La Policía demoró a un hombre en el estacionamiento de un hipermercado. El vehículo fue sustraído a una mujer mientras compraba en una farmacia. Lo ofertaba en red social.
Un delincuente resultó demorado en pleno intento de venta de una motocicleta robada. Cuando estaba en el playón de estacionamiento de un hipermercado de la capital correntina fue sorprendido por un grupo de policías alertados sobre la maniobra que estuvo a punto de ser cometida a plena luz del día.
El vehículo pertenece a una mujer que fue víctima de la sustracción una semana antes mientras estaba comprando en una farmacia de la zona sur de la ciudad.
La damnificada dejó el rodado estacionado frente al local comercial, con sus medidas de seguridad, las cuales no fueron suficientes para que un ladrón consiga llevárselo.
Efectivos de la comisaría seccional Séptima junto a detectives de la Unidad Especial Antiarrebatos comenzaron la búsqueda después de conocer que la moto aparecía publicada en la red social Facebook.
Un usuario que hizo posteo en un grupo de ventas atrajo la atención de una persona, luego la “bolilla” comenzó a circular hasta llegar a conocimiento de las autoridades.
Los policías a cargo de la pesquisa establecieron que el vendedor pactó una cita con un presunto comprador, en el sector de estacionamiento de un comercio ubicado en la esquina de avenidas Pedro Ferré y Chacabuco.

El sujeto que trataba de comercializar la Honda Wave roja solicitaba la suma total de 1.400.000 pesos.
Después de llegar al lugar,el sospechoso quedó parado junto a la motocicleta sin saber que los efectivos también llegarían para confirmar si era, efectivamente, la motocicleta buscada como la sustraída la semana pasada.
Los detectives constataron que la numeración del cuadro y motor corresponden a la Wave propiedad de la víctima del ilícito.
La situación de la persona,identificada como Emanuel F., pasó de una simple sospecha a posicionarlo como presunto autor material de la sustracción o bien como cómplice del responsable.
Sobre este sujeto trascendió que se desempeñaba como empleado de comercio, precisamente, en una firma de venta de vehículos.
En su poder no había documentación alguna. Pese a dar algunas respuestas ninguna de ellas resultó ser coherente.
Los hechos fueron informados a la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas que ordenó el secuestro de la moto e iniciar el proceso como receptación de elemento de dudosa procedencia.
La damnificada en el robo explicó que ella iba camino a su domicilio cuando detuvo la marcha en la esquina de calles Arequipa y Teniente Cundom del barrio Bancario para ingresar a comprar a una farmacia.
A los cinco minutos la mujer salió del local y se llevó la ingrata sorpresa de no encontrar la motocicleta.
Después de darse cuenta de la sustracción alertó a la Policía mediante el sistema de emergencias 911 y luego asentó la denuncia penal en la comisaría seccional Séptima.