Vecinos salieron a las calles con baldes y bombuchas durante el feriado. La jornada fue encabezada por el intendente Edgar Galarza Florentín, quien destacó el clima festivo y sin incidentes.
El carnaval de agua, una costumbre que con el paso de los años fue perdiendo presencia en muchas ciudades, todavía se mantiene viva en algunas localidades correntinas. Décadas atrás, era habitual ver a niños, jóvenes y adultos correr por las calles con baldes para mojar a otros, en una postal típica del feriado de Carnaval.
En Mburucuyá, esa tradición sigue formando parte del paisaje. Como cada año, vecinos y familias aprovecharon el feriado para participar de los juegos con agua, tanto en sus barrios como recorriendo distintos puntos de la ciudad en vehículos de todo tipo, equipados con baldes, chupitas y bombuchas.
La actividad oficial se desarrolló este lunes y fue encabezada por el intendente Edgar Galarza Florentín, quien acompañó la jornada y realizó la entrega de bombuchas, con el objetivo de “mantener la tradición de la localidad”.
Autos, camionetas y motos —algunas con pequeños remolques— se sumaron a la propuesta, en una dinámica marcada por el humor y los baldazos, en un clima festivo que convocó a vecinos de distintas edades.
Desde la Comuna resaltaron el ambiente divertido y sano en el que se desarrollaron los juegos, subrayando que no se registraron inconvenientes ni situaciones problemáticas. Asimismo, expresaron la intención de sostener esta celebración año tras año, como parte de la identidad cultural de la localidad.