el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó una visita a las instalaciones del Cottolengo Don Orione

El Gobernador de la provincia, acompañado por el intendente local, se interiorizó sobre la situación de los 37 residentes. Las autoridades religiosas destacaron la importancia del respaldo estatal para sostener la calidad prestacional en un contexto complejo.

En una jornada que combinó la agenda política con la sensibilidad social, el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó una visita oficial a las instalaciones del Cottolengo Don Orione en la localidad de Itatí.

El encuentro, que tuvo como eje central el diálogo directo con los directivos de la entidad, buscó trazar una hoja de ruta para fortalecer la colaboración entre el Estado provincial y una de las instituciones más emblemáticas de la región.

La recepción oficial estuvo a cargo del padre Claudio Muñoz, rector del santuario de Nuestra Señora de Itatí, quien dio la bienvenida a la comitiva provincial. La presencia del mandatario no fue aislada, ya que estuvo acompañado por el intendente de la localidad, Francisco Romero, el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, y miembros de su gabinete municipal, consolidando un esquema de trabajo articulado entre los distintos niveles del Ejecutivo.

Valdés tuvo una reunión técnica con el equipo de conducción del cottolengo. Actualmente, la institución brinda hogar, salud y contención a 37 residentes que presentan diversas complejidades. Las autoridades del hogar expusieron de manera pormenorizada el cuadro de situación actual haciendo hincapié en las necesidades más apremiantes que enfrentan para sostener el funcionamiento diario.

Desde el cottolengo reconocieron la llegada del Gobernador: “Valoramos profundamente el interés genuino en nuestra situación. Su visita nos ha dado un impulso importante en estos momentos difíciles que nos toca atravesar”, manifestaron desde la conducción tras el encuentro.

Si bien no se anunciaron cifras específicas de inversión en lo inmediato, el compromiso de Valdés se orientó a la gestión de recursos y al acompañamiento logístico entendiendo que el cottolengo cumple un rol que el Estado debe apuntalar para garantizar el derecho a una vida digna de las personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad.

La jornada concluyó con el compromiso de mantener canales de comunicación abiertos y permanentes. Desde la institución esperan que este acercamiento se traduzca en un apoyo constante permitiendo que los residentes sigan recibiendo una atención que se destaque por su calidad humana y profesional, preservando el legado de caridad que define a la obra de Don Orione en todo el país.

Irigoyen: “No podemos desligarnos”

Tras la reciente recorrida del gobernador Juan Pablo Valdés por las instalaciones, el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, brindó ayer detalles sobre la institución, la cual alberga a decenas de pacientes con patologías complejas que, en muchos casos, no cuentan con vínculos familiares.

El conflicto central radica en una deuda que se vuelve asfixiante. El Gobierno nacional, a través de las obras sociales PAMI e Incluir Salud, interrumpió el flujo de fondos destinados a cubrir las prestaciones de los internos. Esta parálisis administrativa dejó a la institución sin recursos para afrontar dos pilares fundamentales: el mantenimiento de la infraestructura y el pago de sueldos al personal.

En diálogo con Casa de Gobierno, Irigoyen fue enfático al señalar que si bien la responsabilidad administrativa es federal, el impacto es local y humano. “Desde el primer momento hemos tomado contacto con el padre rector Claudio Muñoz para ponernos a disposición. El Gobernador está al tanto y nuestra costumbre es no desligarnos de los problemas, sino trabajar para buscar una solución”, aseguró.

Ante la consulta sobre si la Provincia evalúa una intervención directa en la administración del cottolengo, el ministro se mostró cauteloso: “Yo no puedo decir si vamos a intervenir, pero sí vamos a ayudar en esta situación. Estamos velando porque ayuda podemos darles de forma inmediata”.

Las autoridades de la institución pusieron una fecha en el calendario que genera escalofríos: abril. Según trascendió, la capacidad de resistencia financiera del cottolengo llegaría a su fin en este mes, momento en el que ya no podrían garantizar ni siquiera el pago parcial de los sueldos de los 40 empleados que sostienen el cuidado diario de los internos.

“Realmente no puedo decir con exactitud cuánto tiempo más podrán mantenerse sin la ayuda de Nación”, admitió Irigoyen, aunque confirmó que la Provincia realizó un envío de víveres y productos esenciales. “Sabemos que necesitan alimentos y elementos de limpieza; eso es lo que vamos a acercarles en el transcurso de los días”.

Gestiones en el Congreso

La estrategia provincial para salvar al Don Orione no se agota en la asistencia social. El Gobierno ha movilizado a sus representantes en el Congreso Nacional para que actúen como puente ante los que gestionan en el ámbito de la discapacidad a nivel nacional que está centralizada bajo el Ministerio de Salud de la Nación.

“Estuvimos hablando con legisladores nacionales para que hagan la petición correspondiente por el financiamiento que les corresponde a PAMI e Incluir Salud. El Gobierno nacional debe responder por estos empleados que no cobran y por la vida de esos pacientes”, explicó el ministro.

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