A través de un mensaje, el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, manifestó el deseo de que la Justicia “actúe con celeridad y eficacia para esclarecimiento de este lamentable hecho”. Antes de que se encontrara el cuerpo de Nancy Godoy, el pastor diocesano había acordado un encuentro con los familiares de la docente, en la ciudad de Esquina, previsto para el Domingo a 9 las de la mañana.
La diócesis de Goya manifestó sus condolencias y su acompañamiento a la familia y a la comunidad educativa ante el doloroso fallecimiento de la maestra rural Nancy Godoy, y destacó su vocación de servicio y su compromiso con la educación.
A través de un mensaje institucional, el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, junto con la Junta Diocesana de Educación Católica, expresó su solidaridad y cercanía ante esta irreparable pérdida. Invitó además a unirse en oración, con la fe puesta en Cristo y la firme esperanza en la promesa de la Resurrección, para pedir por el eterno descanso de su alma y el consuelo de sus seres queridos.
En el comunicado, la diócesis también manifestó el ferviente deseo de que la Justicia “actúe con celeridad y eficacia para lograr el pronto esclarecimiento de este lamentable hecho”.
El mensaje puso de relieve la entrega y el compromiso que caracterizan a quienes ejercen la docencia en ámbitos rurales, donde enseñar implica recorrer caminos de tierra, afrontar distancias y, muchas veces, transitar la soledad. “Ser maestra rural significa, además, sostener una vocación profunda y brindar una presencia transformadora, aun en contextos donde los recursos son limitados”, subrayaron.