El Centro “Valentín Haüy” cumplió 50 años formando autonomía para personas con discapacidad visual

Con un acto en el Salón Verde de Casa de Gobierno, la institución correntina celebró cinco décadas de trabajo ininterrumpido. Hoy reciben a más de 150 personas por mes.

El Centro de Rehabilitación para Personas con Discapacidad Visual “Valentín Haüy” celebró este martes sus 50 años de labor, en un acto encabezado por el vicegobernador Pedro Braillard Poccard y el ministro de Salud Pública, Emilio Lanari.

Fundada en 1976 por iniciativa del doctor Manuel Chervin, con el acompañamiento del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, la institución se consolidó a lo largo de cinco décadas como un espacio de referencia en la atención integral de personas con discapacidad visual.

Hoy cuenta con un equipo interdisciplinario de médicos oftalmólogos, licenciadas en rehabilitación visual, psicólogos, psicopedagoga, fonoaudióloga, terapista ocupacional, kinesióloga, enfermera y docentes especializados. Entre sus prestaciones ofrece estimulación temprana, integración escolar, atención de baja visión, rehabilitación integral, aprestamiento laboral y residencia.

“Un trabajo silencioso”

Braillard Poccard recordó al doctor Chervin como mentor y fundador del Centro, y destacó la tarea de la Cooperadora y de todo el personal. “En este día tan especial por los 50 años, sentimos alegría y orgullo y reafirmamos el compromiso de seguir acompañándolos en esta noble labor”, afirmó.

Una política de Estado

El ministro Lanari puso en valor el rol de la institución en la inclusión social y señaló que su trabajo constituye una política de Estado sostenida en el tiempo, acompañada por el apoyo permanente de la cooperadora. Destacó que quienes asisten al Centro adquieren herramientas para desenvolverse con mayor autonomía y reconoció la labor diaria de los profesionales, al sostener que la verdadera inclusión se construye con el esfuerzo de quienes “le ponen la vida y el corazón” a la institución.

El director ejecutivo del Centro, Ricardo Núñez, dijo con emoción que llegar a los 50 años fue posible gracias a un grupo de profesionales que “le han puesto el corazón y el cuerpo a esta institución”, y remarcó el orgullo y compromiso de seguir adelante.

Definió al “Valentín Haüy” como “un faro que alumbra a las personas que han perdido su capacidad visual” y subrayó que el impacto alcanza a todo el núcleo familiar, por lo que el acompañamiento de la familia es clave en la rehabilitación.

“No solo enseñamos, sino también aprendemos de nuestros pacientes; aprendemos con ellos a habitar un mundo con más inclusión”, dijo Núñez, y cerró destacando la satisfacción de ver cómo, paso a paso, van alcanzando autonomía y logrando dignidad para concretar sus metas.

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