua baje por completo, trabajando en sintonía con el intendente local, Néstor Buján.