El Hospital Juan Pablo II llevó adelante una plasmaféresis en una niña que presenta una vasculitis grave con compromiso renal y pulmonar. Hasta ahora, este tipo de procedimiento en pacientes pediátricos se realizaba únicamente en centros de Buenos Aires.
El Hospital Pediátrico Juan Pablo II de Corrientes realizó por primera vez en la región Nordeste una plasmaféresis en un paciente pediátrico, un procedimiento de altísima complejidad que hasta el momento no se había efectuado en niños en instituciones públicas ni privadas de la región, solo en centros ultraespecializados de Buenos Aires.
La intervención se llevó a cabo en una paciente de 12 años que padece una vasculitis asociada a anticuerpos ANCA, con un cuadro de alta severidad y compromiso renal y pulmonar. La enfermedad provoca una inflamación de las paredes de los vasos sanguíneos y puede afectar el funcionamiento de órganos vitales.
La realización del procedimiento fue posible gracias al equipo de hemofiltración disponible en el Hospital Juan Pablo II y al trabajo conjunto del equipo de profesionales que intervino en la atención de la paciente.

La plasmaféresis es una técnica que permite extraer la sangre del paciente para separar el plasma la parte líquida de la sangre de las células sanguíneas. Posteriormente, el plasma afectado es reemplazado por una solución de sustitución o plasma sano y las células son reinfundidas al organismo.
En cuadros graves como el de la paciente correntina, este procedimiento puede formar parte del tratamiento destinado a reducir la presencia de determinados anticuerpos y sustancias que participan en el proceso inflamatorio.

Un procedimiento que antes requería una derivación
Hasta la incorporación de esta posibilidad terapéutica, los pacientes pediátricos de la región que requerían este tipo de intervención debían ser derivados de urgencia a centros especializados de Buenos Aires.
En ese sentido, la realización de la primera plasmaféresis pediátrica de estas características en el Nordeste representa un avance para la atención de patologías complejas dentro de la provincia, al permitir que los pacientes puedan acceder a tratamientos especializados sin la necesidad de afrontar un traslado hacia otra jurisdicción.
La incorporación de esta tecnología amplía la capacidad de respuesta del Hospital Juan Pablo II frente a cuadros pediátricos graves y posiciona al establecimiento como un centro capaz de brindar tratamientos de alta complejidad que hasta ahora estaban concentrados en instituciones de referencia nacional.