Es un hombre que trabaja en clases particulares. Padres de varios menores radicaron acusaciones formales. La Unidad Fiscal Número 5 pidió un allanamiento y la medida fue realizada en el domicilio del supuesto abusador. Secuestraron computadoras y celulares.
La vivienda de un docente de la capital correntina fue allanada a raíz de múltiples denuncias en su contra por los supuestos delitos de abuso sexual en perjuicio de menores de edad.
Chicos de entre 10 y 15 años habrían sido víctimas de las agresiones en el domicilio del presunto delincuente, adonde concurrían a tomar clases particulares de distintas materias, precisaron las fuentes consultadas.
El Juzgado de Garantías, a cargo de María Cristina Sánchez, emitió una orden para el procedimiento realizado ayer en un inmueble del barrio General Güemes, precisaron a diario época fuentes vinculadas a la pesquisa.
La Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas 5, a cargo de Ángel Eugenio Machado, tomó parte en la causa y después de conocer sobre las cuatro acusaciones solicitó la medida de registro en la vivienda del imputado.
Efectivos policiales de la Dirección Trata de Personas, Búsqueda y Captura (DTPB), con acompañamiento de la División Policía de Alto Riesgo, llevaron adelante el allanamiento a un domicilio de calle Las Piedras, próximo a la avenida Presidente Nicolás Avellaneda.
En el lugar habita C.D.O., un docente que realiza clases en forma particular de distintas materias para estudiantes de los niveles primario y secundario.
Como resultado del despliegue secuestraron tres computadoras portátiles y cuatro teléfonos celulares.
Los dispositivos serán peritados para saber si contienen material relacionado a la pesquisa. En pocas palabras buscan determinar si existen fotos, videos o cualquier tipo de archivo acerca de supuestos actos de índole sexual que hayan perjudicado a menores de entre 10 y 15 años.
Según trascendió, la denuncia inicial fue radicada por los padres de un menor a quien enviaron a clases particulares con tal docente. Esos adultos acudieron a la Policía, dieron a conocer la situación y después contactaron a progenitores de otros chicos.
De esa forma, los demás menores también se habrían quebrado y contado situaciones de presuntos actos en contra de su integridad sexual.