El último adiós estuvo marcado por la conmoción. El sepelio se realizó con custodia policial en la zona.
La emotiva despedida a Agostina Vega, la adolescente asesinada en Córdoba, terminó con su entierro en el cementerio Los Álamos, en medio del dolor y un fuerte operativo policial en la zona.
Familiares y amigos cercanos asistieron primero a un velatorio íntimo, que había comenzado a las 18 del miércoles y terminó la mañana del jueves en una casa funeraria del barrio Alta Córdoba.
¿Cómo fue el femicidio y el macabro traslado del cuerpo?
Según la hipótesis del fiscal Raúl Garzón, Agostina entró a la casa ubicada en barrio Cofico el 23 de mayo. En ese lugar, entre esa noche y la madrugada del día siguiente, habría sido abusada y asesinada por asfixia.
Después del crimen, Barrelier habría conservado el cuerpo durante varias horas antes de iniciar el macabro plan para hacerlo desaparecer.
La reconstrucción judicial sostiene que el lunes por la mañana cargó los restos en el Ford Ka de una amiga y los trasladó hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. Allí los enterró con la intención de ocultar para siempre las pruebas del crimen.
El hallazgo de los restos se produjo después de varios días de intensa búsqueda. La clave estuvo en el trabajo de un perro especialmente adiestrado, que marcó un sector cercano a una alcantarilla donde no existían señales visibles de excavaciones recientes.
Los investigadores creen que las lluvias y la humedad de los días posteriores ayudaron a borrar cualquier rastro superficial.
Las incógnitas de la causa
Mientras la autopsia aporta certezas sobre cómo murió Agostina y qué ocurrió con su cuerpo, la causa mantiene interrogantes abiertos. Uno de ellos es si Barrelier actuó completamente solo o si recibió algún tipo de ayuda después del asesinato.
En ese contexto, la Justicia analiza el rol de la propietaria del auto negro que usó el acusado para trasladar los restos.
El vehículo fue secuestrado luego de haber sido lavado por fuera, una circunstancia que despertó sospechas sobre posibles intentos de ocultar pruebas.
Los próximos pasos de la investigación apuntan a determinar qué herramientas usó Barrelier para descuartizar el cuerpo, cómo logró conservarlo y si existieron maniobras de encubrimiento posteriores al femicidio que conmociona al país.