El joven DJ correntino acaba de ganar el Premio Iberá como el mejor exponente regional en la categoría música electrónica. De sólida formación académica, eligió expresar su talento en la cabina entre consolas y mezcladores para impulsar un fenómeno del que hasta el vicegobernador de la provincia se hizo eco.
Por E.L.G.
Jero Casco se ha convertido en uno de los DJs más importantes de una de las escenas de música electrónica que viene creciendo con más impulso en la Argentina: la del Nordeste. Este músico correntino de 27 años -que empezó a tocar guitarra desde los 8 como hobby y completó su formación académica en el Instituto Superior de Música de Corrientes- acaba de ganar del Premio Iberá en su estilo y consolidó así la definitiva instalación en la tierra del chamamé de un género que la pasada semana tuvo al propio vicegobernador Pedro Braillard Poccard como fugaz referente al ensayar un set en las escalinatas del Palacio Legislativo, en el marco del encuentro musical “Rock Nacional: una noche diferente en la Legislatura”.
“La escena electrónica creció muchísimo en el nordeste en general. Está cada vez mejor. Es una plaza que está subiendo de nivel paso a paso. En Corrientes bastante, pero en el nordeste en general hay muchas más productoras que hacen fiestas, hay más fechas programadas, hay más DJs, y personas que están interesadas en aprender, en descubrir qué es eso que está detrás de la cabina entre consolas, mezcladores y computadoras. Antes quizás era un género más de nicho, algo más underground. Pero hoy en día en el nordeste aparece un poquito más y, comparándolo a nivel nacional, está cada vez mejor”, describió Jero a Corrientes de Tarde el panorama local de música electrónica.

Al destinar el premio a Jero Casco, el jurado de los Premios Iberá -distinción a diferentes ramas del arte, el diseño y la comunicación que cumplió este 2026 su tercera edición- distinguió un estilo muy personal, delicioso en matices rítmicos, que deja de lado las estridencias efectistas para bucear en melodías de una intensidad y sensibilidad profundas y…. bien, bien festivas.
Un estilo que llevó a Jero Casco a tejer en solo cuatro años -comenzó en 2022- una trayectoria que le hizo un lugar en festivales ineludibles para los amantes del género, en los que compartió “cabina” (el escenario donde estos músicos disponen sus instrumentos) con grandes figuras de la escena internacional. Algunos de ellos: la DJ holandesa Chelina Manuhutu y su coterráneo Franky Rizardo (uno de los mayores referentes de Jero); los españoles Paco Osuna, Cuartero, Germán Brigante y Henry Saiz; la brasileña Blancah y sus connacionales Classmatic y Viot; el italo portugués de raíces africanas Yaya Tamango; el barcelonés Bastian Bux; los argentinos Elio Riso, Chapa & Castelo y Jay De Lys; y el venezolano Nacho Bolognani, entre otros.

De porte aplomado y sereno arriba y abajo del escenario, Jero Casco admite que al Premio Iberá “la verdad que no lo esperaba. No esperaba ganarlo, realmente. Yo estaba tranquilo, sentado. Es más, cuando estaban nombrando a los nominados, justo estaba volviendo del baño tranquilo, tipo, escuchando que, bueno, nombraban a los ternados. No volví así, tipo, desesperado a ver qué pasaba. Y justo me siento, y cuando me siento, dicen mi nombre y ahí me levanto de nuevo y me voy al escenario. Y, claro, bajé supercontento de tener este reconocimiento; de sentir el apoyo de la gente y -también- del jurado”, rememoró a Corrientes de Tarde.
¿Y qué es lo que Jero Casco da para, ahora, sentir el apoyo de la gente en forma de su primer premio? “Mirá, lo que busco en la gente es que trate de desconectarse un poco de las cosas que por ahí le preocupan; de llevarla a escuchar algo distinto, algo fresco, no algo quizás tan conocido. Me gusta poner música nueva, música distinta, no algo que esté en el top 10, digamos. A pesar de que hay momentos en que sí hay que poner música que la gente conoce y la espera. Pero también está bueno ir a escuchar algo distinto, algo que el público diga: ‘Epa, no escuché nunca esto en mi vida’. O que por lo menos marque el ritmo con el pie, que sienta el gusto por algo fresco, algo distinto, algo prolijo. Me gusta construir mi set siempre de menos a más. Construir como una especie de cuento, de viaje, siempre dependiendo del contexto en el cual esté, obviamente”.
En los links en esta página se puede apreciar el talento de Jero Casco y ver cómo esa historia de beats (latidos) zarpa con un destino desconocido pero que invariablemente lleva al goce a los amantes de la electrónica.
Instamos entonces al dueño de la virtud rítmica distinguida con el Premio Iberá a que defina mejor que nadie las características de su música: “Mi estilo se mueve principalmente entre el house, el tech house, el minimal deep tech. Me gusta mucho todo eso. Y si bien a la música electrónica no es fácil definirla, si tengo que buscar algunas palabras para expresarla sería groove, sería baile, sería pista. Básicamente, aquello que te haga mover, que te haga bailar, que te haga sentir algo distinto…. Me parece que va por ahí”.

Pero Jero no se conforma únicamente con lo alcanzado y por eso cuenta que estudió “y sigo estudiando producción musical. Estudié en Resistencia, en una academia que se llama Level. Pero también estudio Derecho, estoy en 6º año. Si Dios quiere, también me recibo el año que viene”, contó.
Ahora, ¿hay alguna contradicción por ser DJ en la tierra del chamamé? Jero asegura que no: “Yo tengo muy presente que Corriente siempre va a ser la tierra de chamamé, a pesar de que yo quizás no esté muy familiarizado con este género. Pero también creo que Corriente está creciendo mucho respecto a lo que es la parte de música electrónica, ese matiz cultural me parece que está agrandándose cada vez más, y lo veo muy positivo: hay cada vez más espacios, para ir a disfrutarla”.

Jero Casco repasa entonces con Corrientes de Tarde los festivales o eventos más importantes -más allá de su tierra, algunos- en los que formó parte del “Line Up” (listado de artistas convocados): “Asistí a muchísimos. Respecto a los que son grandes, grandes, como eventos más masivos, como PM Open Air, Warung de Brasil, o la Juanita, que es de Buenos Aires. Son eventos que hicieron su tour en el país y me tocó estar, por suerte. Y después, en todas las productoras grandes de acá, del nordeste. Por suerte, pude formar parte de la mayoría, así que estoy supercontento por eso. También estuve en Asunción, Paraguay, muchísimas veces, en productoras muy buenas, muy importantes que hay allá”.
¿Y dónde sueña Jero Caso llegar a tocar? “Bueno, si soñar es gratis, obviamente, te diría, no sé, irme a Ibiza, al DC-10 (n. del r.: icónica discoteca ibicenca) o a cualquier lugar así de escena supergrande de Europa, como Ámsterdam o España. Pero bueno, uno también quiere empezar con las cosas grandes de acá, ¿no? Empezar de abajo hacia arriba. Y, claro, también me gustaría ir a Buenos Aires, a una fecha fuerte allá, otra fecha fuerte nacional, y después ir escalando… Estados Unidos también me encantaría, en Space , por ejemplo (n. del r.: Club Space Miami, uno de los clubes de música electrónica más icónicos y legendarios de Estados Unidos y del mundo)”.
“Así que, obviamente, si soñar es gratis, me iría a tocar a todos esos lugares”.