UN EVENTO DE INFRAESTRUCTURA EN PINAMAR REABRIÓ LA DISCUSIÓN SOBRE RESPONSABILIDADES Y SEGUROS

La aparición de un socavón de gran magnitud en el acceso a Pinamar, entre la ciudad y Ostende, volvió a encender señales de alerta en plena temporada de verano. El episodio, que tuvo amplia repercusión en la costa bonaerense, se originó a partir del colapso del terraplén de contención de una laguna de infiltración. Si bien el agua era tratada, la ruptura liberó una fuerte presión que arrastró barro, arena, ramas y sedimentos, socavando el terreno bajo la Ruta 11 y obligando a interrumpir el tránsito en un punto estratégico.

El socavón en el ingreso a Pinamar abrió interrogantes sobre infraestructura y seguros – Foto gentileza prensa
Las consecuencias se hicieron sentir de inmediato. El ingreso a la ciudad quedó seriamente afectado y durante varias horas fue necesario desviar la circulación por la vieja Interbalnearia desde Valeria del Mar hacia Pinamar, una situación que se extendió incluso hasta el día siguiente. En un contexto de alta afluencia turística, el impacto vial generó demoras y complicaciones tanto para residentes como para visitantes.

El avance del material arrastrado por el colapso también alcanzó a comercios de la zona. Un supermercado ubicado en las inmediaciones debió suspender su actividad durante toda una jornada, luego de que el barro y el agua ingresaran al playón y al interior del local. Empleados realizaron intensas tareas de limpieza para normalizar la operatoria, mientras se evaluaban los daños y la mercadería afectada.

El hecho se convirtió rápidamente en un caso de análisis dentro del marco de la acción de verano de Tiempo de Seguros. Fernando G. Tornatouno, especialista en seguros y uno de los impulsores de la iniciativa, señaló que el socavón “expone con claridad cómo una falla en una obra de contención puede derivar en un siniestro de múltiples efectos, que no se limita a un daño puntual sino que impacta en la circulación, la actividad comercial y la vida cotidiana”.

Desde el enfoque técnico del seguro, Marcelo Deve, también especialista e impulsor de la acción de verano, remarcó que estos episodios plantean interrogantes complejos en materia de coberturas. La interrupción de accesos, los daños derivados del arrastre de agua y sedimentos, y la afectación de la actividad comercial sin un daño estructural directo obligan a revisar con detenimiento las cláusulas de las pólizas. “No todos los contratos contemplan de la misma manera estos supuestos, y muchas coberturas operan como adicionales, por lo que el análisis debe ser caso por caso”, explicó.

Deve agregó que el episodio también abre el debate sobre las responsabilidades del Estado local en el mantenimiento y control de este tipo de infraestructuras, y sobre la eventual activación de pólizas de responsabilidad civil, siempre sujetas a los alcances y exclusiones previstas en cada contrato.

El análisis del socavón formó parte de la primera etapa de la acción de verano de Tiempo de Seguros, que concluyó con el apoyo de más de 40 empresas anunciantes. Durante enero, el equipo recorrió Villa Gesell, Mar Azul, Mar de las Pampas, Pinamar, San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, Mar de Ajó y General Lavalle, donde se realizaron más de una docena de entrevistas con productores asesores de seguros y responsables de agencias locales. Además, se llevaron a cabo acciones de asistencia en ruta a vehículos que sufrieron desperfectos en los caminos de la costa.

La iniciativa tendrá continuidad a partir del próximo 26 de enero en Mar del Plata, donde se realizará un programa especial desde un balneario de la ciudad, con la participación de productores, directivos, responsables de compañías aseguradoras, liquidadores y otros actores del sector. Mientras tanto, el socavón de Pinamar quedó como un caso testigo de cómo un evento de infraestructura puede transformarse, en cuestión de horas, en un hecho de alto impacto social, económico y asegurador en plena temporada turística

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