Abatieron al jefe narco del Morro dos Prazeres y un vecino murió como rehén; hubo ataques, barricadas y suspensión de clases en plena ciudad.
Una mañana de terror sacudió este miércoles al centro de Río de Janeiro. Un operativo policial terminó con ocho muertos, entre ellos Claudio Augusto dos Santos, alias Jiló, señalado como jefe del narcotráfico en el Morro dos Prazeres, y Leandro Silva Souza, un vecino que fue tomado como rehén por los delincuentes.
Además, dos personas resultaron heridas y la violencia se desató en las calles: colectivos incendiados, barricadas y servicios interrumpidos.
El operativo y la reacción narco: caos en las calles de Río
El operativo del Batalhão de Operações Especiais (Bope) arrancó cerca de las 5 de la mañana en las comunidades de Prazeres, Fallet, Fogueteiro, Coroa, Escondidinho y Paula Ramos. Más de 150 agentes, apoyados por 14 patrulleros y dos blindados, avanzaron contra los narcos, según informó la Policía Militar.
En medio del despliegue, un grupo de delincuentes irrumpió en una vivienda y tomó como rehenes a Leandro Silva Souza y su esposa Roberta. El comandante del Bope, Marcelo Corbage, explicó que “en una acción cobarde, tomaron a una pareja como rehén. Buscábamos una solución pacífica, pero hubo disparos en la casa. El señor Leandro fue alcanzado en la cabeza. Roberta fue rescatada en estado de shock y declarará ante la Justicia”.
La violencia escaló rápidamente. En la Avenida Paulo de Frontin, en el barrio Rio Comprido, un colectivo fue incendiado y otros vehículos fueron secuestrados para bloquear el tránsito. El humo y las llamas paralizaron el acceso al túnel Rebouças y generaron un caos total en la zona.
Colectivos incendiados y servicios afectados: el impacto en la ciudad
El ataque a los colectivos fue una respuesta directa a la operación policial en las favelas controladas por el Comando Vermelho.
Según la empresa Rio Ônibus, cinco colectivos fueron usados como barricadas y uno de ellos terminó completamente incendiado. Siete líneas de colectivos debieron desviar su recorrido y al menos diez servicios resultaron afectados, complicando aún más la movilidad en la ciudad.
Las escuelas tampoco escaparon al drama: siete establecimientos municipales suspendieron sus actividades y una unidad de atención primaria de salud cerró sus puertas. Otras tres funcionaron con restricciones.
El Hospital Souza Aguiar recibió a diez personas baleadas durante la mañana. Ocho hombres llegaron sin vida, una mujer permanece internada en estado estable y un policía fue atendido por heridas leves y dado de alta.
La Policía Militar informó que secuestró dos fusiles, cuatro pistolas y dos revólveres durante el operativo. Además, detuvo a cuatro personas acusadas de provocar disturbios en las calles.
Quién era Jiló, el jefe narco abatido por el Bope
Claudio Augusto dos Santos, conocido como Jiló, tenía un largo historial delictivo desde los años 90: tráfico de drogas, homicidio, secuestro y robo, con diez órdenes de captura vigentes.

La policía lo vinculaba con el asesinato del turista italiano Roberto Bardella en 2016, un caso que conmocionó a Brasil. Bardella y su primo ingresaron por error al Morro dos Prazeres en moto; el turista fue ejecutado y su cuerpo fue encontrado oculto en el baúl de un auto. Jiló había salido de prisión apenas un mes antes de ese crimen.
El Centro de Operaciones y Resiliencia (COR) de la ciudad alertó sobre cortes en varias calles clave, como Itapiru, Barão de Petrópolis, Estrela y la propia Avenida Paulo de Frontin. Cuatro patrulleros del Batalhão de Rondas Especiais e Controle de Multidão (Recom) bloquearon los accesos a los morros de Fallet y Prazeres.
