Crimen de Griselda: allanamientos y más sospechosos en el ojo fiscal

Los peritajes condujeron a los investigadores hasta un local bailable, del cual incautaron algunos elementos para la causa. La fiscal no confirmó más detenciones y negó que haya sospechosos en calidad de prófugos.

En las últimas horas, efectivos de la Policía federal allanaron un local bailable ubicado en las afueras de la ciudad de Curuzú Cuatiá, que pertenecería a un hombre con el que la víctima tenía una relación comercial y que entró en los radares de la fiscalía luego de que en las pericias de videos y cruces telefónicos, determinaran que habrían mantenido contacto previos al hallazgo sin vida de Griselda Blanco. Algunos testigos afirman que una trafic blanca se habría estacionado frente a la casa de la periodista con tres ocupantes.

La hipótesis de la presencia de una trafic blanca la mañana del sábado, frente a la casa de Griselda, apareció tibiamente en un grupo de la red social Facebook “Justicia por Griselda Blanco”, creado al día siguiente del homicidio. Allí, según los vecinos y testigos, había al menos dos hombres y una mujer. Esta situación, habría ocurrido poco antes del mediodía del sábado, lo que contradice los informes oficiales, teniendo en cuenta que los forenses habrían ubicado la data de la muerte de Griselda, entre las 2 y las 6 de la madrugada del sábado.

Ayer, la Televisión Pública logró entrevistar a la fiscal María José Barrero quien dijo que existen otras hipótesis que se están investigando, aunque no confirmó la detención de otras personas; negó que haya algún sospechoso prófugo.

El allanamiento realizado la mañana del miércoles por la federal, fue en los galpones de un local bailable ubicado sobre la Ruta Provincial N°126. Esto obedece, a otra de las hipótesis que se desprende de la investigación y tendría relación directa con aquella trafic mencionada por testigos, y que aparecería en videos, que estaría ligada al propietario del boliche. Fuentes extraoficiales consultadas por época, indicaron que Griselda mantuvo una relación comercial con el dueño de aquel boliche, pero al parecer se cortó por una deuda que este mantenía con la comunicadora social y que ella se la reclamó.

Apoyo incondicional

Mientras tanto, la familia de A. Jara emitió ayer un comunicado de respaldo al periodista detenido por la causa. En primer lugar agradeció a la comunidad de Curuzú Cuatiá, la confianza y el acompañamiento hacia el hoy único imputado por el caso. “Sabemos que A. es inocente. Confiamos en que Dios nos encaminará a la verdad y que se esclarezca, por el bien del pueblo curuzucuateño. Justicia por Griselda Blanco”, concluyen.

Decisión apresurada

Por su parte, el abogado de Jara salió a reclamar por la decisión “apresurada” según su criterio. “Fue todo muy rápido. Hay muchos elementos de prueba que todavía no están, aún no se peritaron todas las cámaras, falta las pruebas de ADN de los cabellos y la muestra que Jara accedió a que se le tome para la investigación. Nosotros vamos a apelar la medida dictada por la Justicia”, sostuvo en diálogo con medios locales. Para el abogado “todo fue insólitamente apresurado, ya que a las 19 se lo citó para la declaración y dos horas más tarde, ya lo habían imputado y en otra audiencia, le dictaron la prisión preventiva”.

Y mientras la investigación continúa analizando otras hipótesis y buscando más sospechosos, Jara continuará detenido en la comisaría Primera.

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